La vía verde del bajo Guadiana

La Vía Verde del Bajo Guadiana está echamente ligada a la historia de la minería del Andévalo Occidental. A finales del siglo XIX se pone en funcionamiento el trazado  ferroviario Herrerías-Puerto de la Laja, que facilitaba el transporte de mineral, en su mayoría manganeso y pirita, hasta el río Guadiana, donde era depositado en grandes buques de carga. La Vía Verde del Guadiana, con sus 17 kilómetros de longitud, recorre sólo parte del trazado original ferroviario, extendiéndose entre dos de los poblados citados anteriormente, de Minas de la Isabel al Puerto de la Laja, este último a orillas del río se corresponde con el punto final del itinerario del tren. La vía verde está destinada al uso de senderistas, ciclistas y caballistas. Discurre encajonada entre montañas poco pronunciadas en las que predominan la jara y los alcornoques.

En el kilómetro 8,9 nos encontramos con el Puente del Lobo, que, formado por tres arcos de medio punto de grandes dimensiones, es el más largo del trayecto. Este emplazamiento, que ofrece estupendas vistas panorámicas, cuenta además con una zona de descanso y recreo. En el kilómetro 10,8 llegamos a El Sardón, antigua estación de

tren donde se cargaban los minerales de los pozos próximos a ésta y se procedía a pesar el mineral. El conjunto consta de un edificio que funcionaba como almacén y otro

usado conjuntamente por los guardafrenos y el vigilante de estación. Alcanzando el final del itinerario, nos encontramos con un antiguo puente romano, y tras él, justo antes de dar comienzo el último kilómetro, atravesamos un pequeño túnel de roca de unos 25 metros de longitud. Saliendo del túnel, el tramo final del recorrido, junto a un

barranco, nos descubre el río Guadiana y el poblado minero al fondo, con su espectacular embarcadero y silos de mineral, construidos mediante muros de grandes piedras mampuestas.

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