Sin deuda histórica, no hay acuerdo

LOS socialistas catalanes han vuelto a sacrificarse por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y los 25 diputados del Congreso sumaron sus votos para levantar el veto del Senado a los Presupuestos Generales del Estado. Sacrificio es el término utilizado por la prensa catalana moderada. Qué dirá la otra. Zapatero se irá tranquilo a Doñana a pasar unos días de vacaciones de Navidad entre enebros y pinos, aunque con la advertencia de que si antes del 31 de diciembre no hay un nuevo sistema de financiación autonómica, el PSC cambiará radicalmente sus relaciones con el Partido Socialista. ¿De qué modo?

Hay muchas maneras, y se me ocurre una, aunque no creo que llegue a buen término: que salgan del Gobierno de la Nación los dos ministros catalanes del PSC, Celestino Corbacho, titular de Trabajo, y Carmen Chacón, ministra de Defensa, y una de las preferidas por Rodríguez Zapatero para su sucesión o para encargarse de una de las vicepresidencias en caso de que haya cambios y que salga María Teresa Fernández de la Vega.

En la Junta de Andalucía están convencidos de que, como mucho, Rodríguez Zapatero podrá ofrecerle a José Montilla una propuesta de acuerdo antes de la noche de las uvas, pero no el acuerdo en sí. ¿Por qué? Porque éste debe acordarse con 15 comunidades autónomas en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), y no sólo con Cataluña. Desde el mes de junio, el equipo de Solbes ha estado negociando con los gobiernos autonómicos el documento base que presentó Economía, un texto que sólo gustó a Andalucía. La base de esta financiación sería la población real, aunque muchas autonomías quieren que se pondere con otros parámetros que aumentan el gasto, tal como el porcentaje de población envejecida y la dispersión geográfica. Zapatero se ver ayer con Montilla en una reunión iniciada por la mañana entre Solbes y Castells.

Pero Andalucía tiene dos condicionantes. El primero, el pago de la deuda histórica con fecha límite del 20 de marzo debe ser previo al nuevo sistema de financiación autonómica. "Sin haber firmado el acuerdo de la deuda, lo tendríamos muy difícil para aprobar el nuevo sistema de financiación, no lo podríamos explicar", ha comentado Luis Pizarro, el vicesecretario general del PSOE andaluz, a este medio. La Consejería de Economía considera innegociable que la cantidad que reciba Andalucía por este concepto esté entre 1.148 y 1.770 millones de euros. El último modelo propuesto por el departamento de Solbes apenas sobrepasaba los 900 millones de euros, de ahí que fuera rechazado.

Los socialistas andaluces creen que el acuerdo de financiación se producirá después del 20 de marzo, que es la fecha límite al que el Gobierno se ha comprometido para cerrar la deuda histórica. De este modo, no habría problemas: primero se cobra la deuda y después se firma el acuerdo de financiación autonómica.

Pero el PSOE andaluz tiene un segundo problema que ya ha trasladado a Madrid. El resto de comunidades gobernadas por los socialistas también deben apoyar mayoritariamente el sistema de financiación, porque hasta el momento el único apoyo es el de Andalucía. "Galicia, Extremadura y Castilla-La Mancha fueron muy duros con la propuesta de Solbes", manifiestan. "¿Acuerdo antes de Navidad? Imposible, a no ser que Madrid dé lo que todos y cada uno piden".

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