la vuelta olímpica

Productos en promoción

Francisco / Merino | Actualizado 14.11.2009 - 01:00
ESPAÑA puede ser vigente campeona de Europa, candidata sin complejos a la conquista del próximo Mundial en Sudáfrica, paradigma del fútbol de calidad -del tiki-taka, término que quedará como herencia imborrable disparada por la metralleta verbal del añorado narrador Andrés Montes-, segunda en el ranking mundial sólo por detrás de Brasil… Pero hay asuntos que no cambian. O casi. Los combinados de La Rojita despachan partidos por todo el país sin despertar excesivo entusiasmo. Ayer, El Arcángel no se llenó para ver la quinta visita de un combinado sub 21 a la ciudad desde hace 23 años. De acuerdo que el partido era televisado, que se disputaba en pleno horario laboral y que el adversario, Finlandia, no resultaba en principio muy llamativo. Pero la verdadera razón es tan simple como que el gran público, ése que antes atestaba los graderíos en los duelos internacionales estimulado por el patriotismo y la sensación de sentirse partícipe del duelo, ha mutado. Ahora quiere ver un espectáculo y sólo le llama la atención lo que conoce, lo que sale en el escaparate de los medios. Si Fernando Torres hubiese venido simplemente a salir al centro del campo a saludar a la concurrencia, se hubiera doblado el aforo. Si el delantero del Liverpool -o Iker o Xavi o Sergio Ramos- se sienta en un velador de la plaza de Las Tendillas a tomarse un helado, se paraliza el centro de la ciudad. Así son las cosas ahora en este bendito fútbol, en el que las leyes del mercado dictan tendencias. Los aficionados-clientes actúan en consecuencia. Es la diferencia entre las marcas consagradas y los productos en promoción.