Condenado a 17 años por asesinar a la quiosquera de Los Patos

  • La Audiencia Provincial considera probado que Pedro M. P. cometió el crimen con alevosía, aunque descarta el ensañamiento a pesar de que propinó 33 puñaladas

Le asestó 33 puñaladas con alevosía. La Sección Tercera de la Audiencia Provincial ha condenado a 17 años y nueve meses de prisión a Pedro M. P., de 28 años, por asesinar a la quiosquera de los jardines de Los Patos, Juana Victoria Domínguez, de 87 años. La sentencia considera probado que, sobre las 09.30 del 16 de octubre del año pasado, después de haber esnifado una raya de cocaína, el procesado fue a una vivienda de la plaza de San Lorenzo y, con la excusa de que iba a entregar una carta certificada y de que conocía a los propietarios, logró entrar. Ayudándose de un objeto punzante, consiguió hacerse con un botín de 250 euros y huyó. Los hechos criminales de Pedro M. P. no cesaron en todo el día. A mediodía, después de deambular de bar en bar y de consumir cerveza en varios bares, el acusado se dirigió a los jardines de la Agricultura y se fue al quiosco regentado por la anciana. Una vez en su interior, y tras entornar la puerta y colocarse sobre ella para evitar que la víctima pudiera salir, le exigió que le diese el dinero que tuviera. Al negarse ella, le exhibió un cuchillo de 20 centímetros de hoja para así "vencer su voluntad".

Juana Victoria intentó arrebatarle el arma y, al asirlo por la hoja, se causó un tajo en la mano derecha y motivó que el acusado, "aprovechando la circunstancia de que la anciana no pudiese huir ni pedir auxilio, se lo clavara repetidamente, con fuerza, y con la intención de asegurar su muerte". Concretamente, Pedro M. P. le infirió 33 cuchilladas, una de ellas mortal de necesidad, pues le atravesó el corazón. El condenado abandonó el quiosco, no sin antes coger unas monedas.

Al cabo de unas horas, regresó al quiosco para coger el arma y le prendió fuego al establecimiento. Finalmente, sobre las 19.30, tras tomar otras consumiciones, se fue a la plaza de Las Tendillas y se acercó a una joven para tocarle sus genitales.

El tribunal considera "incuestionablemente alevoso" el mecanismo empleado por Pedro M. P. para acabar con la vida de la quiosquera, pues además de asegurarse la muerte de la mujer le impidió la posibilidad de defenderse. En cuanto al ensañamiento, la sentencia apunta que "el desconocimiento del orden cronológico en que se asestaron los golpes impide diferenciar adecuadamente si la finalidad del autor era asegurar el resultado o, por el contrario, satisfacer su especial propósito de crueldad".

El tribunal condena a Pedro M. P. a 13 años de prisión por un delito de asesinato, con las atenuantes de trastorno límite de la personalidad, embriaguez y reparación del daño. También lo condena a otros tres años por el robo en el domicilio de la plaza de San Lorenzo y a un año y nueve meses por el robo en el quiosco. Asimismo, deberá indemnizar a cada hijo de la anciana con 10.000 euros. La Fiscalía de la Audiencia Provincial solicitaba 19 años de cárcel para el procesado, que reconoció los hechos en el juicio.

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