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Sarna con gusto no pica
Sarna con gusto no pica
Arteaga tumba al Numancia en el minuto 113 y mete al Córdoba en la tercera eliminatoria de la Copa del Rey Tesón Los de Lucas, sólo superados en el primer acto, remaron hasta alcanzar la orilla
Raúl Díaz / córdoba | Actualizado 02.09.2010 - 06:54El Córdoba conocerá hoy su rival -uno de los otros nueve supervivientes de Segunda División- en la tercera eliminatoria de la Copa del Rey, que se celebrará el próximo miércoles de nuevo a partido único, después de doblegar al Numancia en El Arcángel a falta de apenas siete minutos para el final de la prórroga. Arteaga, que había salido en el tiempo extra, cabeceó de manera inapelable un centro de Pepe Díaz cuando la mayoría estaba pensando ya en la tanda de penaltis. Fue un justo premio para un equipo que se rehízo tras una mediocre primera mitad y que la campaña pasada se había despedido del torneo del k.o. de una manera similar ante el Rayo Vallecano, precisamente su siguiente rival liguero pasado mañana. El curso acaba de arrancar y no hay tregua.
Por imperativo de Juan Carlos Unzué, un flamante técnico que ha mamado los efluvios del Dream Team como entrenador de porteros del Barcelona, el Numancia salió sobando la bola en su propio campo, apoyándose en el guardameta Edu Navarro. Díaz de Cerio y Oriol Riera presionaban, pero sin desfallecer. La primera ocasión fue para Juanmi Callejón, que lanzó con fuerza pero al centro un golpe franco provocado por el dinámico delantero cedido por el Athletic. La estrella del proyecto dejó detallitos desde el principio, aunque estuvo lento.
Callejón y Javi Flores empezaron a intercambiar los costados muy pronto. La versatilidad de los hombres de banda es una de las grandes cualidades del Córdoba 10-11, que ha multiplicado sus variantes ofensivas con esa técnica de despiste para los contrarios. El de Motril siguió haciendo gala de su buen golpeo a balón parado y levantó algún murmullo en la grada por su tendencia a no soltar la pelota.
Alberto García, a quien el Fondo Norte profesa un cariño enorme, marcó su particular golito evitando otro: mantuvo el tipo y blocó el disparo raso de Cedric después de que éste se escapara solo, en perpendicular hacia el arco, por un clamoroso error de Camille. Por si le quedaba alguna duda, el lateral izquierdo ya sabe que no puedes ponerte a regatear cuando eres el último hombre.
El bando soriano, mejor colocado, llevaba la iniciativa. Amparado en su capacidad para tocar, la posesión era suya en un porcentaje altísimo. Al Córdoba le quedaban los chispazos, como un intento de vaselina de Díaz de Cerio desde 35-40 metros tras un robo en posiciones avanzadas. El juego blanquiverde era inconexo, impreciso, sin profundidad más allá de los pases al hueco de Flores. Eso sí, los locales aguantaban el pulso gracias al oficio de Agus o David de Coz, aunque el lateral derecho elevó la tensión del personal con una pérdida a la que Cedric, otra vez, no supo sacar provecho. Había que estar alerta porque enfrente maniobraba un tal Barkero, tristemente famoso por estos lares.
Callejón forzó un par de tarjetas, Flores no acertó a empalar con el exterior una falta rápidamente botada por Jorge Luque y Edu Navarro metió el pie abajo después de que Beobide convirtiera un balón suelto a la salida de un córner en un derechazo cruzado. De inmediato, Agus se ganó la cartulina por atizar a Cedric en un salto. Fue amarilla tirando a naranja. Hay que recordar que los árbitros tienen instrucciones para ser más estrictos con esos lances esta temporada. Ontanaya López sí plasmó su autoridad al advertir con vehemencia a Lucas Alcaraz justo después de anular con justicia un gol de Oriol Riera por un claro fuera de juego. Un buen cruce de Tena para interrumpir una arrancada del brioso Cedric dio paso al descanso.
Oriol Riera inauguró el segundo tiempo con un remate forzado a centro de Camille, quien ayer exhibió un desconocido toque a balón parado -Edu Navarro había sacado de la escuadra una falta bombeada en el primer periodo-. En el bando opuesto, los dos atacantes prestados por el Atlético, Cedric e Ibrahima, continuaban haciendo cositas. En cualquier caso, el Numancia no tenía prisa: siempre sacaba con una parsimonia exasperante.
Óscar López no se dejó robar la cartera en un repentino uno contra uno con Callejón, quien porfió por un pelotazo largo de Díaz de Cerio. El habilidoso interior granadino estaba poniendo en apuros al amonestado Nano y Unzué se curó en salud con un cambio, el lateral diestro Javier Flaño. El CCF estaba más enchufado y El Arcángel se animó con una cabalgada de David de Coz que terminó en córner. El público, más caliente, la tomó con un teatrero Edu Navarro y con el de siempre, el colegiado.
A De Cerio le faltaba velocidad y a su equipo, tino en los centros. Lucas tiró de otro Díaz, Pepe, que tardó un minuto en lanzarse como un jabato a un pase imposible de Riera. La gente, como loca. Beobide, omnipresente rebañando balones, tiraba del carro, así que el técnico fue coherente al sacrificar a Luque para dar cabida a Usero. El rival iba a menos, pero el fino Mario había salido y el tándem Cedric-Ibrahima suponía una amenaza latente. Alberto García tuvo que reaccionar con destreza para atajar en dos tiempos una volea al ángulo del ariete.
A falta de diez minutos, Angulo agotó las sustituciones visitantes. Se fue Barkero: un alivio. Alcaraz se guardaba una carta en la manga ante la inminencia de la prórroga, y a la postre resultó ser un as. Ya en el 92', como anticipo de la media hora extra, Óscar López mandó un libre directo al larguero.
Pepe Díaz reanudó las hostilidades con un tiro a la parte superior de la red en el saque de centro. El CCF prolongó la inercia de su dominio y una excelente combinación entre Flores, Díaz, Usero y Riera, con remate con el exterior de la bota derecha del catalán, acabó en el poste. Arteaga suplió a Callejón para incrementar las revoluciones en un partido que iba quebrándose. Así, De Coz rompió la última línea merced a un pase de Pepe, pero en vez de ceder a Oriol o al capitán reventó el cuero con un disparo desviado. Ontanaya decretó el intermedio tras anular por posición antirreglamentaria una acción de Javi Flores que terminó dentro.
La afición tiró de los suyos con cánticos de aliento. Los calambres comenzaban a aflorar, el cansancio era una losa terrible en el primer día de septiembre. De hecho, Cedric terminó fundido en la banda. Con uno menos, el Numancia se agarraba al clavo ardiendo de los penaltis, pero Pepe Díaz y Arteaga se asociaron con los roles opuestos: centro del pichichi y remate del especialista en asistencias. Lo que había dicho Lucas: si hay que llegar a la prórroga, que sea para ganar.
Por imperativo de Juan Carlos Unzué, un flamante técnico que ha mamado los efluvios del Dream Team como entrenador de porteros del Barcelona, el Numancia salió sobando la bola en su propio campo, apoyándose en el guardameta Edu Navarro. Díaz de Cerio y Oriol Riera presionaban, pero sin desfallecer. La primera ocasión fue para Juanmi Callejón, que lanzó con fuerza pero al centro un golpe franco provocado por el dinámico delantero cedido por el Athletic. La estrella del proyecto dejó detallitos desde el principio, aunque estuvo lento.
Callejón y Javi Flores empezaron a intercambiar los costados muy pronto. La versatilidad de los hombres de banda es una de las grandes cualidades del Córdoba 10-11, que ha multiplicado sus variantes ofensivas con esa técnica de despiste para los contrarios. El de Motril siguió haciendo gala de su buen golpeo a balón parado y levantó algún murmullo en la grada por su tendencia a no soltar la pelota.
Alberto García, a quien el Fondo Norte profesa un cariño enorme, marcó su particular golito evitando otro: mantuvo el tipo y blocó el disparo raso de Cedric después de que éste se escapara solo, en perpendicular hacia el arco, por un clamoroso error de Camille. Por si le quedaba alguna duda, el lateral izquierdo ya sabe que no puedes ponerte a regatear cuando eres el último hombre.
El bando soriano, mejor colocado, llevaba la iniciativa. Amparado en su capacidad para tocar, la posesión era suya en un porcentaje altísimo. Al Córdoba le quedaban los chispazos, como un intento de vaselina de Díaz de Cerio desde 35-40 metros tras un robo en posiciones avanzadas. El juego blanquiverde era inconexo, impreciso, sin profundidad más allá de los pases al hueco de Flores. Eso sí, los locales aguantaban el pulso gracias al oficio de Agus o David de Coz, aunque el lateral derecho elevó la tensión del personal con una pérdida a la que Cedric, otra vez, no supo sacar provecho. Había que estar alerta porque enfrente maniobraba un tal Barkero, tristemente famoso por estos lares.
Callejón forzó un par de tarjetas, Flores no acertó a empalar con el exterior una falta rápidamente botada por Jorge Luque y Edu Navarro metió el pie abajo después de que Beobide convirtiera un balón suelto a la salida de un córner en un derechazo cruzado. De inmediato, Agus se ganó la cartulina por atizar a Cedric en un salto. Fue amarilla tirando a naranja. Hay que recordar que los árbitros tienen instrucciones para ser más estrictos con esos lances esta temporada. Ontanaya López sí plasmó su autoridad al advertir con vehemencia a Lucas Alcaraz justo después de anular con justicia un gol de Oriol Riera por un claro fuera de juego. Un buen cruce de Tena para interrumpir una arrancada del brioso Cedric dio paso al descanso.
Oriol Riera inauguró el segundo tiempo con un remate forzado a centro de Camille, quien ayer exhibió un desconocido toque a balón parado -Edu Navarro había sacado de la escuadra una falta bombeada en el primer periodo-. En el bando opuesto, los dos atacantes prestados por el Atlético, Cedric e Ibrahima, continuaban haciendo cositas. En cualquier caso, el Numancia no tenía prisa: siempre sacaba con una parsimonia exasperante.
Óscar López no se dejó robar la cartera en un repentino uno contra uno con Callejón, quien porfió por un pelotazo largo de Díaz de Cerio. El habilidoso interior granadino estaba poniendo en apuros al amonestado Nano y Unzué se curó en salud con un cambio, el lateral diestro Javier Flaño. El CCF estaba más enchufado y El Arcángel se animó con una cabalgada de David de Coz que terminó en córner. El público, más caliente, la tomó con un teatrero Edu Navarro y con el de siempre, el colegiado.
A De Cerio le faltaba velocidad y a su equipo, tino en los centros. Lucas tiró de otro Díaz, Pepe, que tardó un minuto en lanzarse como un jabato a un pase imposible de Riera. La gente, como loca. Beobide, omnipresente rebañando balones, tiraba del carro, así que el técnico fue coherente al sacrificar a Luque para dar cabida a Usero. El rival iba a menos, pero el fino Mario había salido y el tándem Cedric-Ibrahima suponía una amenaza latente. Alberto García tuvo que reaccionar con destreza para atajar en dos tiempos una volea al ángulo del ariete.
A falta de diez minutos, Angulo agotó las sustituciones visitantes. Se fue Barkero: un alivio. Alcaraz se guardaba una carta en la manga ante la inminencia de la prórroga, y a la postre resultó ser un as. Ya en el 92', como anticipo de la media hora extra, Óscar López mandó un libre directo al larguero.
Pepe Díaz reanudó las hostilidades con un tiro a la parte superior de la red en el saque de centro. El CCF prolongó la inercia de su dominio y una excelente combinación entre Flores, Díaz, Usero y Riera, con remate con el exterior de la bota derecha del catalán, acabó en el poste. Arteaga suplió a Callejón para incrementar las revoluciones en un partido que iba quebrándose. Así, De Coz rompió la última línea merced a un pase de Pepe, pero en vez de ceder a Oriol o al capitán reventó el cuero con un disparo desviado. Ontanaya decretó el intermedio tras anular por posición antirreglamentaria una acción de Javi Flores que terminó dentro.
La afición tiró de los suyos con cánticos de aliento. Los calambres comenzaban a aflorar, el cansancio era una losa terrible en el primer día de septiembre. De hecho, Cedric terminó fundido en la banda. Con uno menos, el Numancia se agarraba al clavo ardiendo de los penaltis, pero Pepe Díaz y Arteaga se asociaron con los roles opuestos: centro del pichichi y remate del especialista en asistencias. Lo que había dicho Lucas: si hay que llegar a la prórroga, que sea para ganar.
GALERÍA GRÁFICA
Las imágenes del Almería-Córdoba
Lucas Alcaraz le ganó la partida a Paco Jémez como más duele, a balón parado y en el descuento. La estrategia de Lucas (2-1).






