Los Sotos
El fuste
Los Sotos
Jesús Cabrera | Actualizado 09.02.2012 - 01:00TODO aquel que llegue a Córdoba por primera vez creerá que los Sotos de la Albolafia están así desde que Julio César estuvo por primera vez en la ciudad como recaudador de impuestos y que bajo su follaje están las "arenas nobles, que no doradas" que cantara Góngora en su inmortal soneto. Pero no es así, pues este paraje comprendido entre el Puente Romano y el de San Rafael es un invención reciente, que no tiene una antigüedad superior a las cuatro décadas. Quien dude de esta afirmación puede entrar en la fototeca que el Ayuntamiento tiene en su página web y comprobar que cuando se construyó el puente de San Rafael aquello estaba como un erial. ¿Esto significa que las especies vegetales y faunísticas tienen menos interés por ser recientes? No, ni mucho menos. En los últimos años se ha generado en la ciudad una sensibilidad hacia los valores de este lugar por ofrecer un aspecto original, bien distintos de aquellas capitales que tienen su río canalizado, que parecen todos iguales. Los ecologistas se han dejado el pellejo para encuadrar los Sotos de la Albolafia en alguna figura de protección medioambiental. La faena se redondea ahora con el anuncio del consejero Díaz Trillo de invertir más de 275.000 euros en sanear este lugar en unos trabajos que comenzarán esta primavera. No sé si se habrán percatado de que esta primavera hay elecciones, por lo que este anuncio puede ser papel mojado, como ya tenemos experiencia en Córdoba. Ojalá no sea así.


