Arranca con fuerza la última fiesta de mayo

  • El concierto de Diego 'El Cigala', el encendido del alumbrado y los fuegos artificiales marcan el inicio de la cita con El Arenal que en esta edición contará con altas temperaturas y un gran número de casetas.

Ya está aquí, ya llegó. La última de las fiestas del mayo cordobés arrancó ayer, ya en la media noche del sábado, para quedarse en El Arenal hasta el domingo que viene. María del Mar Castillo y Juan Manuel Cobacho fueron los dos mayores cordobeses encargados de apretar el botón que puso luz a un recinto ferial que recibió con ganas a las miles de personas que ya tienen ganas de darle el último tirón al mes cordobés por excelencia. El buen tiempo acompañó, como hará durante toda la semana, con algunos momentos de fresco que se quitaban al rato de entrar en alguna de las 98 casetas que hay este año.

Fue a las 0:00, como marca la tradición, cuando los miles de led se encendieron desde la plaza de Santa Teresa hasta la enorme portada, desde el puente de El Arenal hasta la Caseta Municipal, desde la calle del Infierno hasta la noria. Tras esto vinieron los fuegos artificiales, un espectáculo que cientos de cordobeses vieron desde los aledaños del recinto ferial. Aquí, de nuevo, se congregaron los jóvenes en lo que ya se ha convertido en un acontecimiento tradicional: el botellón. El parque de Miraflores, vallado en todas sus zonas verdes, volvió a ser lugar de encuentro para beber antes de entrar a El Arenal ganándole la partida en muchas ocasiones a esos lugares donde la gente espera encontrarse, la taquilla de la noria o la portada (a lo largo de sus 70 metros).

Los jóvenes volvieron a hacer botellón en la zona delimitada para ello junto al río

Alcohol aparte, y dos horas antes de que las luces led demostraran su potencia a pesar de su bajo coste, las casetas empezaron a funcionar y también lo hicieron las atracciones. Las primeras, eso sí, no comenzaron a llenarse hasta después del alumbrado, aunque los más tempraneros acudieron a cenar para tener el estómago lleno antes de que El Arenal fuera el epicentro de la bulla en la ciudad. Hay que tener vista, eso sí, a la hora de comer y beber en la Feria. Dependiendo de la caseta, los precios pueden variar bastante. Así, por una jarra de rebujito (el elixir de mayo) habrá que pagar entre cinco y diez euros, por un pinchito moruno entre dos y tres euros y por una tortilla desde 4,5 euros hasta ocho.

También antes del alumbrado en el Teatro de la Axerquía se vivió otro de los momentos tradicionales de cada final de mayo, el concierto de apertura de la Feria. Fue Diego El Cigala quien acudió a Córdoba para presentar el espectáculo Piano y voz. Ya en el recinto ferial, el concierto inicial de la Caseta Municipal lo ofreció el grupo cordobés Los Aslándticos.

Y así se llegó al principio del fin. Sevillanas, reggaeton y rumbas sonaron en las casetas para una primera noche de Feria que casi se une con el día de hoy. La programación desvela que será una jornada para vivir de día y disfrutar de noche. Habrá que tener cuidado con las altas temperaturas pero el sol permitirá ver estampas tradicionales como las que se suceden año tras año en el paseo de caballos. También se verá a las primeras gitanas y los niños disfrutarán en los cacharritos. Muchos días por delante, por lo tanto, para despedirse del Mayo Festivo a lo grande.

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