- El Día de Córdoba, Noticias de Córdoba y su Provincia
- Cultura
- Cultura
- Creadores y gestores piden redefinir la política cultural pública en Andalucía
Creadores y gestores piden redefinir la política cultural pública en Andalucía
Creadores y gestores piden redefinir la política cultural pública en Andalucía
Un seminario en el Instituto de Estudios Sociales Avanzados con la participación de especialistas de diversos ámbitos pone de manifiesto los errores cometidos en los últimos años por las administraciones
Alfredo Asensi / Córdoba | Actualizado 10.02.2012 - 05:00La política cultural que las administraciones públicas llevan a cabo en Andalucía requiere una redefinición, la aplicación de nuevos criterios, una revisión crítica de determinadas actuaciones de los últimos años, una visión más moderna y flexible, un acercamiento mayor al ciudadano, un modelo distinto de relación con los creadores. Es una de las conclusiones del seminario Los andaluces y la cultura, que ayer reunió en la sede del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) a gestores, responsables públicos y de organismos privados, profesores de Universidad y creadores en torno a dos epígrafes: la percepción social de la cultura en la comunidad autónoma y el consumo cultural y las políticas que se desarrollan en este ámbito. Un encuentro que tuvo como punto de partida los estudios realizados por el IESA correspondientes al año 2010 en el marco de su convenio con la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía: el Barómetro Andaluz de la Cultura y la Encuesta sobre Consumo y Hábitos Culturales en Andalucía.
La idea de que las administraciones no han hecho "los esfuerzos necesarios para el acceso de los ciudadanos a los bienes culturales" fue defendida, entre otros, por Rafaela Valenzuela, que atesora una amplia experiencia como gestora pública (ha sido concejala de Cultura del Ayuntamiento y delegada de Cultura de la Junta en Córdoba, así como directora general del Libro de la administración andaluza). "Quizá hemos bajado la guardia en aspectos básicos", indicó Valenzuela, que considera que "los progresos evidentes que hemos experimentado en educación no se han trasvasado al ámbito cultural", de tal manera que hoy se observa un grado notable "de lo que algunos sociólogos conocen como neoanalfabetismo cultural: ciudadanos muy educados y civilizados pero pasivos culturalmente".
Que en ciudades como Córdoba los índices de valoración de las actividades relacionadas con las tradiciones arraigadas superen a los de otras manifestaciones culturales es algo "que invita a reflexionar". Y para Valenzuela "es indudable que la televisión pública tiene aquí una responsabilidad básica, al igual que las administraciones locales", en las que ha florecido "un populismo mal entendido" que anula muchos resortes de proyección.
Entre otras voces cordobesas se escucharon también las del coreógrafo Francisco Nevado y el director de Teatro Avanti, Julián Molina. Nevado cree que en Andalucía "se han llevado a cabo políticas culturales demasiado marcadas por la eventualidad" y que la "penetración de la cultura contemporánea" en la comunidad "es casi igual a cero", con algunos oasis "como el Teatro Central de Sevilla". "Si la cultura no tiene sustento en la sociedad, no tiene razón de ser", indicó Nevado, que para reforzar su denuncia de "las políticas culturales sin contenido" citó el caso del Espacio Andaluz de Creación Contemporánea de Córdoba (antes, C4). Molina, por su parte, señaló que, hoy en día, mantener abierto un teatro como Avanti supone "una lucha de titanes" y centró su intervención en la idea de que los espacios culturales (bibliotecas, equipamientos escénicos, etc.) "deben adaptarse a los tiempos, como ocurre en otros países en los que, por ejemplo, las bibliotecas son auténticos centros culturales". "Un teatro que sólo se dedica a la exhibición es algo arcaico, un teatro muerto", añadió. Avanti ha puesto en marcha una escuela de formación y realiza producciones propias que van a otros espacios: para adaptarse a los tiempos pero también "para sobrevivir".
Sobre la mesa, como elementos recurrentes a lo largo de la jornada, las carencias de la cultura andaluza (entre ellas su escasa capacidad para crear actividad económica) y la palabra "autocrítica". Porque, como reconocieron algunos asistentes, en los años anteriores al estallido de la crisis se produjo una burbuja de infraestructuras culturales que ha dado como resultado que hoy en día haya numerosos espacios (Almonte es un ejemplo rotundo) vacíos, cerrados o en proceso de clausura. Y es que muchos proyectos se pusieron en marcha sin tener en cuenta las necesidades y la realidad de la localidad ni la respuesta del público ni un modelo de sostenibilidad que garantizara su mantenimiento.
En la segunda sesión del encuentro, la socióloga Sara Pasadas detalló los datos de la Encuesta sobre Consumo y Hábitos Culturales realizada por el IESA. Las materias que más interesan a los andaluces, según refleja el estudio, son la música actual, el cine y la lectura, mientras que la visita a monumentos y la asistencia a exposiciones, galerías de arte, óperas y zarzuelas presentan niveles muy bajos. Un dato curioso es que las mujeres ofrecen índices de valoración de las actividades culturales más altos que los hombres en todos los ámbitos excepto en la lectura de periódicos. A mayor nivel de formación, mayor interés por la cultura.
"Es fundamental que se hagan estos barómetros", indicó la directora del Museo Arqueológico, María Dolores Baena, "porque son una referencia muy válida para entender el peso que la cultura puede tener en Andalucía como motor de desarrollo económico y social y localizar los déficits".
Entre los intervinientes también figuró el gerente del Instituto Municipal de Artes Escénicas (IMAE), Juan Carlos Limia, que explicó a los asistentes que la política cultural que lleva a cabo el Ayuntamiento se ramifica en tres ámbitos: la Delegación de Cultura, el IMAE y el consorcio Orquesta de Córdoba. La primera atiende a la conservación y difusión del patrimonio histórico y artístico (a través de los museos municipales, sobre todo) y la promoción del patrimonio bibliográfico y la disciplina literaria (red de bibliotecas, Feria del Libro...), las artes plásticas (con la sala Vimcorsa como "joya de la corona") y las musicales (con diversos festivales), así como la convocatoria de premios y subvenciones. El IMAE se centra en las artes escénicas y musicales con sus tres teatros.
El seminario contó también con la presencia del delegado de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba, Ramón López; el director de la Filmoteca de Andalucía, Pablo García Casado; el director de Medina Azahara, Antonio Vallejo; la directora del Museo de Bellas Artes de Córdoba, Fuensanta García; y la directora de la Agencia Andaluza del Flamenco, María de los Ángeles Carrasco, entre otros.
La idea de que las administraciones no han hecho "los esfuerzos necesarios para el acceso de los ciudadanos a los bienes culturales" fue defendida, entre otros, por Rafaela Valenzuela, que atesora una amplia experiencia como gestora pública (ha sido concejala de Cultura del Ayuntamiento y delegada de Cultura de la Junta en Córdoba, así como directora general del Libro de la administración andaluza). "Quizá hemos bajado la guardia en aspectos básicos", indicó Valenzuela, que considera que "los progresos evidentes que hemos experimentado en educación no se han trasvasado al ámbito cultural", de tal manera que hoy se observa un grado notable "de lo que algunos sociólogos conocen como neoanalfabetismo cultural: ciudadanos muy educados y civilizados pero pasivos culturalmente".
Que en ciudades como Córdoba los índices de valoración de las actividades relacionadas con las tradiciones arraigadas superen a los de otras manifestaciones culturales es algo "que invita a reflexionar". Y para Valenzuela "es indudable que la televisión pública tiene aquí una responsabilidad básica, al igual que las administraciones locales", en las que ha florecido "un populismo mal entendido" que anula muchos resortes de proyección.
Entre otras voces cordobesas se escucharon también las del coreógrafo Francisco Nevado y el director de Teatro Avanti, Julián Molina. Nevado cree que en Andalucía "se han llevado a cabo políticas culturales demasiado marcadas por la eventualidad" y que la "penetración de la cultura contemporánea" en la comunidad "es casi igual a cero", con algunos oasis "como el Teatro Central de Sevilla". "Si la cultura no tiene sustento en la sociedad, no tiene razón de ser", indicó Nevado, que para reforzar su denuncia de "las políticas culturales sin contenido" citó el caso del Espacio Andaluz de Creación Contemporánea de Córdoba (antes, C4). Molina, por su parte, señaló que, hoy en día, mantener abierto un teatro como Avanti supone "una lucha de titanes" y centró su intervención en la idea de que los espacios culturales (bibliotecas, equipamientos escénicos, etc.) "deben adaptarse a los tiempos, como ocurre en otros países en los que, por ejemplo, las bibliotecas son auténticos centros culturales". "Un teatro que sólo se dedica a la exhibición es algo arcaico, un teatro muerto", añadió. Avanti ha puesto en marcha una escuela de formación y realiza producciones propias que van a otros espacios: para adaptarse a los tiempos pero también "para sobrevivir".
Sobre la mesa, como elementos recurrentes a lo largo de la jornada, las carencias de la cultura andaluza (entre ellas su escasa capacidad para crear actividad económica) y la palabra "autocrítica". Porque, como reconocieron algunos asistentes, en los años anteriores al estallido de la crisis se produjo una burbuja de infraestructuras culturales que ha dado como resultado que hoy en día haya numerosos espacios (Almonte es un ejemplo rotundo) vacíos, cerrados o en proceso de clausura. Y es que muchos proyectos se pusieron en marcha sin tener en cuenta las necesidades y la realidad de la localidad ni la respuesta del público ni un modelo de sostenibilidad que garantizara su mantenimiento.
En la segunda sesión del encuentro, la socióloga Sara Pasadas detalló los datos de la Encuesta sobre Consumo y Hábitos Culturales realizada por el IESA. Las materias que más interesan a los andaluces, según refleja el estudio, son la música actual, el cine y la lectura, mientras que la visita a monumentos y la asistencia a exposiciones, galerías de arte, óperas y zarzuelas presentan niveles muy bajos. Un dato curioso es que las mujeres ofrecen índices de valoración de las actividades culturales más altos que los hombres en todos los ámbitos excepto en la lectura de periódicos. A mayor nivel de formación, mayor interés por la cultura.
"Es fundamental que se hagan estos barómetros", indicó la directora del Museo Arqueológico, María Dolores Baena, "porque son una referencia muy válida para entender el peso que la cultura puede tener en Andalucía como motor de desarrollo económico y social y localizar los déficits".
Entre los intervinientes también figuró el gerente del Instituto Municipal de Artes Escénicas (IMAE), Juan Carlos Limia, que explicó a los asistentes que la política cultural que lleva a cabo el Ayuntamiento se ramifica en tres ámbitos: la Delegación de Cultura, el IMAE y el consorcio Orquesta de Córdoba. La primera atiende a la conservación y difusión del patrimonio histórico y artístico (a través de los museos municipales, sobre todo) y la promoción del patrimonio bibliográfico y la disciplina literaria (red de bibliotecas, Feria del Libro...), las artes plásticas (con la sala Vimcorsa como "joya de la corona") y las musicales (con diversos festivales), así como la convocatoria de premios y subvenciones. El IMAE se centra en las artes escénicas y musicales con sus tres teatros.
El seminario contó también con la presencia del delegado de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba, Ramón López; el director de la Filmoteca de Andalucía, Pablo García Casado; el director de Medina Azahara, Antonio Vallejo; la directora del Museo de Bellas Artes de Córdoba, Fuensanta García; y la directora de la Agencia Andaluza del Flamenco, María de los Ángeles Carrasco, entre otros.











