El consumo de estimulantes se dispara en época de exámenes

  • El Colegio de Farmacéuticos de Córdoba advierte del aumento de la venta de estos productos en esta época del año en internet y alerta de las falsificaciones

Junio ya está aquí y con él los temidos exámenes. Lo ideal hubiera sido trabajar durante todo el año, pero la mayoría de los alumnos siempre esperan al último momento para empezar a estudiar, y así sobrevienen los agobios y la búsqueda de fórmulas imposibles para llegar a tiempo. Y es ahí cuando algunas personas recurren a algunos tipos de ayuda artificial como los medicamentos destinados a aumentar la capacidad de concentración o a levantar el ánimo. El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Córdoba, Fernando Grande, confirma en ese sentido que en esta época aumenta la dispensación de este tipo de medicamentos tales como el Pharmaton complex o el Supradyn. Se trata en general de productos que contienen propiedades adictivas, por lo que cuando los dejan de tomar muchos jóvenes se ven incapaces de trabajar con plena concentración.

Por contra, su uso frecuente no significa ni que estén exentos de riesgos ni siquiera que sean eficaces. De hecho, los expertos aseguran que ningún medicamento tiene la capacidad de aumentar ni la motivación del estudiante ni la inteligencia de una persona. Incluso el efecto que algunos productos puedan tener para mantenerse despierto puede ser contraproducente, puesto que provoca el añadido negativo de una menor capacidad de concentración.

Básicamente, se podría decir que este tipo de productos se pueden clasificar en dos grupos: los complejos vitamínicos y los estimulantes. Los primeros son sustancias inocuas que no producen ningún efecto negativo ni positivo. Son muchos los que los toman por el efecto placebo; esto es, los jóvenes están tan psicológicamente convencidos de que les viene bien que pueden llegar a imaginar una mejora que no tiene por qué darse.

El otro grupo de medicamentos es también conocido con el nombre de nootropos, ya que son fármacos que estimulan la actividad cerebral. A diferencia de los primeros, no se venden sin receta médica, aunque algunos estudiantes comentan que los consiguen sin problemas. Sin embargo, sí pueden tener repercusiones en la persona que se automedica. La primera de ellas es que pueden crear adicción. Esto se debe a que en la composición de estos productos hay derivados anfetamínicos. Además, su uso puede tener efectos negativos sobre la salud del que los toma: taquicardia, arritmia o pérdida de apetito, entre otros. A pesar de que estos medicamentos están retirados del mercado, Grande alerta de que en internet es muy fácil conseguirlos. Este tipo de sustancias son aún más peligrosas si se adquieren por la red, ya que "la mayoría son falsificaciones y suponen un riesgo para la salud", asegura el presidente del Colegio de Farmacéuticos. Además de las sustancias por internet, hay medicamentos fáciles de conseguir en cualquier farmacia. Se trata, por ejemplo, del durbitán, una pastilla con altos niveles de cafeína.

En cualquier caso, la llegada de la primavera también es un motivo más que suficiente para hacerse con algún complejo vitamínico que ayude a paliar la astenia propia de esta época. Grande asegura que, además de estudiantes, son muchos los adultos que acuden que también en busca de un remedio para acabar con el cansancio propio que provoca la subida de las temperaturas. En general, según este experto, la mayoría de los medicamentos que se promocionan para aumentar la concentración y mejorar el ánimo tienen un efecto más psicológico que terapéutico.

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