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El sainete continúa
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El sainete continúa
Ignacio Martínez | Actualizado 22.11.2009 - 10:39El sainete torpemente interpretado por los socialistas andaluces en los últimos días ha tenido un desenlace inesperado. Griñán se presentará a las elecciones de 2012 como secretario general del PSOE andaluz, según anunciaron ayer en rueda de prensa extraordinaria el presidente de la Junta y el todavía secretario regional de los socialistas, Manuel Chaves. Añado, aunque ayer no lo dijeran, que Griñán también se presentará con otro Gobierno distinto del que tiene ahora, que no le gusta ni a él, ni a casi nadie. Se impone el sentido común. Pero el desenlace, además de inesperado, ha sido muy futbolístico.
El fútbol y de la política se parecen demasiado a veces. Y no precisamente en lo sublime. Por ejemplo, coinciden en el capítulo de desmentidos que propician grandes mentiras. Los presidentes de los clubes de fútbol cuando ya buscan un nuevo entrenador desesperadamente, ratifican con énfasis al que tienen en el banquillo. Con los socialistas andaluces ha pasado algo parecido. Y no sólo esta semana; el asunto viene de lejos. No sé si se acuerdan, pero por Cuaresma los voceros del PSOE también negaban rotundamente que Chaves fuese a abandonar el cargo y juraban que sería el candidato en 2012. Pero en vísperas de la Semana Santa nos enteramos de golpe y porrazo que se iba. Normal. Algunos ya le habíamos buscado sustituto. Un servidor, por perdón por la autocita, escribió aquí el 4 de diciembre de 2008: “José Antonio Griñán tiene experiencia y categoría para ser un buen presidente del Gobierno regional. Hay quien piensa que con 10 años menos sería el indiscutible sustituto de Chaves como candidato socialista en 2012. Yo creo que aun con la edad que tiene es el más capacitado”. Entonces aquello fue “una intoxicación”.
No queda ahí la cosa. A principios de julio pregunté a los dos interesados si se adelantaría el congreso regional para darle ya la secretaría general a Griñán. Chaves estuvo embustero, la verdad; respondió que no lo había hablado con nadie y que ni siquiera lo había pensado. Embustero y contradictorio. ¿Si no lo había pensado, cómo podía hablarlo con alguien? Ayer explicó que hace meses que tiene esta reflexión con Griñán, luego en julio no dijo la verdad. Griñán estuvo mejor entonces: era un tema del que no era oportuno hablar. En julio, porque después ha hablado un rato largo. La rueda de prensa de ayer fue un nuevo acto de la lenta llegada del poschavismo, pero el sainete continuará hasta que haya congreso del PSOE andaluz y nuevo Gobierno.
El fútbol y de la política se parecen demasiado a veces. Y no precisamente en lo sublime. Por ejemplo, coinciden en el capítulo de desmentidos que propician grandes mentiras. Los presidentes de los clubes de fútbol cuando ya buscan un nuevo entrenador desesperadamente, ratifican con énfasis al que tienen en el banquillo. Con los socialistas andaluces ha pasado algo parecido. Y no sólo esta semana; el asunto viene de lejos. No sé si se acuerdan, pero por Cuaresma los voceros del PSOE también negaban rotundamente que Chaves fuese a abandonar el cargo y juraban que sería el candidato en 2012. Pero en vísperas de la Semana Santa nos enteramos de golpe y porrazo que se iba. Normal. Algunos ya le habíamos buscado sustituto. Un servidor, por perdón por la autocita, escribió aquí el 4 de diciembre de 2008: “José Antonio Griñán tiene experiencia y categoría para ser un buen presidente del Gobierno regional. Hay quien piensa que con 10 años menos sería el indiscutible sustituto de Chaves como candidato socialista en 2012. Yo creo que aun con la edad que tiene es el más capacitado”. Entonces aquello fue “una intoxicación”.
No queda ahí la cosa. A principios de julio pregunté a los dos interesados si se adelantaría el congreso regional para darle ya la secretaría general a Griñán. Chaves estuvo embustero, la verdad; respondió que no lo había hablado con nadie y que ni siquiera lo había pensado. Embustero y contradictorio. ¿Si no lo había pensado, cómo podía hablarlo con alguien? Ayer explicó que hace meses que tiene esta reflexión con Griñán, luego en julio no dijo la verdad. Griñán estuvo mejor entonces: era un tema del que no era oportuno hablar. En julio, porque después ha hablado un rato largo. La rueda de prensa de ayer fue un nuevo acto de la lenta llegada del poschavismo, pero el sainete continuará hasta que haya congreso del PSOE andaluz y nuevo Gobierno.


