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Un clásico de obligada parada durante la Feria

  • Bar Los Romerillos Dirección: Calle Acera del Arrecife, número 6.Teléfono: 957 29 04 01

Un clásico de obligada parada durante la Feria Un clásico de obligada parada durante la Feria

Un clásico de obligada parada durante la Feria

Llega la Feria a Córdoba, el gran colofón del mayo festivo y como el resto del mes donde la ciudad florece toca vivirla en la calle, en las casetas y barracas, pero también en los restaurantes más clásicos de la ciudad. Y en este caso, cuando toca enfilar el camino que lleva hacia El Arenal, pocos le ganan la partida al Bar Los Romerillos. Situado en la calle Acera del Arrecife, justo al dejar atrás la Torre de la Calahorra si uno cruza el Puente Romano en dirección al recinto ferial, este establecimiento hostelero forma desde hace mucho tiempo parte del imaginario de la ciudad. Y no es para menos, pues Los Romerillos va ya por la segunda generación de hosteleros, después de abrir sus puertas nada más y nada menos que en 1965. Ahora, son Manuel Gallardo y su hermano Antonio los que han cogido el testigo de su padre y regentan el negocio, después de muchos años a su lado aprendiendo el oficio y acumulando experiencia en todo tipo de celebraciones, pero pocas tan significativas y ajetreadas de trabajo como la Feria.

Porque su ubicación hace de Los Romerillos un lugar ideal para reponer fuerzas, ya sea al mediodía o por la noche, antes de entrar al recinto ferial o incluso al salir de él, si es usted uno de esos cordobeses que gustan de disfrutar de la Feria a una hora temprana y dejarla atrás cuando llega la algarabía de la noche.

Funcionando desde el año 1965, este bar forma parte ya del imaginario cordobés

En Los Romerillos, el cliente encontrará un trato cercano y familiar, fruto de la experiencia acumulada por Manuel Gallardo y su equipo de trabajo. "Yo trabajo con mi padre desde el año 1993, con la única interrupción del tiempo que estuve en la mili", cuenta este hostelero que ha echado, como se suele decir de manera coloquial, los dientes en el negocio. Actualmente Los Romerillos es un bar que funciona gracias al trabajo de hasta seis personas, aunque este equipo se ve incrementado durante las épocas de mayor afluencia de clientes, como es ahora el caso de la Feria, o anteriormente en Semana Santa, porque como reconoce Manuel, "la primavera está siendo buena para el sector, quien diga lo contrario miente".

Para abastecer el negocio durante los diez días que dura la Feria, Manuel Gallardo y su equipo comenzaron "hace ya unas dos semanas" el trabajo previo de preparación en la cocina y en el almacén, para que nada falle durante los días de más bullicio. Y es que el buen tiempo que se prevé durante esta parte final de mayo y el ambiente inmejorable que se respira en la ciudad auguran una gran afluencia durante los días de Feria a Los Romerillos, aunque Manuel ya sabe por experiencia que "el primer fin de semana suele ser bastante animado y luego hay unos días más tranquilos, aunque se vuelve a animar la cosa a partir del miércoles al mediodía".

Durante estos días festivos y el resto del año, en Los Romerillos se puede degustar su cocina "tradicional y elaborada toda aquí", como la define Gallardo, cuyas especialidades más solicitadas son el bacalao a Los Romerillos, los calamares, el rabo de toro o los flamenquines. De su estupenda comida se puede disfrutar en su salón interior o en la terraza, todo un hervidero durante estos días festivos en los que el calor todavía ofrece una tregua durante muchas horas del día, por lo que si el cliente desea asegurarse su mesa puede realizar reserva previa.

En esta época del año, Manuel Gallardo detecta en la ciudad "mucho turismo nacional, que quiere probar normalmente la cocina más clásica de Córdoba, como el flamenquín, el salmorejo o el rabo de toro", aunque en Los Romerillos también es muy asidua "la clientela de toda la vida", gracias a sus precios económicos, los normales de un bar de barrio que levanta sus persianas a las cinco de la mañana, para empezar a ofrecer desayunos a sus clientes. Esas persianas ya no se cerrarán hasta bien entrada la noche, con excepción de los domingos que es el día elegido para el descanso del personal. Pero el resto de días, todo aquel que quiera pasar por la Feria tiene una parada obligada en Los Romerilos para coger fuerzas antes de adentrarse en El Arenal a disfrutar.

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