El Festival de la Guitarra reafirma su fórmula en su edición más internacional

  • El responsable municipal de Cultura, Rafael Blanco, considera que el reto para el futuro es mantener los principios de calidad y diversidad y aumentar el presupuesto para mejorar la promoción · La programación ha constado de 34 espectáculos

El Festival de la Guitarra más internacional de todos los celebrados hasta el momento se clausuró el pasado viernes afianzando la fórmula que ha desarrollado en los últimos años: una apuesta por la diversidad de estilos y géneros en torno a la guitarra y la vertebración del programa en tres ejes que se interrelacionan: cursos formativos, actuaciones y actividades paralelas. Otra de las características que lo diferencian de la mayoría de los festivales musicales del verano es su larga duración. Casi todos los grandes festivales concentran sus actividades en pocos días, mientras que la cita cordobesa desarrolla su programa, ininterrumpidamente, a lo largo de una quincena.

El director del Festival de la Guitarra, Ramón López, valora "positivamente en todos los sentidos" el resultado obtenido este año. "No hay un punto fuerte a destacar porque todo tiene una línea muy alta", añade. López considera que tanto el programa formativo como el de espectáculos han sido magníficos. "Quizás haya sido el festival más internacional de todos", puntualiza.

El Teatro de la Axerquía, que se incorporó el pasado año tras su reinauguración a la lista de escenarios, "ha respondido a las expectativas". Después de los cuatro conciertos de la pasada edición, este año ha albergado ocho actuaciones. Por su parte, el teniente de alcalde de Cultura, Rafael Blanco, también piensa que uno de los mayores aciertos y "el gran descubrimiento" reciente del festival ha sido este coliseo al aire libre, que "está llamado a ser el eje fundamental" de esta cita.

Como novedad, por primera vez el Instituto Cervantes ha ayudado a la difusión del Festival de la Guitarra a través de algunas de sus sedes. "El festival está en una línea buena que habrá que mantener", expone López. "Creo que nos martirizamos pensando que el festival tiene que tener mayor difusión", añade.

Aun así, el director de la cita asegura que hay que seguir ampliando la difusión, el programa formativo y la asistencia de público procedente de otras ciudades. Estos puntos "no están mal, van por el buen camino, pero hay que mejorar algunas cosas", añade. Por su parte, Blanco explica que el reto es mantener la línea del acontecimiento y trabajar sobre la oferta de calidad y diversidad, que son los puntos fuertes del encuentro. Además, es necesario aumentar el presupuesto para disfrutar de una mayor capacidad de promoción.

Algunos de los espectáculos clave de esta edición han sido los conciertos de Chuck Berry, Estrella Morente y Dulce Pontes, Roger Hodgson y Gary Moore, como señala Blanco, que además añade que también ha habido otros con menor número de espectadores pero de gran importancia, como Kahlo Caló y Mujeres. En general, "el éxito precisamente es la coherencia y los objetivos mantenidos" en la historia del festival, que "ha ido superándose y diversificándose", expone el teniente de alcalde de Cultura. Su gran baza es ser el único festival del mundo dedicado íntegramente a la guitarra y a todas las posibilidades que ésta ofrece, desde el flamenco hasta el rock pasando por el jazz y el blues.

La lista de artistas llamados a participar en este acontecimiento incluye cada año a nombres muy afamados que atraen al gran público. Además hay otros, sobre todo en el ciclo de guitarra clásica, menos conocidos pero de gran nivel y muy distinguidos por los especialistas, lo que aporta calidad al programa.

López, por otra parte, destaca la iniciativa nueva en esta edición de invitar a empresas extranjeras para promocionar el festival. Este año un grupo de japoneses ha visitado la ciudad en el contexto de este acontecimiento y "se han ido sorprendidos de las instalaciones y del festival", asegura López. Uno de los aspectos más controvertidos sigue siendo la hora de las actuaciones en la Axerquía, ya que el comienzo es a las 23:30, incluso en días laborables. El objetivo es, expone Blanco, que "no haya duplicidad en los horarios".

En esta 28ª edición se han celebrado un total de 34 espectáculos, nueve localizados en el Teatro de la Axerquía, 12 en el Gran Teatro, otros nueve en el Teatro Cómico y cuatro en el Patio Barroco de la Diputación. El Teatro Cómico ha sido la sede del ciclo destinado a la guitarra clásica, mientras que los conciertos con previsión de mayor número de público se han realizado en el coliseo al aire libre. A pesar de la calidad de los montajes, el público no ha agotado las entradas para ninguno de los espectáculos. "Ahora nos toca hacer balance, reflexionar, ver posibilidades de mejora", concluye López.

El festival parece apostar por el establecimiento de cuatro sedes fijas. En anteriores ediciones han sido escenarios de este acontecimiento lugares como el Compás de San Francisco, los jardines del Alcázar, la plaza de la Corredera e incluso algunas plazas de barrios de la ciudad, en un programa de actuaciones en la calle puesto en marcha hace varios años pero que no ha tenido continuidad.

El Festival de la Guitarra sigue captando a un público especializado en la materia procedente de varios lugares del mundo que se interesa sobre todo por los cursos formativos. Según Luis Medina, coordinador del programa, "la programación está bastante consolidada" y la prueba es que en esta edición, como en años anteriores, la participación en los cursos ha sido muy alta.

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