reloj de sol

El patio de mi casa

Joaquín Pérez Azaústre | Actualizado 22.10.2009 - 01:00
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EL patio de mi casa es una iniciativa que mastica la nuez del arte contemporáneo sin sacarlo a la calle, volviéndolo visión en el paisaje de la vida interior. Han sido siempre muchas y variadas las voces ciudadanas que vindican una utilización del patrimonio con una dimensión más potenciada, una especie de regreso al pasado pero con un mestizaje de futuro. Sin duda, fuera de la ciudad los patios cordobeses son un expositor, y un gran reclamo de nuestra identidad, que así se ha perfilado como una cosa mínima y sensible, y también llena de encanto y de un extraño vaho de misticismo. Quizá ahondando en la imagen del patio cordobés, llegando hasta las grietas más profundas con el escalpelo de la observación, sea posible entender mejor ciertas fisonomías internas y acendradas, esa naturaleza verdadera de la ciudad habitada por un sin fin de puertas y de patios, con su peso de tiempo en las macetas, con esa densidad.

Hoy se inaugura, entonces, El patio de mi casa. Arte contemporáneo en 16 patios de Córdoba. Se trata de ubicar en 16 patios de Córdoba distintas intervenciones artísticas, quizá como pequeños museos, convertidos de pronto en un crisol del arte más reciente y diverso: así, se podrán contemplar las creaciones de Mounira al Solh, Magdalena Atria, Fernando Baena, Cai Guo-Quiang, Mariana Castillo Deball, Carlos Garaicoa, Federico Guzmán, Mona Hatoum, Kan Xuan, Glenda León, Cristina Lucas, Rubens Mano, Priscilla Monge, Jorge Perianes, Nedko Solakov y Nina Yuen hasta el 29 de noviembre. Únicamente la sonoridad y la distinta procedencia de los nombres ya pueden darnos una idea de la finalidad poliédrica de la muestra, que se presenta como una de las apuestas más sólidas, por pensadas y serias, de la Capitalidad. Quizá, seguramente, El patio de mi casa, al menos conceptualmente, sea una gran definición de lo que debiera haber sido, siempre, la Capitalidad Cultural: una posición previa desde lo que ya poseemos, pero vestida de un proyecto con presente y mañana. Dicho de otro modo, ocupar el escenario con actores de una dimensión internacional, porque se trata de que la Capitalidad sea de la cultura europea y Europa sigue siendo el mundo, como escribió Cernuda, o quizá su corazón más vivido y frágil. Todo esto es lo que Córdoba tiene que ofrecer, pero quizá no nos habíamos dado cuenta hasta hace poco tiempo, y han sido necesarios ciertos cambios en el movimiento de la Capitalidad para poder advertirlo, o proyectarlo en una realidad. En esta ciudad siempre ha existido una tendencia, precedida de cierta pose modernilla, a desprestigiar lo más cercano mediante la sabia crítica de quien nunca se mueve. Ahora, con el modelo propuesto por El patio de mi casa, todo lo cercano se potencia con este recorrido al exterior, el valor añadido del arte junto al pozo.
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