El Gobierno frustra la operación de acciones con la sociedad Vimcorsa

  • l Una ley de próxima aparición impedirá a los municipios tener empresas de segunda generación, lo que invalidaría la iniciativa

El Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas ha frenado de forma seca la pretensión del gobierno municipal de vincular las acciones de Procórdoba a Vimcorsa, una iniciativa que llevaba trabajándose meses y que había recibido tarjetas amarillas por parte de la Intervención o de los juristas municipales que habían sido consultados. La empresa realizó una consulta no oficial a los técnicos de Hacienda para saber cuál era su opinión. Fuentes del gobierno municipal explican que la respuesta ha sido tan tajante que, se entiende, lo mejor es enterrarla definitivamente.

La consulta al Gobierno -una técnica muy habitual en las administraciones- vino motivada por un informe de Intervención que alertaba de que la medida entraba en colisión directa con un anteproyecto de ley elaborado por el PP y que, como tiene mayoría, será aprobado por el Congreso de los Diputados. Esa norma dice, entre otras cosas, que los ayuntamientos pueden tener empresas públicas pero, a su vez, éstas no puede crear filiales, lo que se llama sociedades de segunda generación. El plan del equipo de gobierno consistía en que Procórdoba se convirtiera en la propietaria de todas las acciones de Vimcorsa que en estos momentos pertenecen al Ayuntamiento. La teoría es que los beneficios de la promotora servirían para enjugar el pasivo, 16 millones con los bancos más su deuda comercial, de la empresa que se ha dedicado a vender suelo e invertir en equipamientos.

En el Ayuntamiento se reconoce que la operación, que estaba aprobada y en proceso de elevación a escritura pública y registro, está muerta. Tanto, que se reunirá a los consejos de ambas empresas para anularla. En IU, asegura que, en cierto modo, menos mal. El portavoz, Francisco Tejada, recordó que las acciones de Vimcorsa hubieran sido embargables, lo que en esta situación hubiera supuesto un riesgo cierto de que Ferrovial u otros deudores de Procórdoba se hicieran con estos bienes para cobrarse las cantidades que se le adeuda.

La paradoja de la situación pasa por una cuestión. Si la ley se aprobase tal como está previsto, la sociedad mercantil filial, la que quedaría en situación automática de liquidación, sería Vimcorsa que, sin embargo, es la que tiene el patrimonio, la cifra de negocio, los beneficios y, además, la relevancia social inherente al trabajo que realiza.

Lo que va a ocurrir en estos momentos es una incógnita aunque Procórdoba se acerca más que nunca a la desaparición. En estos momentos, la empresa le debe 16 millones en una línea de tesorería a corto plazo a un banco, el BBVA. El Consistorio quiere que ese crédito pase a ser a largo plazo lo que facilitaría su abono pero eso sólo se puede hacer si la Consejería de Hacienda permite la refinanciación algo que hasta ahora no se ha hecho y no tiene visos de pasar dado que el Ayutamiento está afectado por un plan de ajuste.

De no producirse esa aprobación, el gobierno municipal podría tener un 2013 verdaderamente complejo, sobre todo en su semestre final. Los presupuestos recientmente aprobados no contemplan un pago tan elevado de deuda de forma ordinaria y se tendría que realizar un ajuste añadido. En estos momentos, ni siquiera se plantea una opción intermedia, como es instar un concurso de acreedores, que permitiría negociar quitas o pagar con suelo.

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