"El crimen también se hubiese podido producir si Tirado actúa sin demora"

  • El juez exculpa a su colega de cualquier responsabilidad y cree que si los juzgados hubiesen llevado el expediente con premura la ejecutoria se habría cumplido y Del Valle habría sido puesto en libertad

-¿La sanción al juez Tirado le parece leve, injusta, desproporcionada…?

-Creo que es correcta con arreglo a la legalidad que tenemos ahora mismo. Ha habido un retraso y una falta de control de una ejecutoria. Eso es lo que tenemos que valorar. Y se ha dicho que, efectivamente, hay una cierta responsabilidad disciplinaria, que esa responsabilidad es grave. Pero con arreglo al sistema disciplinario de los jueces, para la sanción hay que valorar también la situación global del Juzgado, la carga de trabajo que tenga, si hay reiteración o contumacia en cuanto a esa desidia. Y el resto de trabajo que tenga y el volumen de trabajo del juez. Bajo ese contexto, entiendo que la sanción es correcta y con arreglo a derecho. Distinto es que la sociedad pueda entender que las responsabilidades graves deben enjuiciarse de otra forma. Eso yo lo respeto. Pero tal como está el sistema, y pensando en una responsabilidad individual por mal funcionamiento, la sanción es correcta. El otro día leí un titular: La muerte de Mari Luz no vale mil quinientos euros. Es un error de bulto. Así no se puede informar a la opinión pública. Hace poco hemos tenido un suceso desgraciado, una mujer que ha muerto a manos de un preso que estaba en libertad vigilada porque fallaron los controles de la Administración. A ese funcionario no se le hace responsable de la muerte de esa mujer. El caso Mari Luz se ha desenfocado. Y como está desenfocado, se quiere imputar al juez la muerte de una persona.

-¿Qué cree que ha contribuido a desenfocarlo?

-Quizá fue desenfocado para tapar otras carencias: la ausencia de interoperatividad informática, la falta de sistemas de alerta y que curiosamente a los nueve meses todavía siguen sin existir, desgraciadamente. Creo que se ha intentado, quizá de forma inconsciente, que no se hablase de esos fallos sino simplemente del fallo de una persona. Y focalizar en esa persona todo el resto de fallos. El caso Mari Luz debe servir para solucionar esas carencias pero no para ese desenfoque.

-Se ha dicho que la sanción al juez Tirado refleja la insensibilidad social de los jueces.

-Tenemos que respetar que la sociedad tenga su propia valoración. Eso hay que respetarlo. Lo que sí pido es que se piense que estamos ante un expediente que se ha paralizado. Pero si ese expediente se hubiese llevado con la máxima premura, Santiago del Valle hubiese estado en libertad y, por tanto, también se hubiese podido producir ese hecho luctuoso. No hay insensibilidad social. Los jueces somos los primeros a quienes duele que se haya producido eso. Al padre de la niña le apena enormemente lo que se ha producido, pero no lo ha provocado el juez. Si la ejecutoria se hubiese cumplido, Santiago del Valle también hubiese estado en libertad. No hay insensibilidad, al contrario. Lo que pasa es que los jueces hemos permanecido mucho tiempo en silencio y estamos observando que cada día aumenta el volumen de trabajo, que cada día surgen fallos estructurales. Hay temor a que no se dé un servicio de calidad. Hay preocupación porque la justicia que estamos dando no es la que se merece el ciudadano en muchos momentos. A los jueces no nos da igual. ¿Cómo me va a dar igual a mí celebrar un juicio a un mes que a seis meses? Eso a nadie que trabaje honestamente le puede dar igual.

-¿Por qué se rebelan los jueces?

-La carrera judicial siempre ha trabajado en silencio y últimamente se ha dado cuenta de que no se aprecia para nada el esfuerzo que está haciendo para intentar tapar carencias. Eso es lo que ha pasado. Los jueces han dicho: no tenemos más remedio que denunciar públicamente la situación que hay. Pero no por un provecho personal. No para eximirnos de responsabilidad ni por corporativismo, no. Si aquí no se han puesto sobre el tapete reivindicaciones salariales. Nos preocupan más los problemas estructurales de la justicia, que se pongan plazos concretos para esas reformas anunciadas. Es cierto que la protesta surge en el contexto de un expediente pero porque parecía que se quería residenciar en el juez la responsabilidad. Y se ha dicho: señores, que no se soluciona el tema con la responsabilidad individual y exclusiva del juez; que o avanzamos en esa reforma o van a seguir pasando este tipo de problemas y no vamos a poder dar una justicia de calidad. Yo creo que la rebelión va por ahí.

-¿Qué es urgente poner en marcha para mejorar la Justicia?

-Urgentes son esas reformas estructurales que llevan siete años pendientes. Desgraciadamente, el Pacto de Estado para la Justicia de 2001 fracasó, ha habido siete años sin avance y eso lo estamos pagando. Avanzar en la oficina judicial que queremos es importante. Y en la distribución de responsabilidades y en la especialización de funcionarios. Eso es básico. Hay que definir la gestión, eso es fundamental. Porque no están conectados los puestos de trabajo con los niveles de responsabilidad. A nivel informático hemos avanzado. En Andalucía se han informatizado todos los Juzgados. Pero hay un problema: no hemos avanzado en esa informatización en dos planos importantísimos: la gestión de las nuevas tecnologías para que los procedimientos estén digitalizados y para que sirva un correo electrónico y una gestión telemática del procedimiento. Eso es básico. Se pierde mucho tiempo. Hace falta que todos los abogados, que todos los procuradores presenten los procedimientos informáticamente; que todas las notificaciones, todos los despachos se hagan por vía informática. Ahora no existe el correo electrónico entre órganos judiciales, todo se hace por carta. Hace falta que todas las notificaciones a profesionales, incluido el Ministerio Fiscal, se puedan hacer de forma telemática. Agilizaría enormemente los procedimientos y evitaría dilaciones.

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