Rafael Gómez declara en el juicio por fraude de Ávila Rojas

  • Comparece junto a su hijo para explicar la adquisición de una finca en Marbella

El empresario cordobés Rafael Gómez y su hijo Manuel declararon ayer en la Audiencia de Granada como testigos en un juicio que se sigue contra el constructor granadino José Ávila Rojas en el que se le acusa de defraudar a Hacienda en la venta de dos fincas en la localidad malagueña de Marbella. Rafael Gómez compareció ayer, durante la segunda jornada de este juicio, en la que también declaró en calidad de testigo el ex alcalde de Marbella Julián Muñoz, ambos imputados a su vez en la operación Malaya contra la corrupción urbanística.

El empresario granadino es juzgado por unos hechos que derivan de la compra-venta en 2001 y 2002 de dos fincas en Marbella, Las Monjas y Coto de los Dolores, operaciones que según la acusación pública, pese a estar gravadas con IVA no fueron reflejadas en sus liquidaciones ni declaradas en el IRPF. La declaración del empresario cordobés supone su primera aparición pública en meses.

Gómez dijo en el juicio que cuando adquirió la finca Coto de los Dolores pensaba que únicamente se la compraba a Andrés Liétor, apoderado de CCF 21, mercantil que compartía al 50% con el acusado la propiedad de las dos fincas vendidas. El propietario de Arenal 2000 se desvinculó por tanto de Ávila Rojas en este caso y ha dicho que fue "la gente de su oficina" quien llevó la tramitación, advirtiendo además sobre los numerosos asuntos que llevaba.

"Nosotros hemos tenido muchos negocios, aunque ahora tenemos menos como circunstancia de mi detención por lo de Marbella", aseguró Gómez, cuyo hijo Manuel, como consejero delegado de Arenal, también testificó.

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