El Consultivo obliga a la Junta a pagar 362.526 euros al Imgema

  • El órgano determina que el gobierno andaluz no emitió los pagos de 2015 y 2016 para el Banco de Germoplasma del Botánico

El Consejo Consultivo de Andalucía ha emitido un dictamen por el que obliga a la Junta de Andalucía a abonar 362.526,36 euros al Instituto Municipal de Gestión Medioambiental (Imgema) por dejar de pagar, durante los años 2015 y 2016, la cantidad correspondiente destinada al Banco de Germoplasma Vegetal de Andalucía (BGVA), que está ubicado en el Real Jardín Botánico de Córdoba. Ha sido el propio Imgema el que ha tenido que sufragar los gastos generados por este banco, de titularidad autonómica, que además es un referente a nivel internacional.

En este caso, fue la presidenta del Imgema, Amparo Pernichi, quien remitió a principios de julio de 2017 una reclamación patrimonial por daños derivados de los gastos de funcionamiento y gestión del banco. Ahora, el Consejo Consultivo le da la razón al Ayuntamiento y considera que ha quedado probada en el expediente "la responsabilidad patrimonial de la Administración y que procede, por tanto, estimar la reclamación de responsabilidad patrimonial", según reza el dictamen.

El Consultivo se remite al convenio suscrito en diciembre de 2008 entre el Imgema, la Junta (a través de la Consejería de Medio Ambiente) y la Universidad de Córdoba (UCO) para la gestión del BGVA en el que queda claro que es la Administración autonómica la que tiene que aportar "el presupuesto necesario, a través de la orden de encomienda, para atender los gastos derivados" de este banco.

Además, la resolución deja claro que el dictamen es preceptivo, es decir, que la Junta debe cumplir con éste; o, lo que es lo mismo, pagar. A esto se une el hecho de que el pago final se corresponde con las sumas no abonadas de 2015 y 2016, pero el Gobierno andaluz también deberá pagar la cuota de 2017.

El Consultivo también expone que ha sido el Imgema el organismo encargado de pagar esos abonos ante las deudas de la Junta y añade que "ciertamente cabría responder que no estaba obligada a hacerlo, pero en este caso tal conclusión no resulta razonable teniendo en cuenta la finalidad de tales pagos, el funcionamiento del BGVA, cuya finalidad principal es la recolección de germoplasma vegetal con el fin de conservar y caracterizar la diversidad vegetal del territorio de la Comunidad Autónoma, posibilitando la recuperación de especies y de poblaciones amenazadas".

Como explicó Pernichi en su día, desde la rúbrica del convenio, tanto Emagsa en un principio, como la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (Amaya) después, asumieron "no sin considerables retrasos" el pago de la correspondiente factura anual emitida por el Imgema. Sin embargo, a partir de 2016, los contratos de asistencia técnica anual de 2015 y 2016 no llegaron a formalizarse "pese a los reiterados requerimientos del Imgema, a los que Amaya y la propia Consejería respondían pidiendo que mientras se solucionaban algunas cuestiones formales se le facturaran los gastos de dichos ejercicios".

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