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- "La televisión pública que se paga por canon es de la sociedad, no del Gobierno"
"La televisión pública que se paga por canon es de la sociedad, no del Gobierno"
"La televisión pública que se paga por canon es de la sociedad, no del Gobierno"
F. A. G. | Actualizado 16.03.2010 - 05:00Los espectadores veteranos le pueden recordar por sus crónicas desde Bonn, cuando era la capital de la entonces Alemania Federal, para los Telediarios. Su experiencia como corresponsal le ha permitido reflexionar sobre el papel de la televisión pública en otros países. Manuel Piedrahita presentó ayer en Sevilla su libro TVE en la encrucijada (Editorial Guadalturia).
-Su libro desgrana un concepto de televisión pública que no conocemos en España.
-Es el tipo de televisión pública que existe en el Reino Unido o Alemania, lo que llaman "la TV de la sociedad". En Alemania no la llaman televisión estatal. Los alemanes, muy inteligentemente, después de Goebbels, quisieron una televisión que no dependiese del gobierno de turno. La televisión pública que se paga por canon es de la sociedad, que por eso la paga, no el Gobierno. En 1980, cuando se consensuó el estatuto de TVE, se perdió ese tren. Era la deseable oportunidad para que la sociedad española hubiera pagado un canon. Porque el que paga, manda.
-Con la llegada de la privadas hace 20 años, TVE ya se despeñó en el cumplimiento de sus funciones.
-Porque TVE tenía que haber estado reforzada ante las privadas con un canon. El estatuto legalmente permitía al Gobierno de turno ser el dueño de la televisión pública, manteniéndose los defectos del franquismo.
-Ahora que TVE no compite con las privadas por la publicidad ¿Cómo debería ser la televisión pública?
-Cuando vine de Alemania escribí en El País que añoraba el canon de la TV alemana, porque eso permitía no cortar películas, no cortar los programas, como sucede ahora. Pero ese servicio público de TVE no puede aplicarse como el de la educación o la sanidad. El servicio tiene que ser el de una información imparcial, con medios, espacios de grandes reportajes, deporte bien contado, entretenimiento con buen gusto. El servicio de TVE siempre se había pensado para la propaganda del Gobierno y su partido. En Alemania o en el Reino Unido cuando cambia el Gobierno no cambia nada en la televisión. Por supuesto que los gobiernos intentan llevar el agua a su molino, pero no pueden.
-Las autonómicas y municipales lo que hicieron fueron reproducir los defectos de TVE, con los gobiernos controlando sus contenidos.
-Las autonómicas siguieron el ejemplo de TVE y ahora, que gastan mucho dinero, no quieren seguir el ejemplo de TVE de no tener publicidad. En la ARD hay una programación para los territorios federales, que a su vez vertebran el país. Nos hubiéramos ahorrado mucho dinero si TVE hubiera desarrollado el modelo de televisión autonómica.
-Hablaba del entretenimiento en la televisión pública ¿cómo sería esos contenidos para que TVE no fuera una televisión aburrida?
-El entretenimiento no lo es todo en la tele, pero es importante. Y la televisión pública lo debe cubrir con altura, con estética, con realización, no rebajarse a lo que haga la televisión comercial. Con teatro, series y shows de calidad. Tiene que luchar por un grupo de espectadores que quiere aprender, que quiera divertirse de otra forma.
-¿No le gusta cómo se narra el fútbol en los canales de España?
-Parecen retransmisiones de radio. En Alemania o en Grecia el narrador cita los nombres, explica las jugadas, pero aquí en España hay que pagar a varios ex futbolistas para lo que en otros países hace sólo un periodista.
-¿Qué le parece los formatos tipo Callejeros, como el Comando actualidad de TVE?
-Me parece periodísticamente un formato chabacano. No es un programa para una cadena pública.
-¿Qué futuro financiero y empresarial atisba para la RTVE sin anuncios?
-Es un proceso que se ha hecho abruptamente. Se podía haber eliminado la publicidad en sólo determinadas franjas. El Gobierno debería haber implantado el canon.
-Tras la sangría de las prejubilaciones ¿no fue un contrasentido encomendar TVE a Oliart?
-La pérdida de talento en TVE se ve a simple vista. Lo de Oliart ha sido raro, y él ha sido valiente. Pero con 81 años creo que no sabe dónde se metía. Me preocupa.
-Su libro desgrana un concepto de televisión pública que no conocemos en España.
-Es el tipo de televisión pública que existe en el Reino Unido o Alemania, lo que llaman "la TV de la sociedad". En Alemania no la llaman televisión estatal. Los alemanes, muy inteligentemente, después de Goebbels, quisieron una televisión que no dependiese del gobierno de turno. La televisión pública que se paga por canon es de la sociedad, que por eso la paga, no el Gobierno. En 1980, cuando se consensuó el estatuto de TVE, se perdió ese tren. Era la deseable oportunidad para que la sociedad española hubiera pagado un canon. Porque el que paga, manda.
-Con la llegada de la privadas hace 20 años, TVE ya se despeñó en el cumplimiento de sus funciones.
-Porque TVE tenía que haber estado reforzada ante las privadas con un canon. El estatuto legalmente permitía al Gobierno de turno ser el dueño de la televisión pública, manteniéndose los defectos del franquismo.
-Ahora que TVE no compite con las privadas por la publicidad ¿Cómo debería ser la televisión pública?
-Cuando vine de Alemania escribí en El País que añoraba el canon de la TV alemana, porque eso permitía no cortar películas, no cortar los programas, como sucede ahora. Pero ese servicio público de TVE no puede aplicarse como el de la educación o la sanidad. El servicio tiene que ser el de una información imparcial, con medios, espacios de grandes reportajes, deporte bien contado, entretenimiento con buen gusto. El servicio de TVE siempre se había pensado para la propaganda del Gobierno y su partido. En Alemania o en el Reino Unido cuando cambia el Gobierno no cambia nada en la televisión. Por supuesto que los gobiernos intentan llevar el agua a su molino, pero no pueden.
-Las autonómicas y municipales lo que hicieron fueron reproducir los defectos de TVE, con los gobiernos controlando sus contenidos.
-Las autonómicas siguieron el ejemplo de TVE y ahora, que gastan mucho dinero, no quieren seguir el ejemplo de TVE de no tener publicidad. En la ARD hay una programación para los territorios federales, que a su vez vertebran el país. Nos hubiéramos ahorrado mucho dinero si TVE hubiera desarrollado el modelo de televisión autonómica.
-Hablaba del entretenimiento en la televisión pública ¿cómo sería esos contenidos para que TVE no fuera una televisión aburrida?
-El entretenimiento no lo es todo en la tele, pero es importante. Y la televisión pública lo debe cubrir con altura, con estética, con realización, no rebajarse a lo que haga la televisión comercial. Con teatro, series y shows de calidad. Tiene que luchar por un grupo de espectadores que quiere aprender, que quiera divertirse de otra forma.
-¿No le gusta cómo se narra el fútbol en los canales de España?
-Parecen retransmisiones de radio. En Alemania o en Grecia el narrador cita los nombres, explica las jugadas, pero aquí en España hay que pagar a varios ex futbolistas para lo que en otros países hace sólo un periodista.
-¿Qué le parece los formatos tipo Callejeros, como el Comando actualidad de TVE?
-Me parece periodísticamente un formato chabacano. No es un programa para una cadena pública.
-¿Qué futuro financiero y empresarial atisba para la RTVE sin anuncios?
-Es un proceso que se ha hecho abruptamente. Se podía haber eliminado la publicidad en sólo determinadas franjas. El Gobierno debería haber implantado el canon.
-Tras la sangría de las prejubilaciones ¿no fue un contrasentido encomendar TVE a Oliart?
-La pérdida de talento en TVE se ve a simple vista. Lo de Oliart ha sido raro, y él ha sido valiente. Pero con 81 años creo que no sabe dónde se metía. Me preocupa.
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