La Soledad de Cabra muestra su manto restaurado en un besamanos extraordinario

Centenares de egabrenses pasaron ayer por la parroquia de los Remedios para participar en el besamanos extraordinario organizado por la Real Archicofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Quinta Angustia, imagen de gran devoción que cada Sábado Santo consigue aglutinar a fieles de toda la comarca en su procesión matutina por las calles de Cabra.

El motivo de tal acto, nada común en el devenir habitual de la corporación, se debe a la reciente restauración de su manto de salida de la Virgen. Una bellísima obra, del segundo tercio del siglo XIX, salida del prolífico taller de las Madres Agustinas Recoletas de la localidad que se encontraba muy deteriorado por el paso del tiempo.

El manto ha vuelto a resplandecer gracias al trabajo del refutado bordador Jesús Rosado, llevado a cabo en sus talleres de la localidad sevillana de Écija.

Se trata de uno de los mejores artistas del momento en este ámbito para una pieza de incalculable valor que la Real Archicofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Quinta Angustia quiso mostrar de esta forma a los innumerables devotos que se acercaron a la antigua ermita de Santa Ana.

No en vano, han sido múltiples las iniciativas organizadas por la Real Archicofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Quinta Angustia de cara a recaudar fondos para acometer tan ambicioso proyecto, todos ellos con gran respaldo popular, de ahí que en señal de agradecimiento se organizase ayer este acto de piedad popular que fue refrendado por cofrades locales y llegados de municipios cercanos. Sin duda, se trata de uno de los actos más destacados de esta Cuaresma 2018 en la localidad egabrense.

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