Los cinco enigmas de Delphi

  • A poco de acabar la formación que la Junta de Andalucía ha puesto a disposición del colectivo de parados de la factoría, quedan por resolver aspectos importantes para su futuro, especialmente la vuelta al trabajo

1.547

Hacer de la crisis una oportunidad. Ese fue el lema de los gobiernos socialistas de Sevilla y Madrid cuando se supo del cierre de la factoría de Delphi en Puerto Real. A estas alturas, lo que no parece estar claro es cuándo será realidad esa oportunidad, porque a la crisis que supuso el fin de la actividad en aquella fábrica se le ha unido la crisis actual, la que hace que los proyectos no avancen al ritmo previsto.

Ha pasado casi año y medio desde aquél 31 de julio de 2007. A día de hoy, la plantilla de aquella factoría sigue esperando la llegada de empresas a la Bahía de Cádiz y la solución al cierre de Delphi, que presenta diferentes enigmas aún por solucionar.

Los cursos

Desde las consejerías de Empleo y de Innovación se han redoblado los esfuerzos para que los parados de Delphi vuelvan al mercado laboral y, mientras eso no ocurre, mantengan su poder adquisitivo. De esa forma, la Junta puso en marcha unos cursos de formación valorados en 35 millones de euros en los que participaría todo trabajador afectado. Estos cursos acaban a finales del mes de enero y, hasta la nueva reunión prevista para mediados del próximo mes, no se sabe cómo seguirá esta formación.

Las empresas

Innovación anunciaba la llegada a la comarca gaditana de 10 empresas. De ellas, una ya ha anunciado que suspende de momento su proyecto, Zahav Motor (que se dedicaría al montaje de elementos para todoterrenos). Las iniciativas de biocombustibles parecen también ancladas ante las dudas que parecen generar en todo el mundo este tipo de negocios. De hecho, la firma de Capital Energy que iba a llegar a la zona, también ha renunciado a la concesión. Tras la última reunión de la comisión de seguimiento de Delphi celebrada el pasado lunes en Sevilla, la sensación transmitida por sindicatos y administración es que todos los proyectos, salvo el citado de Zahav Motor, siguen adelante. Además, se despejó la duda de que Alestis, la sociedad aeronáutica que podría crear en la comarca gaditana cerca de mil empleos (esa es, al menos, la previsión de la Junta), ha resuelto ya los problemas financieros que impedían su constitución.

Los afectados

En un primer momento, el censo oficial de adheridos al programa de formación ideado por la Junta, previo a su prevista recolocación en esas diez empresas, ascendía a 1.904 personas. Hoy, ese censo ha disminuido hasta los 1.547, ya que siete ex empleados decidieron no adherirse desde el principio; otros ocho renunciaron; 16 causaron baja por incapacidad; 150 se han prejubilado y, por último, 176 ya han encontrado otro empleo. De momento, Junta y sindicatos tendrán que solucionar qué ocurrirá con esos 1.547 ex trabajadores reconvertidos en cursillistas que finalizarán su actividad formativa a finales de enero. La administración autonómica confía en que las empresas previstas empiecen a solicitar personal. Mientras tanto, se habla de cursos semi presenciales y de nuevas prejubilaciones, bajando la edad hasta los 50 años. De hacerse, otros 350 ex trabajadores de Delphi quedarían desvinculados de la promesa de recolocación por parte de la administración autonómica.

El paro

Otro aspecto a tener en cuenta es que, cada uno de ellos, ha venido cobrando cada mes una cantidad similar al sueldo que percibían. Esto ha sido gracias al cobro del desempleo más los casi 500 euros que han recibido por su asistencia y desplazamiento a los cursos. El problema es que el cobro del paro se ha acabado ya para un grupo, lo hará en abril o mayo para otro nutrido conjunto de ex empleados de Delphi, y en julio se habrá terminado para todos. Por eso, la Junta se comprometió a aplicar el contador a cero, es decir, que no corriese el tiempo del cobro de desempleo para este colectivo. Administración y sindicatos tendrán que decidir cómo se soluciona esta papeleta de cara a los meses que se avecinan.

La fábrica

Cuando se cerró el acuerdo tras el cierre de la factoría, la Junta anunció que en cinco meses dispondría de los activos necesarios para la instalación de nuevos negocios. Hoy aún no se dispone de ellos. Administración y sindicatos culpan del retraso al Juzgado de lo Mercantil y a los administradores concursales. La realidad es que los pocos medios judiciales y los juicios pendientes con acreedores hacen que esta tarea aún diste mucho de estar solucionada. Además, habrá que ver si la altura de las actuales estructuras de la factoría son válidas para firmas como Alestis.

Los parados de Delphi, de momento, aguardan acontecimientos. Saben que el compromiso de la Junta y del Gobierno los hace estar en una posición privilegiada con respecto a los otros 140.000 parados de la provincia de Cádiz. Pero esa sensación de privilegio choca irremediablemente con otra sensación, la de ver que el tiempo se acaba y, de momento, hay pocas ofertas de empleo a la vista.

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