Gómez dice que pasa de su multa pero reclamó tener acceso al expediente

  • El político sostiene que lleva tres meses esperando una documentación que se ha solicitado desde su grupo · Insiste como consejero de Urbanismo en que Colecor tuvo el consentimiento municipal

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"Yo no vengo a resolver mis problemas, a mí eso me trae sin cuidado, yo vengo aquí a trabajar por todos los cordobeses". El máximo responsable de Unión Cordobesa, Rafael Gómez, se sentó ayer por primera vez en el consejo rector de la Gerencia de Urbanismo -donde tantas veces ha sido protagonista por otros motivos- defendiendo que sus intenciones no están relacionadas con los intereses que le enfrentan al Ayuntamiento, en materias tan sensible como la multa o la legalización de Colecor.

Sin embargo, inició su andadura quejándose de que se le niega documentación que afecta a su propio caso, la famosa multa de 24,6 millones de euros. Gómez se quejó de que el Ayuntamiento lleva tres meses sin darle copia completa del expediente de su sanción. Se trata de una cuestión peliaguda. El Rafael Gómez empresario ha tenido acceso sobradamente a todos los documentos que constituyen ese expediente, que fue objeto de un recurso contencioso administrativo que aún sigue en los tribunales. En ningún caso se ha producido una situación de indefensión, o al menos eso no aparece en la sentencia que revisó el caso en primera instancia y le dio la razón al Ayuntamiento. El Rafael Gómez político no tiene esos documentos porque la petición la ha realizado el partido político que preside, por medio del grupo municipal Unión Cordobesa. Fuentes municipales reconocían ayer que se trata de una situación anómala: un grupo político en el que se encuentra el sancionado.

A pesar de que en el consejo de ayer no se trataba ningún punto polémico -salvo la anulación del convenio con la Universidad sobre arqueología, que se aprobó sin votos en contra-, el interés estaba servido por la presencia de Gómez, el máximo deudor del Ayuntamiento y responsable de la sanción urbanística más alta impuesta en Europa. El empresario y político mantuvo el discurso general: aseguró que esa polémica "no tiene ni pies ni cabeza" e insistió en que él construyó las naves de Colecor (el origen de la multa) "con conocimiento de quien mandaba" -que en esa época era Rosa Aguilar- y no dudó en repetir que fue "algo consentido". Que esas declaraciones se realicen en la misma Gerencia de Urbanismo, a la entrada de su máximo órgano decisorio, son un signo de los tiempos.

El edil de UCOR sostuvo que durante su trayectoria como empresario "he hecho mucho por Córdoba, he creado puestos de trabajo" y se lamentó de que "han ido a por mí". Además defendió su presencia en la Gerencia porque "he sido elegido concejal, y mi trabajo me ha costado tener los resultados que tuve en las elecciones".

Gómez aseguró que uno de sus criterios es revisar que todo lo que se ha hecho en la Gerencia durante los últimos 15 años -donde él ha sido protagonista central- se han realizado correctamente. El presidente de Unión Cordobesa no tomó la palabra hasta el punto de ruegos y preguntas donde pidió que constara en acta que su entrada en el consejo rector sólo obedece al interés por el bien común.

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