Más colapso y menos paciencia

  • Interior elimina los peajes en Madrid para evitar los atascos kilométricos y la Generalitat ordena a los Mossos que abran pasillos contra los piquetes · La patronal de las gasolineras pide calma ante la "psicosis"

Atascos kilométricos en las entradas de las grandes ciudades, en áreas logísticas, polígonos industriales y puertos y escasez de productos frescos en los mercados centrales, de piezas en las fábricas y de carburantes en las gasolineras marcaron ayer la segunda jornada de huelga indefinida en el transporte de mercancías por carretera. En Madrid, Barcelona, Sevilla, Vigo y Alicante, entre otras ciudades, los conductores tuvieron que soportar retenciones durante horas. La situación llegó a tal punto en la capital el Ministerio del Interior tuvo que abrir los peajes de la M-12, R-4 y R-5 para evitar los colapsos. En Barcelona, los Mossos d'Esquadra tuvieron que habilitar corredores especiales para garantizar el suministro de productos básicos que podrían comenzar a escasear en los próximos días.

Los puntos más problemáticos de toda la red viaria estatal se encontraban en los accesos a las dos grandes ciudades. En Madrid los atascos provocaron retenciones de hasta 10 kilómetros, mientras que en Cataluña la velocidad reducida de los camioneros provocó atascos de hasta 24 kilómetros en la AP2 y AP7. La Generalitat dispuso 20 tráilers cisterna para garantizar el suministro en las gasolineras de Barcelona.

El bloqueo de los puertos de la Península hizo mella en los servicios de transporte marítimo de Baleares, donde se cancelaron los trayectos de diez barcos debido a la incertidumbre de que no puedan tener combustible para repostar y a que las cargas de mercancías ya no llegan a los puertos. En el norte, el bloqueo en el paso fronterizo de La Junquera continuaba por segundo día consecutivo mientras se acumulan cientos de camiones con toneladas de mercancías. En el País Vasco también se mantienen las limitaciones al tráfico en la frontera de Irún y en Navarra la Policía tuvo que escoltar a varios camiones durante toda la mañana para evitar los piquetes.

Los paros están condicionando de forma importante la actividad en los principales mercados de abastos del país, ya que los huelguistas volvieron a reducir el tráfico. La menor entrada de camiones está reduciendo las reservas acumuladas durante la semana pasada y, si los paros se prolongan, estos centros mayoristas podrían quedarse sin mercancías en dos o tres días. De hecho el miedo a los piquetes que ocupan la entrada de los principales mercados de abastos del país ha reducido la afluencia de compradores hasta en un 90% en el caso de frutas y hortalizas, como en Mercamadrid, donde el pescado azul y la fruta empiezan a escasear.

Ante el agravamiento de la situación, el Ayuntamiento de Barcelona prepara un dispositivo para garantizar la distribución de productos básicos (combustibles, alimentos y productos sanitarios), ya que la ciudad "empieza a tener problemas de suministro" . La Asociación Nacional de Mayoristas de Pescado de Mercas ha advertido que si continúa el paro de los transportistas, al que se suma el de la flota pesquera mañana, no habrá pescado fresco. Lo mismo ocurre con el sector lácteo, cuyos camiones cisterna no pueden recargar en las explotaciones ganaderas.

También las gasolineras afrontan con incertidumbre la merma de sus reservas. Aunque la patronal apela a la tranquilidad y pide evitar "la psicosis del no hay", lo cierto es que están vendiendo un 40% más ante la posibilidad de desabastecimiento: hay quien ha repostado dos veces en tres días e incluso se han repostado recipientes de carburante, lo que ha provocado el colapso. En Madrid, donde el 15% de estaciones ya no dispone de carburantes, se ha acordado con la Delegación del Gobierno garantizar el "suministro de emergencia" de carburante las próximas 24 horas desde esta pasada medianoche.

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