Formas de entender el acoso escolar

  • Un libro de la UCO recoge las claves para intentar entender la raíz y la evolución de la violencia en las aulas en sus diferentes etapas educativas

Asistentes a la presentación del libro, ayer en el Rectorado. Asistentes a la presentación del libro, ayer en el Rectorado.

Asistentes a la presentación del libro, ayer en el Rectorado. / juan ayala

Los casos de acoso escolar siguen creciendo entre la población estudiantil. Lejos de descender, a pesar de todas las actuaciones y programas educativos que se llevan a cabo en las aulas, los casos existen, al igual que aumentan los estudios para intentar frenar su extensión a través de la educación. En un intento de recoger todos estos tipos de comportamientos, los profesores de la Universidad de Córdoba (UCO) Rosario Ortega y Antonio Jesús Rodríguez, han publicado el libro Acoso escolar, ciberacoso y discriminación. Educar en diversidad y convivencia. Se trata de "un trabajo colectivo para entender los distintos fenómenos que existen de acoso, ciberacoso y discriminación entre iguales desde la educación Infantil hasta los cursos de Secundaria", anota Rodríguez, quien también es el responsable de la Cátedra de Cooperación al Desarrollo de la institución académica. Los autores del libro forman parte del grupo Laboratorio de Estudios de Convivencia y Prevención de la Violencia de la UCO, un equipo que se ocupa de investigar la violencia escolar y juvenil y de buscar las vías más idóneas para la construcción de vínculos sociales e interpersonales que se basen en el conocimiento y el reconocimiento del otro como un semejante al que hay que aprender a respetar en su identidad y en sus diferencias, y con el que es posible tejer redes de amistad y respeto.

El docente del área de Psicología Evolutiva y de la Educación de la UCO reconoce que definir el origen del acoso escolar es "difícil, pero sí sabemos que muchos de los casos se producen porque los agresores esgrimen la diferencia respecto a la víctima como una ventaja". Y esas diferencias van desde aspectos religiosos a físicos o sexuales. En este aspecto, incide en que el agresor las utiliza "como una forma de hacer nota esas diferencia" frente a la víctima.

El acoso en las redes sociales también forma parte del trabajo que se presentó ayer -el acto contó con la asistencia del rector de la UCO, José Carlos Gómez Villamandos, y la delegada de Educación, Esther Ruiz- y, uno de sus autores reconoce que la diferencia con el acoso presencial es "cada vez más difuso". No en vano, continua, los chavales "a partir de 13 y 14 años tienen una presencia diaria on-line". También alude a que las niñas son acosadoras y advierte de que "cada vez más se acerca en la forma de victimización a los chicos".

El trabajo universitario ofrece las claves para comprender la raíz y la evolución de los fenómenos de violencia escolar y juvenil que son de utilidad para su detección precoz, prevención y afrontamiento en las distintas etapas educativas. Rodríguez señala que evitar este tipo de comportamientos tiene unas bases comunes, ya que "las intervenciones educativas son diferentes y cada una tiene sus matices". En concreto, señala cuatro de esas bases: trabajo cooperativo entre iguales; educación emocional; gestión democrática en la escuela; y concebir la diversidad como foco de la riqueza educativa y social". Avanza que se van a repartir 80 ejemplares a colegios e institutos del ejemplar, en el que también ha contribuido la Delegación de Cooperación del Ayuntamiento.

El libro recoge, además, investigaciones amplias acerca del acoso escolar de España, pero también de países como Chile o Ecuador.

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