La sede de la futura gran caja reabre la rivalidad localista

  • La hipotética fusión de Unicaja y Cajasol une colores políticos en Sevilla y Málaga para exigir su ubicación · La dirección del PP rechaza el proyecto y desautoriza el debate

Comentarios 46

Es sólo un proyecto que por enésima vez vuelve al escenario político andaluz, pero aún siendo un supuesto, los partidos políticos toman posiciones y, esta vez, el territorio gana en fuerza sobre el color. Después de que el presidente de la Junta, Manuel Chaves, expresase hace unos días su deseo de que a lo largo de 2009 se formalice la alianza entre Unicaja y Cajasol, la sede donde se ubicaría esta hipotética entidad financiera ha originado puntos de encuentro entre distintas formaciones y diferencia de discursos entre dirigentes de un mismo partido, todo ello bajo la defensa de una ubicación remota de la gran caja en Sevilla o en Málaga.

En la capital hispalense, la pasada semana la Diputación apoyó una caja única con sede en Sevilla con los votos de PSOE y PP. Ayer, el portavoz del PP en el Ayuntamiento, Juan Ignacio Zoido, recordó que la sede de Cajasol, fruto de la fusión entre las cajas de ahorro El Monte y Caja San Fernando, "está en Sevilla", por lo que "de aquí no se va a ir la sede de la caja sevillana" en el supuesto de que se produjera la fusión.

En Málaga, el PSOE emitió ayer un comunicado en el que su secretario general, Miguel Ángel Heredia, aseguró que el partido defenderá "lo mejor para Málaga" y recordó que la sede de la "primera y principal caja de Andalucía está ya en Málaga", que se trata de la provincia a nivel regional "más dinámica y activa económicamente", por lo que es "algo que habrá que tener en cuenta en todo el proceso". Heredia respondió de esta forma a la invitación que el fin de semana le hizo llegar el PP malagueño para que se sumara a la reivindicación de exigir la sede de esta hipotética gran caja andaluza. "Hablan de sede pero niegan la fusión, un doble discurso incoherente e irresponsable", criticó Heredia.

El escenario en el que se mueven los populares no parece nada sencillo. Sus dirigentes provinciales o locales nadan en la defensa de los intereses locales, mientras guardan la ropa por las consignas dictadas desde la dirección regional: un no tajante a la fusión.

El secretario general del PP-A, Antonio Sanz, preguntado sobre el pronunciamiento del PP malagueño, dijo comprender que la ciudad no quiera perder el peso financiero y su caja de ahorros, pero a la vez, lanzó un mensaje a todas las direcciones provinciales: "no hay nada que plantear" sobre sedes porque "no habrá fusión de cajas".

Sanz rechazó la invitación de los socialistas al consenso para impulsar un proyecto que, en su opinión, obedece a ambiciones personales de Chaves y no a criterios económicos. Por ello pidió al presidente de la Junta que "deje en paz" a las cajas para que éstas decidan en su autonomía si es viable la fusión, con criterios económicos y financieros, y demandó conocer los estudios en los que se sustenta este proyecto. "En estos momentos el consenso es imposible", sentenció Sanz.

En respuesta, el vicesecretario general del PSOE-A, Luis Pizarro, calificó de "penoso y lamentable" la negativa al consenso del PP andaluz y se remontó a las "intromisiones políticas" que protagonizó Rodrigo Rato con Cajasur o la presidenta de la comunidad madrileña, Esperanza Aguirre, con Caja Madrid, que "ha cambiado la Ley de Cajas para ir contra el presidente de la entidad, Miguel Blesa".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios