Casas que rozaron la ruina

  • Los primeros beneficiarios agradecen la ayuda autonómica y destacan el mal estado que presentaban sus inmuebles

Escalones partidos, grietas en techos y paredes y humedades tan grandes que recrudecían los inviernos más duros. Éstos son sólo algunos de los desperfectos que presentaba la vivienda de la calle Alfaros, 19, propiedad de María López, una de las personas que se verán beneficiadas por las ayudas del área de rehabilitación concertada de la Ajerquía Norte. Ahora está todo manchado de escayola y el techo de su tercera planta se encuentra descubierto. Pronto todas estas incomodidades serán tan sólo un mal sueño y formarán parte de la historia. Una cuadrilla de albañiles trabaja a un ritmo vertiginoso desde que la Junta de Andalucía le dio el visto bueno a esta operación para que María se olvide de que su propiedad rozó el estado de ruina.

En una situación similar a la de María se encuentra Francisco Cabello, si bien sus obras están casi terminadas. A este propietario de 70 años de la calle Alonso Gómez de Sandoval le parece mentira que se haya esfumado ese mal sueño. Aún recuerda el día en el que aparecieron las primeras humedades en el techo. "Fue en el patio y era un agujero enorme y, por falta de fondos, no podía asumir el coste de la obra", explica. Aunque tendrá que aportar una parte del presupuesto de la intervención, a este ciudadano ya no le preocupa que un día pueda caérsele el techo, un temor que le llegó cuando vio esas primeras humedades en el patio.

A diferencia de la casa de María, en la de Francisco apenas quedan secuelas del mal estado en el que se encontraban. De hecho, el titular de la vivienda de la calle Alonso Gómez de Sandoval sólo puede hablar del pasado y del "desastre" en el que se encuentra su vivienda, todavía pendiente de que se inicien los trabajos de pintura. Sobre el mes de obras que ha sufrido señala que "no me he movido de aquí y he dormido en el sofá, porque me daba miedo de que aprovecharan que esta casa estaba en obras para venir a robar por la noche".

En la calle de los Frailes hay otro ejemplo de vivienda acogida a este plan de financiación conjunta entre el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía. En este caso, el presupuesto se le ha disparado a sus titulares, Virginia Molina y Pedro Urbano, aunque el Gobierno andaluz sólo aportará un máximo de 7.000 euros. En cualquier caso, su propietaria está "satisfecha" de la ayuda que recibirá. Asimismo, recuerda que ellos mismos comenzaron "a picar paredes". Pronto, asegura Virginia, podrán disfrutar de una casa que rehabilitarán respetando la estructura y la singularidad que tenía cuando la adquirieron hace cuatro años.

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