Del Instituto Pasteur a La Salle

  • El doctor en Biología José Manuel Lozano imparte clases de Ciencias después de haber investigado codo con codo con la premio Nobel de Medicina de este año

Del Reina Sofía al Instituto Pasteur de París. De ahí a Senegal de la mano de la premio Nobel Francoise Barre-Sinoussi. Finalmente, de este país africano al colegio La Salle a impartir la asignatura de Ciencias a estudiantes de Secundaria. Así se puede resumir la trayectoria profesional de José Manuel Lozano en los últimos años, un doctor en Biología por la Universidad de Córdoba que ha participado en investigaciones de primera línea sobre el sida y que ahora disfruta de la docencia en este centro educativo.

El inicio de su fulgurante pero enriquecedora etapa como investigador se ubica en el Servicio de Inmunología y en la Unidad de Infecciosos del centro sanitario cordobés. Tras realizar su tesis, recibió una beca de postgrado junto a los doctores José María Kindelán y José López Peña.

Cuando apenas le faltaba un mes para casarse, le surgió, quizás, el proyecto más interesante de su carrera: continuar su trabajo como investigador en el Instituto Pasteur, el centro de referencia mundial en la lucha contra el VIH. Allí empezó a trabajar codo con codo con Francoise Barre-Sinoussi, merecedora este año de la distinción que otorga tradicionalmente Academia Sueca por su contribución a la erradicación de una de las mayores pandemias que amenazan a la sociedad.

El segundo reto -tanto personal como profesional- no le tardó en llegar. El propio Instituto Pasteur le propuso viajar hasta Senegal para realizar el seguimiento a una especie de monos que tiene el VIH pero que no desarrollará jamás la enfermedad por unas particularidades de su organismo.

Las reuniones entre el joven cordobés y la premio Nobel eran tan constantes como fluidas, pues ella era la encargada de supervisar el proyecto que el joven cordobés llevaba a cabo en el corazón de África. Pero, desafortunadamente, como en la mayoría de las ocasiones, este trabajo de investigador tuvo fecha de caducidad. "Reconozco que es una profesión muy sacrificada, tanto desde el punto de vista personal como económico, pues está mal retribuido", criticó.

Tras permanecer dos años entre Francia y Senegal, Lozano regresó al servicio de López Peña. "En el hospital siempre me han tratado muy bien, me han apoyado y confiado en mí", reconoció, al tiempo que subrayó que el papel que juega España en la lucha contra el sida es "determinante".

De hecho, el jefe de Inmunología del Reina Sofía lleva junto a otros hospitales -entre ellos el Clinic de Barcelona- una investigación sobre una vacuna terapéutica para el sida. "No todos los grupos europeos consiguen el permiso para continuar con investigaciones así, y éste lo ha logrado", relató José Manuel Lozano. Aunque ahora se dedica a otros menesteres colabora de forma puntual en algunos proyectos, aunque su futuro está en la enseñanza.

Pero a este joven no le ha sabido nada mal abandonar la investigación para dedicarse a dar clases, "pues la docencia también ha sido siempre unas de mis grandes vocaciones y en La Salle estoy muy satisfecho".

Mejor que nadie sabe transmitir a sus alumnos la importancia de la investigación como motor de desarrollo, como también saca tiempo entre tema y tema para mostrar a su clase toda su artillería como investigador de primera línea.

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