Agua
Rafalete, la gloria de san agustín
Agua
| Actualizado 14.03.2010 - 01:00SE ha dicho de siempre que nunca llueve a gusto de todos, pero yo creo que este año ya se puede decir de otra manera y que ya no le gusta a nadie que llueva tanto. Porque una cosa es que los pantanos se llenen y que acabemos con la sequía y otra cosa es esto, que como nos descuidemos nos van a salir ancas como a las ranas.
El otro día, cuando estaba viendo al hombre del tiempo, me di cuenta de que no era exagerado lo que estaba diciendo, y lo que están diciendo todos mis vecinos, que no hemos visto llover así en toda nuestra vida, porque, por lo visto, hace más de 120 años que no llueve tanto, que ya son años, pero años. Hombre, estas cosas se dicen así, pero yo siempre me quedo con muchas dudas, porque no sé si hace 120 años contaban los litros de agua que dejaba la lluvia, que pudiera ser que sí, que no digo yo lo contrario, pero tampoco me puede negar nadie que suena un poco raro. En cualquier caso, una cosa sí es cierta, y es que yo nunca he visto tanta agua y tanta lluvia y tanto desastre en mi Córdoba bendita, ni yo ni nadie, me parece a mí. Bien es cierto lo que dicen los mayores, que cuando la naturaleza abre la boca no hay quien se le cierre, por muchos aparatos o tecnologías que hayamos inventado, que siempre nos puede. Y para muestra la que hemos pasado aquí, tampoco olvidemos lo de Haití o lo de Chile, que ha sido bastante peor, porque gracias a Dios aquí ha pasado mucho, pero casi todo material, que queramos o no, más o menos, siempre se recupera, que en esto, como en todo, lo más importante son las personas.
También es cierto, que me lo han repetido mucho los abuelos del barrio, que lo que no podemos hacer es creernos que un río se ha ido, porque el río, más tarde o más temprano, siempre vuelve a su cauce cuando el agua llega de nuevo, y le dan igual las casas, las aceras y las alcantarillas, que todo lo puede. Eso ha pasado en muchos sitios, y en nuestra Córdoba también, que como decía antes la naturaleza es mucho más fuerte que nosotros, por vieja y porque así está mandado. Lo importante ahora, de todos modos, es que deje de llover, que ya no cabe más agua en los pantanos y que más grande no puede ir el río, y luego ya nos pondremos a arreglar lo que ha pasado y a averiguar, sobre todo, cómo ha pasado, para que no vuelva a pasar, ni el año que viene ni dentro de 120, que llegará un año en el que llueva más que en éste. Espero no verlo, lo digo sinceramente, porque les soy sincero si les digo que esto es la mar de aburrido, que esto de ver el cielo siempre gris es de lo más deprimente, que no le quedan a uno ganas de bajarse de la cama. En fin, que esperemos que esto pase y salga bien el sol, aunque luego lo echemos de más cuando llegue el verano.
El otro día, cuando estaba viendo al hombre del tiempo, me di cuenta de que no era exagerado lo que estaba diciendo, y lo que están diciendo todos mis vecinos, que no hemos visto llover así en toda nuestra vida, porque, por lo visto, hace más de 120 años que no llueve tanto, que ya son años, pero años. Hombre, estas cosas se dicen así, pero yo siempre me quedo con muchas dudas, porque no sé si hace 120 años contaban los litros de agua que dejaba la lluvia, que pudiera ser que sí, que no digo yo lo contrario, pero tampoco me puede negar nadie que suena un poco raro. En cualquier caso, una cosa sí es cierta, y es que yo nunca he visto tanta agua y tanta lluvia y tanto desastre en mi Córdoba bendita, ni yo ni nadie, me parece a mí. Bien es cierto lo que dicen los mayores, que cuando la naturaleza abre la boca no hay quien se le cierre, por muchos aparatos o tecnologías que hayamos inventado, que siempre nos puede. Y para muestra la que hemos pasado aquí, tampoco olvidemos lo de Haití o lo de Chile, que ha sido bastante peor, porque gracias a Dios aquí ha pasado mucho, pero casi todo material, que queramos o no, más o menos, siempre se recupera, que en esto, como en todo, lo más importante son las personas.
También es cierto, que me lo han repetido mucho los abuelos del barrio, que lo que no podemos hacer es creernos que un río se ha ido, porque el río, más tarde o más temprano, siempre vuelve a su cauce cuando el agua llega de nuevo, y le dan igual las casas, las aceras y las alcantarillas, que todo lo puede. Eso ha pasado en muchos sitios, y en nuestra Córdoba también, que como decía antes la naturaleza es mucho más fuerte que nosotros, por vieja y porque así está mandado. Lo importante ahora, de todos modos, es que deje de llover, que ya no cabe más agua en los pantanos y que más grande no puede ir el río, y luego ya nos pondremos a arreglar lo que ha pasado y a averiguar, sobre todo, cómo ha pasado, para que no vuelva a pasar, ni el año que viene ni dentro de 120, que llegará un año en el que llueva más que en éste. Espero no verlo, lo digo sinceramente, porque les soy sincero si les digo que esto es la mar de aburrido, que esto de ver el cielo siempre gris es de lo más deprimente, que no le quedan a uno ganas de bajarse de la cama. En fin, que esperemos que esto pase y salga bien el sol, aunque luego lo echemos de más cuando llegue el verano.


