Alrededor de 2.000 personas se concentran por la unidad de España

  • La movilización reúne a familias, grupos de amigos y personas cercanas a la Guardia Civil para defender su labor en Cataluña

Al grito de "Barcelona no está sola", "No nos engañan, Cataluña es España" o "España unida jamás será vencida", alrededor de 2.000 personas se concentraron ayer en los Llanos del Pretorio para expresar su respaldo a la Guardia Civil tras los últimos altercados en Cataluña. Familias al completo, estudiantes, pandillas de amigos y, en suma, ciudadanos de a pie se sumaron a una movilización convocada durante el fin de semana a través de las redes sociales y que también concitó a rostros conocidos, como el exconcejal del PP Miguel Reina. "Las cárceles se hicieron para los que delinquen, y algunas van a tener overbooking", dijo en tono jocoso el exedil. Reina acudió a la concentración con un grupo de amigos, entre ellos el decano del Colegio de Arquitectos, Felipe Romero.

Entre los presentes, multitud de personas con vínculos con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, entre ellos el presidente de la Hermandad de Amigos del Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, Antonio Figueras, quien reclamó una "solución para que la unidad de España no esté en juego". "El Gobierno central debe reconducir la situación", apeló. Cerca, agitando una bandera de La Reina 2, Francisco Álvarez y su familia: "Serví en el Regimiento de Infantería cuando estaba en Lepanto y hemos decidido venir a mostrar nuestro apoyo a los guardias civiles. Tenemos familiares en el cuerpo, pero aunque fuésemos albañiles y electricistas estaríamos aquí", dijo con convicción.

La multitud cantó el "Que viva España" y coreó consignas como "Barcelona no está sola"

No faltó el Que viva España de Manolo Escobar, que la multitud coreó al unísono, y numerosas consignas a favor de la Guardia Civil y de la unidad del país. Un grupo de estudiantes de Derecho y Empresariales acudió a la concentración con la enseña nacional: "En la Facultad se habla muy poco o nada de esta situación". lamentó uno de los presentes, Juanma Ledesma, quien consideró que el problema deriva de las autonomías y, por tanto, propuso como solución "regresar al centralismo, aunque con la Administración descentralizada".

La familia de María del Carmen Santori acudió al completo con sus tres generaciones "para defender la unidad de España", pues la independencia de Cataluña supondría "acabar con la marca España". En su familia hay miembros pertenecientes al Ejército y a la Guardia Civil: "Por llevar la bandera no somos fascistas, como alguna gente nos califica. Eso es puro desconocimiento", dejaron claro. Y lanzaron una invitación para quienes estén disconformes con su integración en el Estado: "Las fronteras llevan muchos años abiertas y uno puede salir cuando lo desee".

Alfonso Carrasco, un desempleado que agitó una bandera de grandes dimensiones y no paró de lanzar proclamas, aportó otra solución al problema del secesionismo: "Que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, les corte el grifo de la financiación. Es lo que el Estado nos hace a todos cuando tenemos una deuda pendiente o incumplimos la ley. Así se acabarían muchos problemas -continuó-, porque a los independentistas lo que en realidad les mueve es el dinero".

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