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Israel entona un tibio 'mea culpa'
Israel entona un tibio 'mea culpa'
El Gobierno judío se disculpa por "el malestar causado" tras aprobar la construcción de 1.600 casas en territorio palestino mientras Biden lo condenaba en Jerusalén · EEUU pide "no inflamar los ánimos"
Agencias / Jerusalén · Ramala | Actualizado 11.03.2010 - 05:03El ministro del Interior de Israel, Eli Yishai, se disculpó ayer por "el malestar causado" tras aprobar la construcción de 1.600 casas en una colonia en territorio palestino durante la visita a la región del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.
"Pido disculpas por el desasosiego que este asunto ha producido", declaró el ministro a Radio Israel tras apuntar que desconocía que un comité de su Ministerio tuviese previsto aprobar el martes el plan de ampliación del asentamiento judío de Ramat Shlomo, en el territorio palestino ocupado de Jerusalén Este.
Yishai señaló que la aprobación de las nuevas construcciones es un asunto "técnico y rutinario" y declaró que los comités de distrito aprueban planes semanales sin informarle personalmente, informa el diario Haaretz.
El ministro argumentó que el comité no podía prever que su actuación fuese a desatar una tormenta política ya que "hace unos días se aprobaron planes para construir cientos de unidades de vivienda en (la colonia de) Beitar Illit, que es mucho más problemática", puesto que se encuentra situada en Cisjordania y no en Jerusalén Este, que Israel considera anexionado a su territorio.
Yishai reiteró que considera que la aprobación de nuevas construcciones en Jerusalén Oriental no debería suponer ningún problema, pero matizó que si hubiera sabido la respuesta que iba a ocasionar habría retrasado la decisión una semana o dos.
"Es definitivamente desagradable que esto haya ocurrido durante la visita de Biden", señaló.
La noticia cayó como un jarro de agua fría sobre Biden, que estuvo a punto de cancelar una cena que tenía programada en privado con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y a la que, como protesta, llegó hora y media tarde, informó el diario Yediot Aharonot.
Según los medios locales, el primer ministro israelí se disculpó insistentemente ante su invitado y le aseguró que no sabía que la Comisión municipal iba a estudiar el caso, y exigió a Yishai que hiciera pública una declaración en la que refrendara sus palabras.
El vicepresidente estadounidense condenó con dureza "el fondo y el momento del anuncio" de la decisión israelí, anunciada apenas un día después de que los palestinos aceptasen iniciar conversaciones de paz indirectas con Israel tras haberse negado a dialogar durante más de un año mientras no cesase por completo la ampliación de los asentamientos.
La aprobación de las nuevas construcciones "es precisamente el tipo de paso que menoscaba la confianza que necesitamos ahora mismo", afirmó el vicepresidente norteamericano, que advirtió que "las acciones unilaterales (...) no prejuzgarán el resultado de las negociaciones".
El presidente palestino, Mahmud Abbas, tras entrevistarse durante dos horas en Ramala con el número dos norteamericano, llamó a "Israel a suspender las actividades en las colonias y a cesar de imponer hechos consumados", porque "es hora de hacer la paz basada en una solución de dos estados".
El presidente palestino exhortó a Israel a "no perder la oportunidad de hacer la paz y darle una oportunidad a los esfuerzos del presidente Barack Obama, y su enviado George Mitchell".
Biden, por su parte, respondió a Israel que evite "actos sobre el terreno que puedan inflamar los ánimos" y, asegurando que "no hay alternativa a la solución de dos estados", reiteró a Abbas la determinación de su país a establecer "un Estado palestino viable".
Su crítica no fue menos contundente que la condena escrita que su oficina había difundido horas antes tras conocer la aprobación del proyecto y en la que, por primera vez, la Administración de Estados Unidos se salía de los templados giros que suele emplear para criticar públicamente a Israel.
En lugar de expresiones como "hemos pedido aclaraciones" o "pedimos reconsiderar la decisión", Washington recurrió a una palabra hasta ahora casi impronunciable: "condena".
"Pido disculpas por el desasosiego que este asunto ha producido", declaró el ministro a Radio Israel tras apuntar que desconocía que un comité de su Ministerio tuviese previsto aprobar el martes el plan de ampliación del asentamiento judío de Ramat Shlomo, en el territorio palestino ocupado de Jerusalén Este.
Yishai señaló que la aprobación de las nuevas construcciones es un asunto "técnico y rutinario" y declaró que los comités de distrito aprueban planes semanales sin informarle personalmente, informa el diario Haaretz.
El ministro argumentó que el comité no podía prever que su actuación fuese a desatar una tormenta política ya que "hace unos días se aprobaron planes para construir cientos de unidades de vivienda en (la colonia de) Beitar Illit, que es mucho más problemática", puesto que se encuentra situada en Cisjordania y no en Jerusalén Este, que Israel considera anexionado a su territorio.
Yishai reiteró que considera que la aprobación de nuevas construcciones en Jerusalén Oriental no debería suponer ningún problema, pero matizó que si hubiera sabido la respuesta que iba a ocasionar habría retrasado la decisión una semana o dos.
"Es definitivamente desagradable que esto haya ocurrido durante la visita de Biden", señaló.
La noticia cayó como un jarro de agua fría sobre Biden, que estuvo a punto de cancelar una cena que tenía programada en privado con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y a la que, como protesta, llegó hora y media tarde, informó el diario Yediot Aharonot.
Según los medios locales, el primer ministro israelí se disculpó insistentemente ante su invitado y le aseguró que no sabía que la Comisión municipal iba a estudiar el caso, y exigió a Yishai que hiciera pública una declaración en la que refrendara sus palabras.
El vicepresidente estadounidense condenó con dureza "el fondo y el momento del anuncio" de la decisión israelí, anunciada apenas un día después de que los palestinos aceptasen iniciar conversaciones de paz indirectas con Israel tras haberse negado a dialogar durante más de un año mientras no cesase por completo la ampliación de los asentamientos.
La aprobación de las nuevas construcciones "es precisamente el tipo de paso que menoscaba la confianza que necesitamos ahora mismo", afirmó el vicepresidente norteamericano, que advirtió que "las acciones unilaterales (...) no prejuzgarán el resultado de las negociaciones".
El presidente palestino, Mahmud Abbas, tras entrevistarse durante dos horas en Ramala con el número dos norteamericano, llamó a "Israel a suspender las actividades en las colonias y a cesar de imponer hechos consumados", porque "es hora de hacer la paz basada en una solución de dos estados".
El presidente palestino exhortó a Israel a "no perder la oportunidad de hacer la paz y darle una oportunidad a los esfuerzos del presidente Barack Obama, y su enviado George Mitchell".
Biden, por su parte, respondió a Israel que evite "actos sobre el terreno que puedan inflamar los ánimos" y, asegurando que "no hay alternativa a la solución de dos estados", reiteró a Abbas la determinación de su país a establecer "un Estado palestino viable".
Su crítica no fue menos contundente que la condena escrita que su oficina había difundido horas antes tras conocer la aprobación del proyecto y en la que, por primera vez, la Administración de Estados Unidos se salía de los templados giros que suele emplear para criticar públicamente a Israel.
En lugar de expresiones como "hemos pedido aclaraciones" o "pedimos reconsiderar la decisión", Washington recurrió a una palabra hasta ahora casi impronunciable: "condena".


