La Junta estudia las denuncias de irregularidades en la guardería Zaida

  • El centro puede presentar alegaciones a los hechos descritos por las familias

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La Delegación de Igualdad y Bienestar Social investiga las denuncias presentadas por un grupo de once padres cuyos hijos reciben clases en la guardería Zaida y que han señalado numerosas deficiencias en el comedor y la falta de alimentos suficientes para los pequeños. Fuentes de la Junta informaron ayer a El Día de que ante esas denuncias, el centro ha recibido la visita de técnicos a la hora de las comidas y ahora se encuentra "a la espera de que la dirección del centro informe sobre las deficiencias reclamadas, puesto que el plazo de alegaciones continúa abierto".

Una vez que este plazo de alegaciones concluya, continuaron las mismas fuentes, se determinará la procedencia o improcedencia de la reclamación" y, tras ello, "se tomarán las medidas convenientes", siempre que sea necesario. Las familias, por otra parte, solicitaron también una entrevista con la delegada de Igualdad y Bienestar Social, Silvia Cañero, que se celebrará el próximo lunes y en la que le ofrecerán su versión de los hechos.

En su denuncia, presentada ante las delegaciones de Igualdad y Bienestar Social, Educación y el Distrito Sanitario Córdoba, las familias aseguran que los pequeños "llegan a casa con hambre" y también que, "en ocasiones, han llegado a sufrir humillación o maltrato". En estas denuncias, a las que ha tenido acceso El Día, los padres detallan que hasta el centro escolar no llegan menús suficientes para todos los alumnos que pagan por este servicio. Así las cosas y, según la denuncia, la empresa encargada del catering sirve entre 21 y 22 menús al día -cada uno por curso-, para los 64 y 58 niños que comen en él. "Los padres detectamos que los niños regresaban a casa con hambre", detallan en la denuncia, y añaden que cuando les comunicaban esta situación a la dirección del centro "nos comentaban que la comida era realizada por un dietista", dada la "preocupación por la obesidad de los niños" y que éstos "se lo comían todo". Al haber tres turnos de comedor -el primero a las 11:45, el segundo a las 12:00 y el tercero a las 13:00-, para los últimos la comida "escaseaba" y, por ello, "a algunos niños se les sirve una muy pequeña cantidad de tortilla de patatas o jamón cocido". Otro de los aspectos criticados por los padres es la retirada del pan en todos los menús, aunque indican que los pequeños reciben "una pequeña porción a la hora de salida", pero sólo en el caso de los padres que han protestado ante la dirección del centro. En su denuncia, las familias aseguran también que existe un control de la temperatura de los platos a la llegada de la comida, pero "no se vuelve a realizar después en ningún momento" por lo que, a su juicio, "no existe control alguno a la hora de ser servida".

Una de las familias que ha sacado a su hija del comedor explicó que tomó esta decisión "porque siempre llegaba a casa con hambre", por un servicio que al mes les costaba 135 euros.

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