Un surtido de enmiendas sin éxito

  • El salón plenario, semivacío en la defensa de las propuestas, se llena en los villancicos

En sus primeros Presupuestos, la presidenta del Parlamento, Fuensanta Coves, inició ayer la sesión con un deseo: que culminase "con éxito y relativamente pronto". Las maletas de los diputados rellenaban los huecos de un hemiciclo semivacío y somnoliento. La mayoría de los bloques de enmiendas al Presupuesto se habían debatido en el maratoniano lunes y poco futuro había para las restantes, en Cultura o Medio Ambiente. En total, de más de 2.300 de PP e IU, once admitidas. Las demás, como los polvorones de canela, se quedarán en la caja un año más.

Con este clima, los diputados se dejaron llevar en el debate. En regalos, una guía sería agradecida por los populares que reclamaron en Huelva dinero para Canena, en Jaén, anotó el socialista Díaz Trillo. Pedro Vaquero (IU) aconsejó regalar a Griñán un libro de Paul Krugman, nobel de Economía, y felicitó la Navidad: "feliz tránsito por el túnel de la crisis y una feliz huelga general en 2009". Salvador Fuentes, del PP, con libro de Keynes bajo el brazo, avisó de la llamada del alcalde socialista de Bollullos de la Mitación: su pabellón deportivo no está terminado como allí se decía.

Las luces llegaron en la votación, donde deslumbró un despistado sí al Presupuesto en un asiento del PP. Y en los villancicos se notó la ausencia de Cándida Martínez y el andalucista Antonio Moreno, esta vez no hubo director de coro. Chaves, Griñán y Arenas acompañaron a las palmas desde sus escaños, Antonio Sanz escaló hasta la fila de barítonos y los seis diputados laicos de IU miraron desde lejos.

Nuevos rostros tras las elecciones, pero el popurrí de todos los años. Faltó la letra improvisada por un amigo de Moreno en 2005: "cuando vengas al Parlamento para defender alguna enmienda, la apuntas al villancico para que todo el mundo la atienda".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios