Días de 'sanjoaquines'

  • El Viso comenzó ayer con su tradicionales encierros de vaquillas, que se prolongarán hasta el día 29

Llegaron los ansiados días, sobre todo en Los Pedroches, en los que la calle Riscalejos de El Viso toma el relevo a su homóloga Estafeta de Pamplona para dibujar serpenteantes carreras de frenéticos jóvenes -y no tan jóvenes- delante de astados. Desde los viseños mas pequeños a los más mayores tienen claro que esas carreras son en honor a la abuela Santa Ana y al abuelo San Joaquín, a quienes además está dedicada la feria que estos días se vive en la localidad vallesana y cuya quintaesencia son los particulares sanjoaquines. "Por la abuela Santa Ana", gritan muchos de quienes pasean por esa calle a primera hora de la mañana tras un cansancio propio de toda una noche de fiesta y a la espera de vivir una experiencia única con la que soltar adrenalina.

Como manda la tradición, la puerta de toriles debía abrirse ayer a las 11:30, cuando la fresca empieza a dar paso a la calor. Era el momento propicio para que seis vaquillas emprendieran el camino de persecución de los más envalentonados -el mismo número de animales cada día hasta el próximo 29-. A los primeros seis astados, de la ganadería de Moreno de la Cova, se les veía una excesiva querencia por los toriles. Demasiada tranquilidad para una jornada de inicio de sanjoaquines. Los vecinos y visitantes, agolpados y subidos en las artesanas barreras de madera y hierro que se colocan en puertas y esquinas para la ocasión contemplaban atónitos esa tranquilidad de las vaquillas que se iba convirtiendo en norma de comportamiento a medida que se iban consumiendo minutos de la mañana. A las vacas, muy perezosas, se las quitaban poco a poco las ganas de embestir y paseaban más que corrían por ese laberinto recto que componen hasta la plaza portátil esas artesanas barreras en las que no faltan tampoco los recuerdos a la queridísima abuela Santa Ana en forma de dibujos o de telas en las que se plasma su imagen.

A falta de retransmisiones televisivas de renombre donde dejar huella de la hazaña del "yo también he corrido las vaquillas", los valientes jóvenes, que disfrutan de la aventura constituidos en peñas como las de Los Forzudos, Los Guerreros o Los Sanix, tienen la oportunidad de sus minutos de gloria en los micrófonos de alguna de las emisoras locales que cubren las horas del de aquí para allá de unos y otros. Raro, muy raro, es que expertos profesionales de las ondas como el jarote Juan Mohedano se ausente de esa cita anual, en la que tampoco falta su entrevista al alcalde Juan Díaz, muy pendiente siempre de que todo salga bien.

Cuando aún quedaban muchos minutos para las 14:00, hora fijada para el fin de fiesta, los que más ansiaban soltar la adrenalina no podían creer las pocas ganas de juerga de las vacas. Las increpaban para provocarlas moviendo insistentemente los brazos y pensando que quizás haya más suerte en el resto de encierros de sanjoaquines. "Es que con el vino parece que les hablábamos de usted al animal; ahora, parece con el botellón se le habla de tú a tú", comentaba un vecino sexagenario, mientras un joven capoteaba sin suerte a uno de los animales.

El Viso celebra estos días sus fiestas patronales dedicadas a Santa Ana en las que la guinda la pone la suelta diaria de seis astados a la que acuden vecinos de toda la comarca

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