Cómete Córdoba

La cocina tradicional que aporta el sello de distinción

  • La Taberna. Dirección: Avenida de Barcelona, número 13. Teléfono: 957 94 14 67

Carlos Pérez, en el interior de su local, situado en la Avenida Barcelona, número 13. Carlos Pérez, en el interior de su local, situado en la Avenida Barcelona, número 13.

Carlos Pérez, en el interior de su local, situado en la Avenida Barcelona, número 13.

Carlos Pérez decidió hace poco más de un año dar un giro radical a su vida laboral, dedicada hasta entonces al gremio de la seguridad. En la hostelería vio una oportunidad de gestionar un negocio propio y en familia, una nueva vía para reinventarse profesionalmente y cambiar de camino. "Es la primera vez que trabajo en la hostelería, es un mundo que era nuevo para mí", recuerda Carlos cuando se le cuestiona por las razones que le llevaron al cambio, algo que llegó porque llevaba "varios años dándole vueltas a esto, a cambiar de gremio, y vimos una buena oportunidad para coger este negocio y gestionarlo nosotros". Y para iniciar esta nueva andadura profesional, Carlos Pérez se rodeó de la confianza de su madre, Nani Olmo, la mujer que da sentido a la propuesta gastronómica de La Taberna, basada en las recetas tradicionales locales.

En plena Avenida de Barcelona, este establecimiento llevaba años ofreciendo un buen servicio a sus clientes, pero fue en diciembre de 2015 cuando cambió de manos y pasó a las de la familia Pérez Olmo. "Normalmente trabajamos aquí mi madre, yo y tres personas más, aunque a veces viene algún refuerzo en las fechas señaladas", comenta Carlos, que tras más de un año de negocio valora el cambio de gremio de manera bastante positiva. "La verdad es que marcha muy bien desde que abrimos", reconoce, pese a tratarse de un mundo nuevo, por mucho gusto por la cocina que tuviera de antemano.

Esa inexperiencia se suple con mucho trabajo y dedicación, además de la buena mano en la cocina que tiene su madre, Nani, que ofrece en La Taberna "una cocina tradicional y clásica de Córdoba", como apunta Carlos Pérez, que defiende que "este es un barrio donde a la gente le gusta comer más clásico y con buenas raciones", algo a lo que tratan de amoldarse sirviendo "raciones bastante generosas a un buen precio y la gente busca este tipo de cocina". Carlos habla desde la experiencia de haber probado otros estilos, "pero no terminaban de funcionar, es una cocina que puede funcionar bien en otros sitios de Córdoba, como por ejemplo el centro, pero en los barrios como el nuestro es más complicado".

Dentro de la cocina de La Taberna uno puedo reconocer los sabores de infancia, los de la cocina de las abnegadas madres que a diario se las apañan para alimentar a la familia. Y, por clásica que resulte, esa cocina sigue sorprendiendo en el día a día. El truco para que esto siga siendo así está en el sabor. Entre las especialidades de la casa, Carlos destaca "el rabo de toro, los flamenquines, los calamares fritos, los callos o la carrillada en salsa". Cocina sencilla la de La Taberna, pero contundente y que convence rápidamente a la clientela. Una ecuación que rara vez suele resultar fallida.

Esa es la fórmula del éxito de un local que rezuma vida y que abre desde primera hora de la mañana para servir desayunos hasta la noche. Porque si algo tiene la hostelería es el sacrificio que conlleva y en La Taberna se trabaja desde la hora de los desayunos, pasando por el mediodía -hora en la que la cocina tiene más actividad-, hasta el café de media tarde y la hora del aperitivo nocturno o la cena.

Más de un año después de que el negocio echara a andar, Carlos Pérez reconoce que el hecho de gestionar su propia aventura empresarial conlleva mucha responsabilidad y obligaciones hasta entonces desconocidas. "Es todo nuevo, es la primera vez que paso de ser empleado a empresario y es algo que es complicado, que no valoras hasta que te ves en la situación. Pero con el tiempo es algo que asimilas", apunta.

Junto a su buena y tradicional cocina, la terraza es otro elemento a tener en cuenta en La Taberna, pues en ella se pueden presenciar además de manera muy cómoda los encuentros de fútbol más destacados cada fin de semana. Y es que a menudo no es necesario complicarse demasiado para dar con un modelo exitoso de negocio. La buena cocina, un servicio atento y amable en un entorno agradable son apuestas seguras en este complicado mundo de la hostelería. Y esos tres elementos se conjugan a la perfección en La Taberna.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios