educación

El Arte desde la primera base

  • Las escuelas Mateo Inurria y Dionisio Ortiz suman 900 alumnos este curso, que reciben clases en ciclos artísticos de grado medio y superior y Bachillerato

1. Alumnos en una clase de la Escuela Mateo Inurria. 2. Una de los espacios reservado a la docencia en la Escuela Dionisio Ortiz. 3. Una de las exposiciones que se puede ver en el centro de la plaza de la Trinidad. 4. Algunos de los trabajos del alumnado del centro del barrio de Santiago 5. Una de los grupos de la Escuela Dionisio Ortiz. 6. Clase de diseño de muebles. 1. Alumnos en una clase de la Escuela Mateo Inurria. 2. Una de los espacios reservado a la docencia en la Escuela Dionisio Ortiz. 3. Una de las exposiciones que se puede ver en el centro de la plaza de la Trinidad.  4. Algunos de los trabajos del alumnado del centro del barrio de Santiago  5. Una de los grupos de la Escuela Dionisio Ortiz.  6. Clase de diseño de muebles.

1. Alumnos en una clase de la Escuela Mateo Inurria. 2. Una de los espacios reservado a la docencia en la Escuela Dionisio Ortiz. 3. Una de las exposiciones que se puede ver en el centro de la plaza de la Trinidad. 4. Algunos de los trabajos del alumnado del centro del barrio de Santiago 5. Una de los grupos de la Escuela Dionisio Ortiz. 6. Clase de diseño de muebles. / reportaje gráfico: juan ayala

Córdoba es la única ciudad andaluza con dos escuelas de arte: Mateo Inurria y Dionisio Ortiz. Cada una ocupa su espacio, cada una ofrece una serie de titulaciones y ambas se complementan en el terreno artístico. Entre las dos suman unos 900 alumnos este curso, que una vez que concluyan sus estudios se adentrarán en el mundo de las artes e intentarán acceder al mercado laboral. Adentrarse en estos centros, ubicados en espacios históricos es mimetizarse con el arte y traspasar una ventana para comprender cómo nace y cómo se modela esta disciplina. Además de ciclos de grado medio y superior, las dos escuelas ofrecen el Bachillerato de Artes.

Fue en febrero de 1866 cuando se puso en marcha la que entonces fue la primera Escuela Provincial de Artes de Córdoba. Desde entonces han sido miles los alumnos que han pasado por ella y bastantes los nombres más que consolidados del panorama artístico español; los primeros alumnos que se matricularon allá por el siglo XIX fueron 139, mientras que este curso el número asciende a 600 en el caso de la Escuela Mateo Inurria. Con el paso de los años, este centro fue cambiando de denominación debido a la entrada en vigor de diferentes leyes hasta que en 2006 se consolidó la denominación de Escuela de Artes Plásticas y Diseño Mateo Inurria. Un centro que ha ocupado diversos espacios, desde el actual Museo Julio Romero de Torres -su primera sede-, pasando por el palacio del Marqués de Benamejí hasta el Palacio del Duque de Hornachuelos, en la plaza de la Trinidad. Quien hace este resumen es su actual director, Miguel Clementson, que lleva en el cargo 21 años y "40 vinculado a las enseñanzas artísticas", aclara.

La oferta en ambos centros incluye desde técnicas escultóricas en piel a platería

El director señala que actualmente el centro "dispone de un perfil de titulaciones adaptado, en gran medida, a la demanda que plantea el mercado de trabajo". Así, sectores profesionales como el de la industria de la madera pueden surtirse de "nuestros titulados en el ciclo de grado superior de Técnicas Escultóricas en Madera o en el del Mobiliario, éste último centrado en el diseño de todo tipo de muebles", sostiene. A esta oferta se suma el sector de la publicidad y las artes gráficas, con tres ciclos de grado superior: Gráfica Publicitaria, Fotografía Artística e Ilustración, que son los más demandados. Pero aún hay más, porque la escuela también dispone de estudios aglutinados en torno a la familia profesional de diseño de interiores, tales como los de Proyectos y Dirección de Obras de Decoración o Arquitectura Efímera. La oferta educativa se completa con el grado superior de Técnicas Escultóricas en Piel, "que ha posibilitado la recuperación de ese enorme patrimonio que presentaron para la ciudad las manufacturas de cordobanes y guadamecíes", destaca Clementson. El director añade que las escuelas de arte de Andalucía han activado la oferta de las Enseñanzas Artísticas Superiores de Diseño y al centro Mateo Inurria le correspondió la específica de Diseño Gráfico en el curso 2012-2013. Al respecto, destaca que el índice de inserción laboral de estos alumnos "es interesante y consiguen encajarse pronto en el mercado de trabajo".

Si hay algo que caracteriza al alumnado que decide matricularse en este tipo de estudios -que son como un grado universitario- es su "compromiso", anota el director. "El que se vincula tiene una vocación a prueba de bombas, a pesar de saber que no va a tener una retribución económica importante", defiende. Pepe Espaliú (Córdoba, 1955-1993) o Miguel del Moral (Córdoba, 1917-1998) son sólo algunos de los estudiantes que han pasado por este centro que recibe el nombre del genial escultor Mateo Inurria (Córdoba, 1867-Madrid, 1924) y que funciona desde primera hora de la mañana hasta la noche, y que además alberga numerosas exposiciones.

Clementson conoce palmo a palmo este gran palacio y dónde se encuentran las aulas en las que el arte fluye, pero también reconoce que hay una serie de necesidades, como la falta de espacio. Otra de ellas es que este tipo de enseñanza adquiera, de una vez por todas, "un rango definitivo, ya que desde el curso 2012-2013 la Administración no ha determinado una continuación oficial de las mismas".

La enseñanza del arte en Córdoba va desde la plaza de la Trinidad hasta el barrio de Santiago, donde se encuentra la Escuela de Arte Dionisio Ortiz. Su directora es Rosario Coronado, quien explica que este centro -que ocupa el grandioso palacio de los marqueses de Benamejí, en la calle Agustín Moreno- era antes una sección del centro Mateo Inurria. Sin embargo, hace seis años se separaron y cada una ocupa un palacio en dos partes diferentes de la capital. A la directora no le cuesta reconocer que ambas escuelas tienen "un carácter diferente". A su juicio, mientras que en la de Mateo Inurria "trabajan más con el lápiz, nosotros lo hacemos con las manos y es más tridimensional". A pesar de estas diferencias, sostiene que "no hay competencias entre las dos porque ambas son complementarias".

El centro, que tiene una gran vinculación con el barrio, dispone de hasta 11 talleres de diferentes disciplinas y su oferta académica también es muy variada. Los ciclos medio de Procedimientos de Orfebrería y Platería y el de Serigrafía Artística forman parte de la enseñanza de la escuela Dionisio Ortiz, al que su suman los superiores de Cerámica Artística, Encuadernación Artística, Ebanistería Artística, Moldes y Reproducciones Escultóricos, Orfebrería y Plástica Artística y el de Técnicas Escultóricas.

Esa vinculación con el barrio se traduce en iniciativas como la que se desarrolla este curso, que no es otra que la visita de los alumnos del colegio Caballeros de Santiago, que está justo en frente de la escuela. Yolanda Puche forma parte de la plantilla docente de la Escuela de Arte Mateo Inurria -integrada por 40 profesores- y quien se encarga de recibir a los pequeños alumnos, que en un futuro pueden convertirse en estudiantes de alguno de estos ciclos. Maestra de taller de Cerámica, Puche explica que los escolares llegan al palacio reconvertido en centro artístico para hacer prácticas durante cuatro semanas. "Queremos que se nos conozca y que somos parte del barrio", destaca. La intención, continúa, es que "conozcan la cerámica y desarrollen sus habilidades". Para ello, los pequeños alumnos del colegio Caballeros de Santiago no dudan en hacer sus propias creaciones en cerámica cada vez que visitan este gran palacio que esconde un maravilloso jardín, en el que crece bambú negro. Y es que, el palacio de los marqueses de Benamejí es un sí un edificio a descubrir en el que no faltan las creaciones artísticas del alumnado de la Escuela Dionisio Ortiz -del que han salido pintores como Segundo Castro Olmo o Jaime Jurado Cordón-, tanto en sus amplios pasillos, como en sus antiguos y vastos salones en los que ahora en lugar de costosas alfombras o muebles hay máquinas para hacer esculturas o diseñar joyas.

Coronado también reconoce que al centro le hacen falta cubrir algunas necesidades, como aumentar el número de alumnos. A su juicio, "las escuelas de arte están bastante olvidadas, aunque últimamente parece que nos cuidan un poquito más".

Para acceder a alguno de estos ciclos, el calendario de presentación de solicitudes en ambas escuelas irá del 1 al 31 de mayo, mientras que el de matrícula del 1 al 10 de julio.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios