Las peritos detectan "afectación sexual" en el denunciante del caso Romanones

  • 'Daniel' no sufre estrés postraumatico, pero sí "depresión leve"

  • El juicio encara su última sesión con las conclusiones de ambas partes

El padre Román, a su llegada a los juzgados durante el proceso. El padre Román, a su llegada a los juzgados durante el proceso.

El padre Román, a su llegada a los juzgados durante el proceso. / álex cámara

Las peritos psicólogas del Instituto de Medicina Legal de Pamplona que examinaron durante la fase de instrucción al joven que ha denunciado al padre Román M. V. C. por supuestos abusos sexuales no apreciaron en Daniel un trastorno de estrés postraumático, aunque aludieron ayer en su declaración a una "afectación" en el terreno sexual y en el ámbito religioso por la "ambivalencia" entre sus creencias y "la desconfianza" que estos supuestos episodios generaron en él.

Las psicólogas intervinieron ayer en la penúltima sesión del juicio por videoconferencia ante el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada. El padre Román se enfrenta a una petición fiscal de nueve años de cárcel por supuestos abusos al denunciante cuando era menor de edad, desde 2004 a 2007.

Entre sus conclusiones aluden a un sintomatología de ansiedad y depresión leve en el joven; además de a una afectación sexual vinculada con las dificultades que presentaría para afrontar con normalidad la sexualidad con sus parejas y ante la aparición de "dudas y malestar" después de mantener relaciones íntimas.

Afirman que el denunciante no valoró los hechos como si se encontrara en una secta, sino que el padre Román era su "guía espiritual", casi "como un padre" en el marco de una "conducta sexual abusiva" que supuestamente se produjo "de forma gradual" en la que esta persona, que era su "referente", le decía "cómo debía vivir su sexualidad". Esto generó el denunciante a su juicio una "disonancia" entre lo que "él sentía" cuando se producían los supuestos abusos y sus creencias religiosas, cuya base era "muy fuerte" y que luchaba por "mantener".

Las peritos relatan que esta sintomatología se hace visible a raíz de la "revelación de los hechos" y no antes, aunque lo ven compatible con un posible abuso sexual durante la "niñez", pues es frecuente que los niños "opten por apartar los abusos de su mente y vivir" con ello, como "si no hubiese ocurrido".

La vista oral del llamado caso Romanones celebrará hoy su última sesión para que las partes expongan sus conclusiones definitivas, quedando el juicio visto para sentencia.

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