la vuelta olímpica

Las intenciones y los medios

Francisco / Merino / Pmerino@eldia / De Cordoba.com | Actualizado 15.12.2010 - 01:00
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LAS partes ya no se esconden. Hay sinceridad brutal en el planteamiento. No es mal punto de partida para un episodio crucial en la historia del Córdoba Club de Fútbol. Alessandro Gaucci -no "la familia Gaucci", como el propio dirigente recalcó a este periódico- se dispone a emprender la aventura de entrar en el fútbol español a través del Córdoba, una entidad agobiada por las deudas y deprimida por su enquistamiento deportivo. Enrocada en su desgracia y sin soluciones domésticas. No es un regalo, desde luego. La operación revela "compromiso, riesgo y valentía" por parte del grupo italiano a juicio de José Miguel Salinas, quien después de casi dos semanas de silencio -al menos de modo oficial- admitió ayer, desde Madrid, que el traspaso de las acciones de Prasa está a punto de cuajar y que la inyección de capital llega desde el extranjero. Y sí, es Gaucci quien hoy por hoy encarna esa esperanza de solución. Es cuestión de tiempo. Minutos, horas o días. No muchos, en cualquier caso, para conocer el desenlace de unas negociaciones que han provocado interés, ilusión y un punto de incertidumbre en el cordobesismo a medida que salían detalles a la luz pública. La historia aún no ha terminado, pero ya tiene definidos los personajes y el argumento. Sólo queda saber el final.

El presidente del Córdoba puso nombre por primera vez al comprador -el que ya estaba en boca de todos-, después de meses agarrado a un compromiso de confidencialidad que el vicepresidente Antonio Prieto, el otro negociador del paquete accionarial de José Romero, mantuvo hasta pocas horas antes, cuando aún se pronunciaba en los medios con ambigüedad sobre la identidad del grupo con el que se negociaba. "Será con dinero italiano, árabe o ruso, porque en Córdoba no hay", apuntó. Incluso dejó la puerta abierta a otras opciones. De hecho, hay varios grupos empresariales que siguen llamando a las puertas de Prasa para entrar en un Córdoba cuyos problemas provocan la atracción de pretendientes. Algunos no se ríen cuando escuchan que una crisis es una oportunidad.

Los velos se van cayendo y queda la desnuda verdad al descubierto. Es Gaucci, efectivamente, el hombre que pretende jugar a la ruleta rusa blanquiverde. Se arriesgará. El italiano demostró ayer conocer bien la realidad tanto deportiva como social y económica del club, al que sigue desde hace meses. La intención del grupo empresarial que entrará, una vez que se plasme en documentos oficiales, en el accionariado del Córdoba es la misma que han tenido los rectores de este singular club desde hace casi cuarenta años, los mismos que lleva sin pisar la Primera División. Sólo en la máxima categoría hay negocio. Y allí hay que mirar porque no queda otro remedio. Desde Córdoba, con capital internacional. Si esto es el futuro, bienvenido sea.
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