Condenado a diez años el joven que mató al cura de Villafranca

  • La Audiencia Provincial no concreta los motivos que llevaron a Vasile Tudose a acabar con la vida del párroco, aunque durante el juicio se habló de móvil sexual

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Vasile Tudose, el joven que mató al cura de Villafranca en octubre del año pasado, pasará diez años menos un día entre rejas. Así lo determina la Sección Tercera de la Audiencia Provincial en una sentencia que ayer se hizo pública después de que un tribunal popular considerara a Tudose responsable de homicidio. El joven, procedente de Rumanía, tendrá que pagar 10.000 euros en concepto de responsabilidad civil por matar al cura con un radiador.

Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del 16 de julio de 2007 en el domicilio del párroco, en el que el acusado vivía de forma intermitente desde hacía dos años, ya que trabajaba para él realizando labores de limpieza y albañilería. La resolución no entra en analizar los motivos que llevaron a Tudose a acabar con la vida del párroco, aunque asegura que cogió un radiador y, con gran fuerza, le propinó cinco o seis golpes en cabeza, cuello y tórax.

La resolución, tal y como consideró el tribunal popular, descartó que Tudose actuara con ensañamiento o en legítima defensa, que fue la versión que el procesado dio durante su declaración el primer día de juicio. El tribunal también descartó que obrara "guiado por el deseo de defender su integridad física, libertad sexual o ambas a la vez", así como que Vasile sufriera por parte del cura una agresión consistente en ser agarrado del cuello, además de ser golpeado con el radiador y la petición de una práctica sexual no deseada. El jurado, por tanto, llegó a la conclusión de que el joven no actuó por legítima defensa.

Tampoco fue escuchada la propuesta de la defensa de considerar que el acusado actuó en un arrebato después de que el religioso le solicitara una felación. El jurado, en concreto, descartó que la conducta de la víctima provocara en Vasile Tudose "una manifestación fulgurante, rápida y tan intensa que le impulsó, de un modo más que poderoso, a obrar tal y como efectivamente lo hizo". La sentencia de la Audiencia, de hecho, no analiza los motivos del crimen, como tampoco aprecia la atenuante de embriaguez. Desde el punto de vista jurídico, esto habría supuesto una doble reducción de pena por tratarse de atenuantes de intoxicación alcohólica y confesión.

La sentencia, eso sí, tuvo en cuenta que el procesado, antes de comenzar la celebración de la vista oral, reparó el daño causado a la familia de la víctima con una suma de 6.000 euros, lo que considera una atenuante muy cualificada. Los padres del agresor, unos jornaleros de Rumanía residentes en Bujalance desde hace varios años, fueron los encargados de recabar esta cantidad.

10.000

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