literatura

Una novela moderna

'Un error de cálculo' de Luis Béjar alcanza inauditas cotas de inteligencia novelesca con humor, metaliteratura y profundidad

| Actualizado 20.06.2010 - 05:00
zoom
Share
El planteamiento de Un error de cálculo es ya toda una declaración de intenciones literarias: un profesor de enseñanza secundaria, viejo militante comunista, decide un día afeitarse su barba. Este hecho banal e impremeditado trastorna su existencia porque nadie de su entorno -ni su mujer, ni sus hijos, ni sus compañeros, ni sus vecinos- lo vuelve a reconocer. Incluso su voz sufre una mutación. Será recluido en un centro psiquiátrico ante las demandas que hace, de un modo cada vez más angustioso, de su identidad perdida. A partir de este momento, el lector comenzará a dudar de a qué lado está la cordura: ¿es este Teodoro Sagredo el profesor y padre de familia que dice ser, o esta identidad reclamada es sólo el delirio de un loco? En el centro psiquiátrico, Sagredo descubre su destartalada biblioteca, un espacio en el que la locura armoniza bien con la literatura -Sagredo dialoga con Baroja y Bécquer y él mismo trueca su identidad por la de Zalacaín, el personaje barojiano-; renace su sentimiento amoroso; y ejercita su memoria para descubrir ante el lector los tortuosos caminos por los que habían discurrido la degradación de su relación de pareja y el desengaño de sus ideales políticos.

A la vista de esta síntesis apretada del argumento se percibe que Un error de cálculo permite un elevado número de lecturas. A través de su protagonista, la novela se convierte, al mismo tiempo, en una indagación antropológica y existencial -pues plantea el problema de la identidad, de la relación del individuo con su entorno, etcétera- y socio-política. Al hilo de esta última lectura, el lector no tarda en identificar el centro psiquiátrico de Nuestra Señora del Amparo, convertida en la particular imaginación del protagonista en "el reino de Aglapsia", como una metáfora de la España desde los años de la Transición hasta la actualidad, con sus peculiares distorsiones, mezquindades y falaces idealismos. La prosa de Luis Béjar es muy selecta, repleta de demostraciones de agilidad lingüística de muy alto calado; es la escritura de un autor culto y lúcido en grados poco habituales. La figura de Teodoro Sagredo tiene texturas similares a la de grandes personajes literarios, ya que, como Don Quijote o como Gregorio Samsa, aúna el patetismo más vehemente, la tragedia humana más conmovedora y el ridículo más hilarante. Teodoro es, por esto mismo, el perfecto personaje novelesco. Camina por un desolado tiempo de esperanzas frustradas sin ser capaz de adaptarse a las condiciones de un mundo cambiante que lo desborda. Su locura es, como el mismo acto de cortarse las barbas, la consecuencia de la disolución de los vínculos epistemológicos que lo mantenían tenuemente atado a la realidad. Un error de cálculo contiene, en conclusión, muchos de los ingredientes del arte de la novela moderna: un personaje protagonista desconcertado que nos sirve para comprender mejor nuestro mundo; humor carnavalesco que a veces es delirante y siempre disolvente; un sutil juego de narradores; dosis comedidas y suficientemente connotadas de metaliteratura que insertan la novela en una rica tradición literaria; y, tal vez por encima de todo ello, un hilo comunicativo que la mantiene conectada en todo su desarrollo con la perspicacia del lector. Con estos ingredientes, tal vez sea ocioso decir que Un error de cálculo es una novela excepcional y rabiosamente moderna con inauditas cotas de inteligencia novelesca.

Luis Béjar. El Aleph, Barcelona, 2010. 446 páginas, 22 euros.
0 comentarios
Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenido ofensivo o discriminatorio.

Nuevo comentario