Condenada a seis años por intentar matar a su compañera de residencia

  • La mujer, que deberá cumplir tres años de cárcel y otros tres de tratamiento médico, pretendía estrangular a su víctima, si bien una cuidadora evitó la tragedia

Intentó acabar con la vida de su compañera de residencia asfixiándola con un cinturón. La Sección Primera de la Audiencia Provincial ha condenado a tres años de prisión y a otros tres de internamiento para tratamiento médico a una joven de 24 años -M. C. V.- que intentó matar a otra mujer porque -según contó en su primera declaración ante el juez- le quitaba objetos personales. La sentencia considera probado que sobre las 22:30 del 29 de junio del año 2005 la acusada se sentó sobre su víctima, que se encontraba dormida, y con intención de acabar con su vida "le presionó con un cinturón primero en la boca y después en el cuello". Cuando empezó a faltarle el aire, la agredida se despertó, pero debido a la medicación tomada para dormir no podía apartarla.

La suerte quiso que la cuidadora del servicio pasara por allí en ese momento y, al verlas en esa disposición, consciente del peligro que se cernía sobre la víctima, apartó a M. C. V. de un fuerte empujón. La resolución judicial considera probado que, en ese momento, la mujer dijo: "Te tengo que matar y yo me mataré después". El tribunal concluye que la víctima no llegó a sufrir lesiones, a pesar de lo cual condena a la procesada por un delito de homicidio en grado de tentativa. Cuando se produjeron los hechos, la encartada padecía un trastorno límite de la personalidad y un retraso mental leve, que conjugados afectaban a sus facultades volitivias, aunque no las anulaban. El tribunal, de hecho, destaca que la procesada tenía "conciencia de lo que hacía".

Durante la vista oral, la acusada argumentó que no recordaba nada de lo ocurrido y sostuvo que no sentía enemistad con la víctima. "Era mi amiga. La quería", dijo la procesada, para quien el Ministerio Fiscal solicita una pena de cinco años. Aunque la acusada insistió en que no recordaba los hechos, la cuidadora que la sorprendió corroboró la acusación.

"Llevaba unos días muy alterada y aquella noche no se quería acostar. Me dio una corazonada y, cuando estaba haciendo la ronda, fui a su habitación. La vi con el cinturón doblado echada encima de su compañera", relató ante el tribunal. Su "instinto" fue empujarla, pues la víctima apenas podía reaccionar debido a que "se encontraba sedada". "Dijo que la tenía que matar y que luego se tenía que suicidar ella", relató la cuidadora, quien recordó que la acusada solía ser "problemática" y en ocasiones se comportaba con agresividad. "Hacía cosas para llamar la atención, fantaseaba mucho. A veces decía que se quería cortar las venas y se hacía daño", relató.

La víctima también fue interrogada: "Estaba dormida y me desperté porque me estaba ahogando", aseguró la mujer, que explicó que la relación con la procesada era "buena". "Si la cuidadora no hubiera entrado, a lo mejor me habría ocurrido algo", sostuvo.

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