reloj de sol

Josefa frente al mundo

Joaquín Pérez Azaústre | Actualizado 26.11.2008 - 01:00
JOSEFA anda dolida, consternada, porque su hijo no es la bestia parda que se ha dado entender con la noticia. La noticia, doliente, consiste en la presunta agresión por parte del hijo de Josefa a la conserje de su instituto, el San Álvaro, después de haberse cargado la cámara de vigilancia de la entrada y ser recriminado por la mujer: tras un cruce de insultos, también presuntos, el hijo de Josefa fue hacia la bedel, que lleva 16 años trabajando en el centro, y le dio un puñetazo en la cabeza y otro en la espalda, para después regarla con un escupitajo en plena cara. Ésta, claro, es la versión de la conserje del instituto San Álvaro, que después acudió al Hospital Universitario Reina Sofía para ser atendida y recoger su parte de lesiones. Luego, interpuso una denuncia contra el hijo de Josefa en la comisaria de Campo Madre Dios, y hasta aquí la primera parte.

Ahora, claro, viene la segunda, protagonizada por Josefa: la madre del presunto delincuente ha interpuesto una demanda por injurias, porque su hijo, todo según Josefa, no le sacudió a la bedel un puñetazo en la sien, otro en la espalda y un salivazo en el rostro, como denunció la agredida, sino que sólo "le tiró una naranja" después de que la conserje le dijera "que era un ladrón, un yonqui y que yo era una puta". Desconozco quien está asesorando legalmente a Josefa, pero la demanda debería haber sido por calumnias, porque el tipo de calumnia consiste en la imputación de un delito hacia un tercero, como según Josefa ha hecho la bedel contra su hijo, aunque esto es otra historia. Lo cierto es que la propia Josefa declara que su hijo le estrelló una naranja a la conserje. Joder con el angelito, porque un naranjazo en plena cara, a una distancia corta, puede herirte más que un puñetazo, puede dejarte grogui.

Independientemente del fallo judicial, y de la presunción de inocencia de cualquier implicado, Josefa se equivoca, Josefa da un ejemplo nefasto como madre. Josefa, no justifiques al chaval porque "sólo" arrojara una naranja a la conserje. Es que no hay que tirar ni una naranja, ni dos, ni ninguna. El director del centro, que al parecer es un pacificador, ha querido quitarle gravedad al suceso, pelillos a la mar, porque las lesiones de la conserje fueron "mínimas", y sólo se quejó de una lipotimia. Ah, entonces no hay problema, ¿verdad? Si sólo fueron lesiones mínimas… Ni mínimas, ni máximas: ninguna conserje, como ningún docente, como ningún alumno, tiene que sufrir ningún tipo de agresión en ningún centro escolar. Da igual si fueron mínimas. La obligación de un director, como de toda la comunidad escolar, no es acatar la ley del avestruz, sino afrontar la pura realidad y defender a todos sus miembros.
2 comentarios
  • 2 David 30.01.2009, 01:20

    Me hace gracia la madre del delincuente diciendo que su hijo no es la bestia que se quiere hacer ver, bien pues fíjate tu con la noticia que me encuentro en un periódico de tirada nacional "La Policía Nacional de Córdoba ha detenido al menor que presuntamente agredió a una bedel del IES San Álvaro, por un presunto delito de robo con intimidación Cada cual que saque sus propias conclusiones.

  • 1 maria 27.11.2008, 11:09

    en el recreo no se cuentan mas de 80 niños de la ESO mientras que nosotros que somos el doble estamos hacinados en la clases pequeñas llenas de aparatos que no podemos utilizar por falta de espacio y con sillas incomodisimas y encima el jaleo que arman y a nosotros que nos den.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenido ofensivo o discriminatorio.

Nuevo comentario