Un verano para disfrutar a lo grande

Un grupo de pequeños saharauis disfruta de los juegos de la Ciudad de los Niños l sonrisas Las familias que acogen a los niños afirman que los esperan con gran ilusión porque es muy gratificante hacer felices a estos pequeños.

G. N. Jiménez | Actualizado 01.07.2010 - 01:00
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Un grupo de pequeños disfrutan de los juegos en la Ciudad de los Niños.

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Los niños se divierten con el agua, un bien escaso en el desierto.

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La Ciudad de los Niños se llenó ayer de alegría, diversión y solidaridad en la recepción que el Ayuntamiento ofreció a las familias de acogida de niños saharauis. Un año más, la Asociación Cordobesa Amigos de los Niños Saharauis (Acansa), mediante el programa Vacaciones en Paz, ha conseguido que 142 pequeños procedentes de un campamento del desierto argelino, de entre 7 y 12 años, pasen dos meses en Córdoba.

Las familias de acogida reconocen que lo que más valoran los niños es disponer de agua y de luz con tanta facilidad y que disfrutan, sobre todo, con la piscina y la playa. Así lo asegura María del Carmen Jurado, que ya lleva siete años participando en esta iniciativa y que no duda en continuar siendo madre de acogida en futuras ediciones. "La experiencia es maravillosa, los niños aprenden de nosotros, pero ellos también nos enseñan a nosotros muchos valores y una nueva forma de ver la vida", insiste. Éste es el tercer año que Hela, de 9 años, pasa las vacaciones en su hogar y, según María del Carmen, está totalmente adaptado a la vida en Córdoba. "Mis hijos lo adoran y se lo llevan a la piscina y a la playa, y a mí me hace muchísima compañía, ya que vivo sola", dice. Pero Hela también tiene ganas de regresar con su familia y poder abrazar a sus padres. "Añora mucho a sus familiares y tiene ganas de volver a verlos, sobre todo, para hacerles entrega de la caja de 30 kilos de comida y ropa que le tengo preparada", asegura María del Carmen.

Al igual que ella María Collado está muy contenta de ser madre de acogida, aunque en su caso éste es el primer año que vive esta experiencia. Domeja, de 10 años, llegó a Córdoba el pasado 16 de junio y desde ese día tan solo ha dado alegrías a la familia de María. Lo que más ilusión le hace a la pequeña es chapotear en la piscina y encender y pagar sin parar todas las luces de la casa.

El presidente de Acansa, Arturo Falcón, informó de que este año en la capital se encuentran 40 niños y el resto en la provincia en 31 pueblos. Asimismo, destacó que el proyecto cuenta con una gran aceptación "con un número enorme de familias". Los niños durante su estancia pasan por una revisión médica, una revisión alimentaria y una programación lúdica para el intercambio social e idiomático.
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