Asenjo subraya que la Catedral es "la referencia para toda la Diócesis"

  • En el acto de toma de posesión de los nuevos canónigos, el obispo les pide que sean "austeros, buenos y santos sacerdotes" en sus nuevas responsabilidades

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Por si quedaba algún tipo de duda, el obispo, Juan José Asenjo, definió ayer la finalidad de la Catedral en nuestro tiempo, cuando dijo que es "la referencia para todas las iglesias de la Diócesis", en el transcurso de la toma de posesión de los nuevos canónigos del Cabildo Catedral. Pero el prelado no se quedó en esta definición y fue más allá al señalar que este templo tiene que ser "donde se concibe mejor el culto, donde se sirve mejor a los fieles en el sacramento de la penitencia y donde se rinde adoración al Señor en la Eucaristía". De este modo, el máximo representante en Córdoba de la Iglesia Católica dejaba claro el papel que desempeña este edificio una vez que se ha rechazado el espectáculo multimedia auspiciado por el Consorcio de Turismo al entender que su contenido "no casa" con los fines del templo.

La ceremonia en la que Joaquín Alberto Nieva, Francisco Orozco, Pedro Soldado, Manuel Montilla, José Juan Jiménez Güeto y Agustín Moreno ingresaron en el órgano rector de la Catedral se dividió en dos partes. Primero, en la sala capitular -situada en la cripta de la capilla del Cardenal- el presidente de la corporación eclesiástica, Manuel Pérez Moya, tomó juramento a cada uno de los nuevos miembros y les dio asiento con voz y voto en donde se reunirán de ahora en adelante. En este recinto, Asenjo tomó la palabra y les exhortó en la nueva responsabilidad que les encomienda la Iglesia y les pidió que sean "austeros, buenos y santos sacerdotes" en el desempeño de su misión.

Con posterioridad, a los sones del himno pontificio de Charles Gounod en el órgano, el Cabildo, con el obispo al frente, se dirigió al altar mayor provisional situado en las naves de Almanzor por estar en obras el crucero. Allí, en el presbiterio, se instalaron unos sillones rojos a modo de coro en donde se sentaron todos los capitulares excepto los recién nombrados. Éstos subieron con posterioridad y acompañados del canónigo Carlos Linares se aproximaron al sitial que les corresponde. Una vez ante él, el secretario del Cabildo, Antonio Evans, dio lectura a la fórmula por la que cada uno tomaba posesión "real, quieta, pacífica y personal vel quasi de su canongía", según el ritual utilizado.

Cumplido este rito, en el que se incluyó al párroco del Sagrario de la Catedral, Bartolomé Menor, como canónigo honorario, tomó la palabra Fernando Cruz Conde, quien pese a ser capitular desde julio de 2005, ayer accedió al cargo de arcediano, una de las tres dignidades del Cabildo y encargado de la tesorería del mismo. En su intervención, tras agradecer la pertenencia a "un cuerpo multisecular honrado por los méritos y la santidad de cuantos capitulares nos han precedido", señaló que "el principal servicio que presta la Catedral es el culto solemne y público a Nuestro Señor, un culto que nos pide santidad de vida a cada uno de nosotros".

La incorporación de estos nuevos canónigos ha significado también una reforma en el consejo de administración de Cajasur, en donde seis capitulares son miembros natos por el patronato fundacional. Tras la marcha del arcediano Mario Iceta como obispo auxiliar a Bilbao y la renuncia a finales de abril de Juan Arias como doctoral, quedaban dos vacantes que se han cubierto con Joaquín Nieva y Francisco Orozco.

Estos nombramiento de capitulares son los segundos que realiza el prelado cordobés después de que hace casi tres años se reformaran los estatutos del Cabildo para incluir novedades como la renuncia a todo cargo al cumplir los 75 años, lo que conllevó en aquel momento una profunda remodelación del organigrama de la Diócesis.

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