Urbanismo promete tener en un mes el nuevo proyecto del centro de congresos

  • Ocaña no garantiza que se vaya a edificar en el mismo lugar que el actual, aunque dice que prefieren mantener la idea de Koolhaas · El concejal niega que se hayan perdido siete años

Comentarios 20

Ni hay aún proyecto para el futuro centro de congresos, ni está definida la forma en la que se construirá, ni tampoco su financiación o su presupuesto, pero, al menos, ya sí hay un plazo establecido para que el Ayuntamiento resuelva todos estos enigmas: un mes. "Tendremos respuestas antes de verano", explicó ayer el concejal de Urbanismo, Andrés Ocaña, que compareció ante los medios durante una larga y muy concurrida conferencia de prensa para confirmar lo que ya se sabía desde el día anterior: que el Palacio del Sur, el macroedificio que englobaba un palacio de congresos, un hotel, aparcamientos y hasta un escenario, jamás se hará una vez que Ferrovial, la empresa que tenía que construirlo y gestionarlo, ha anunciado que no cuenta con la financiación necesaria para afrontar su elevado presupuesto.

De todas formas, y pese a la evidente tensión del momento, Ocaña trató de transmitir confianza y de garantizar que Córdoba podrá contar en los próximos años con un centro de congresos, aunque sea con un proyecto bastante menos ambicioso y más barato que el del fenecido Palacio del Sur. "No nos rendiremos", señaló durante su intervención, en la que también dijo que si el Palacio del Sur se ha truncado es porque "hemos sido ambiciosos y siempre hemos querido lo mejor para Córdoba", que "el Palacio del Sur nunca ha sido un proyecto estrella" o que "no es cierto que hayamos perdido siete años". El edil de Urbanismo asumió en solitario el final de este proyecto emblemático, ya que la alcaldesa no acudió durante la jornada a ningún acto público y a última hora de ayer no había realizado declaración alguna sobre lo ocurrido con Ferrovial ni sobre lo que puede suceder en el futuro.

Andrés Ocaña sí contestó sin embargo a todas las preguntas realizadas por los periodistas, aunque sus respuestas no resultaron muy esclarecedoras. "No puedo responder sobre cosas que aún no hemos decidido", adujo. Pese a esas indefiniciones, el concejal se ratificó en algunos aspectos de los que ya había avanzado la tarde anterior y marcó la hoja de ruta que pretende seguir el Consistorio a partir de ahora, y que consiste en comenzar un proceso de rediseño y posterior adjudicación.

El primer paso en ese sentido será definir si el centro de congresos será solamente eso, un centro de congresos, o si se hará junto a algún otro equipamiento. En principio, parece que se optará por lo primero, ya que sería lo más rápido, aunque en las últimas fechas se ha hablado de la posibilidad de que se construya junto a un recinto ferial, algo que reclaman los empresarios. Ocaña no negó ayer ninguna posibilidad, ni siquiera la de que se pueda cambiar de emplazamiento. No obstante, el concejal dio la sensación de que prefiere mantener la ubicación actual, ya que repitió en varias ocasiones que la intención de Urbanismo es que, en la medida de lo posible, se mantenga al menos en lo esencial el proyecto arquitectónico del Palacio del Sur, que era obra de Rem Koolhaas.

Ese sería precisamente el segundo paso de la mencionada hoja de ruta y que consistiría en encargarle al holandés que reformase su propio proyecto y lo ajustase a los nuevos usos que finalmente se decidan, lo que supondría una reducción de su tamaño y también de los costes de construcción. Tanto Ocaña como la alcaldesa ya han señalado en las últimas fechas que han mantenido algunos contactos con el estudio del arquitecto -OMA- que en principio están dispuestos a aceptar este encargo. El concejal apuntó, además, que esto nos tendría coste alguno, ya que "se supone" que estas modificaciones "van dentro de los honorarios" que Ferrovial pagó en su día a Koolhaas, y que se sitúan, según Ocaña, en torno a los tres millones de euros, que ahora tendrán que ser pagados por el Consistorio a la compañía constructora. De la misma opinión que Ocaña es su socio de gobierno, el socialista Rafael Blanco, que ayer mismo reiteró que ahora hay que mirar hacia adelante y mantener en lo posible los valores del edificio de Koolhaas.

Tras este paso, lo último que quedará será definir el modelo de adjudicación, ya que por ahora tampoco se sabe si se buscará una financiación pública por completo -algo que parece lo más probable- o si se repetirá un sistema de obra pública -que es el que se siguió en el Palacio del Sur y que consiste en que la constructora asuma la inversión y luego pueda disfrutar de la gestión durante varios años; o sea, que sea autofinanciable-. En todo caso, y según reconoció el propio Ocaña, el objetivo ahora es optar por las vías más rápidas con el fin de que cuando Córdoba presente la candidatura a la Capitalidad de 2016 -algo que debe ocurrir en 2011- el proyecto del centro de congresos se pueda encontrar en obras y, a poder ser, bastante avanzado, algo que exigirá mucho rigor a la hora de cumplir los plazos.

El concejal de Urbanismo, por último, aprovechó también su conferencia de prensa para negar que lo elevado del presupuesto haya sido la causa del fiasco del Palacio del Sur y dijo en ese sentido que su coste de 1.500 euros por metro cuadrado no era superior al de muchas otras obras de la misma entidad, como el edificio en altura de la compañía ÑXXI. Ocaña, por contra, culpó del fin del proyecto a la crisis financiera, aunque sí reconoció que ahora la mejor posibilidad es reformar aquella iniciativa y convertirla en algo que sea más barato.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios