Viajeros Familias, grupos de amigos y numerosas excursiones visitan la ciudad

Miles de turistas llenan la capital el primer día del puente a pesar de la crisis

  • Los comerciantes y hosteleros de la zona de la Judería reconocen que, a pesar de las visitas, en su mayoría nacionales, el gasto es menor que otros años

Córdoba, parada obligada, a pesar de la crisis. Miles de personas visitaron ayer la ciudad en el primer día del puente de la Inmaculada. A pesar de la situación financiera y de los gastos que conlleva la Navidad para el bolsillo de cualquier familia, las calles del casco histórico y de la zona centro de Córdoba estuvieron repletas de gente durante buena parte de la jornada. Eso sí, siempre con la clara intención de gastar lo convenido o lo menos posible, a tenor de las circunstancias.

Y si el turista gasta poco, el vendedor gana menos. Prueba de ello dio ayer Sara, una dependienta de la tienda Manu exclusivos, ubicada en la calle Conde y Luque. "La crisis se está notando mucho porque la gente se gasta menos dinero y, además, el mes de diciembre es malo", reconoció la mujer, el tiempo que un grupo de turistas contemplaba el escaparate del establecimiento, repleto de mantones y alhajas. La declaración de Sara fue claramente escenificada por una de las mujeres del grupo de turistas. "Si entras en las tiendas de este tipo siempre caes", sentenció Mariam, una madrileña que, junto a un grupo de amigas decidió visitar la ciudad, tras barajar varias opciones. "En un principio pensamos ir al Norte, pero con el tiempo que hace, nos decantamos por Córdoba", señaló.

Con el plano de la ciudad en una mano y la cámara de fotos en otra, Luis y Manuela, ambos de Cádiz, intentaban dar con la Sinagoga. "Llevábamos un tiempo programando esta escapada y ahora que tenemos estos días libres nos hemos venido", apuntó Luis, quien destacó que hicieron la reserva de hotel "con bastante tiempo porque estaba todo lleno y, eso, con la crisis que hay".

Y mientras los turistas paseaban, los comerciantes y hosteleros de la Judería aguardaban para prestarles servicio y ofrecer sus mejores productos. "Este puente siempre ha sido bueno para el turismo, aunque diciembre es un mes malo aquí", indicó Francisco, encargado de la Taberna San Rafaé, en la calle Deanes. Acostumbrado a servir comidas y a atender a cientos de clientes, afirmó que "ahora la gente se gasta sólo necesario para comer; antes una pareja podía gastarse hasta 40 euros en una comida, pero ahora se apañan con dos o tres tapas".

Ángel es el propietario del estanco de la calle Deanes y ayer no dudó en abrir su negocio. Sin embargo, su percepción del puente, a diferencia del resto de comerciantes encuestados por El Día fue distinta. "Hoy -por ayer- y el domingo serán días buenos", sostuvo e incidió en que "aunque mi gremio es diferente al de los demás de la calle, los turistas gastan lo justo".

Y si a primera hora de la mañana eran unos pocos los turistas en la Judería, a última hora la visión era totalmente distinta y la cola para adquirir una entrada y visitar la Mezquita superaba los 20 minutos. Manuela, Pedro, Ruth y Begoña, todos de Madrid, esperaban su turno pacientemente al tiempo que se fotografiaban en el Patio de los Naranjos. Antes de llegar a Granada, su destino principal, los jóvenes hicieron una parada para visitar la Mezquita-Catedral. "Vamos a Sierra Nevada, pero como no habíamos reservado entradas para visitar la Alhambra en Granada, unos compañeros de clase nos dijeron que pasáramos por Córdoba, que merecía la pena", apuntó Manuela.

Y mientras ellos esperaban, Mercedes, dependienta del establecimiento El Rosario Regalos, hacía frente a otro día de trabajo. Para ella, la crisis no es actual, sino que "se ha notado desde hace dos años". Mercedes, que trabaja en esta tienda desde hace ocho años, indicó que "no es que la gente no compre recuerdos, sino que piden cosas que sólo cuesten un euro". "Aunque traigamos cosas diferentes y nuevas todo está inventando", apuntó y añadió que este tipo de tiendas de recuerdos se han apuntado a la técnica de descuentos "para atraer a la gente. "Te tienes que enganchar el tren, porque si no, lo pierdes todo", sentenció.

La Calleja de las Flores es otro de los sitios que cualquier turista que llega a Córdoba no deja de visitar, ya sea invierno, ya sea verano. Y allí, el tránsito de gente era poco menos que fluido a eso de las 14:00. Muchos de los turistas buscaban restaurantes para comer, aunque gran parte de ellos encontraron en el bar Santos, en la calle Magistral González Francés, una buena alternativa. María y José Luis, un matrimonio joven de Tarragona que este puente ha decidido hacer una "gira por Andalucía" fueron dos de ellos. "Por un par de pinchos que nos tomemos aquí, a los pies de la Mezquita, el bolsillo no se va a resentir demasiado", dijo María, quien confesó que antes de hacer este tour -con parada en Sevilla, Granada y Málaga- "hemos hecho las cuentas más de una vez para no pasarnos mucho",

Además de las visitas obligadas a los monumentos, más de un turista se detuvo unos instantes en la administración de lotería 19 San Rafael, en la calle Ángel de Saavedra. "Siempre que viajamos nos llevamos lotería de Navidad de la ciudad a la que vamos", apuntó Julio, otro turista madrileño, que se llevó un par de décimos para el sorteo del día 22.

Grupos de amigos, parejas o excursiones, procedentes en su mayoría de Madrid, y numerosas familias también se dejaron ver por el Casco Histórico, en un conjunto en el que tampoco faltaron los turistas orientales.

40

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios