Europa vía tren

Conocer distintos lugares de Europa a un precio relativamente barato. Ésa es la principal propuesta del Interrail, un sistema de transporte en tren que se ha hecho muy popular, especialmente entre los más jóvenes. Francisco José Díaz, un diseñador gráfico del barrio de San Lorenzo, tomó desde Málaga un avión con destino a Bruselas junto a tres amigos más. Allí comenzaron su recorrido europeo, que les llevó durante tres semanas por cinco países del continente: Bélgica, Holanda, Alemania, Austria y Suiza.

La primera parada fue Bruselas. Tras un par de días en la capital belga, realizaron el primer viaje en el tren, con destino a Brujas, ciudad de la que Francisco no duda en destacar su "impresionante" casco histórico. Después de la estancia en Bélgica, tocaba Holanda. En este caso el trayecto de un país a otro no supone un gran problema y debido a la cercanía de ambos el viaje parece más a un trayecto del Andalucía Express que otra cosa. Tras un breve paso por La Haya, llegó la visita obligada cuando se habla del país de los tulipanes, Amsterdam. Conocida como la Venecia del norte, la capital holandesa es siempre uno de los destinos favoritos por los usuarios de Interrail. "Me quedo especialmente con el Barrio Rojo, la convivencia de dos mundos tan diferentes en un mismo espacio es muy impactante", indica Francisco.

Tras Holanda, tocaba el turno de Alemania. La primera ciudad germana en la que hicieron parada fue Colonia. Próxima al Rhin, esta ciudad fue uno de los objetivos más duramente bombardeados por los aliados durante la Segunda Guerra Mundial , debido a su importancia como zona industrial. De las pocas cosas que quedaron en pie tras su reconstrucción destaca su catedral gótica, la de mayores dimensiones de Europa. "De toda la producción arquitectónica que vimos es lo que más me impresionó, en parte por la historia que encierra", apunta el joven.

Tras un breve paso por la ciudad universitaria de Münster, llegaba la hora de realizar una de las visitas más esperadas del trayecto, la de Berlín. La capital de Alemania es especial e impregna de historia en cada uno de sus rincones. Para Francisco, lo primero que llama la atención de la ciudad es la cantidad de obras que se desarrollan en ella y es que, según dice "parece estar todavía en reconstrucción". Destaca el imponente edificio del Reichstag, hoy lugar de reunión del Parlamento alemán. Cada paso por la ciudad supone encontrarse con una evocación al pasado. Así ocurre con la llegada a lo que fue en su día el Muro de Berlín o entrar en la catedral de la ciudad. Son lugares que no destacan por su belleza o su tamaño, pero todo lo que se ha vivido en torno a ellos los convierte en especiales.

Tras el paso por Berlín, llegaba la hora de continuar el viaje por Alemania. Los jóvenes acudieron en esta ocasión a Munich, centro económico y financiero del país, una ciudad según Franciso "muy diferente a Berlín en todos los sentidos". Allí visitaron los terrenos de la que fue villa olímpica en 1972, donde se vivió uno de los episodios más negros en la historia del deporte mundial, tras el asesinato de once atletas israelíes a manos de un comando de terroristas palestinos. También acudieron al campo de concentración de Postdam. Suelen surgir dudas en torno a la visita de estos lugares, sobre todo cuando el viaje dura pocos días, pero ellos no se lo pensaron. " Ahora hay poco que ver allí pero creo que es una experiencia única que todo el mundo debería tener para reflexionar sobre nuestra historia", dice el joven.

El viaje continuó por Austria, con la visita a Salzburgo, Viena e Insbruck. Del país austriaco, Francisco se queda con las catacumbas de Salzburgo y la visita al interior del Prater, el estadio en el que España ganó la Eurocopa recientemente. Desde Viena realizaron el último trayecto a Suiza, dónde aunque sólo visitaron Ginebra, pudieron comprobar que hay precios más prohibitivos que los de España.

Concluído el viaje llega la hora de hacer balance. Hay aspectos negativos, como la dependencia de los horarios de los trenes. Las noches también constituyen una aventura, ya que según asegura el joven siempre existe el riesgo de llegar demasiado tarde al lugar de destino y no encontrar alojamiento. Sin embargo, éstas son sólo algunas desventajas dentro de una experiencia inolvidable que Francisco no duda que repetirá en el menor tiempo posible.

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