Un bien "supremo y precario"

  • José Aguilar, director de Opinión del Grupo Joly, hizo una loa de la libertad de expresión al recibir el premio de periodismo Aljabibe en su octava edición

José Aguilar Villagrán, director de Opinión del Grupo Joly, ha sido galardonado con el premio Aljabibe de Periodismo en su octava edición en reconocimiento a su trayectoria profesional. Un jurado compuesto por Enrique García, en calidad de presidente; Antonio Mora, presidente de la Asociación de la Prensa de Granada, Manuel Casal, director de Canal Sur Radio; Rafael Rodríguez, director territorial de Radio Nacional de España en Andalucía; María Esperanza Sánchez, directora de programas de la cadena SER en Andalucía, y José Félix Machuca, articulista de Abc y ganador de la anterior edición, concedieron por unanimidad el premio a quien definen como "un maestro y referente en el periodismo español".

Entre los méritos que concurren en el premiado, el jurado destacó "su compromiso con la sociedad como único señor al que servir, su fácil y ajustada literatura periodística como herramienta, su sensibilidad hacia los temas que más inquietaban a los ciudadanos como brújula, y su agudeza en el análisis como bisturí que busca defender los tejidos sanos".

Aljabibe, sociedad de la que es fundador y presidente Rafael Escuredo, ex presidente de la Junta de Andalucía, distinguió en ediciones anteriores a Agustín Ruiz Robledo, Inmaculada Jabato, Félix Bayón -el llorado columnista que integraba el equipo de Opinión que lidera José Aguilar-, Jesús Quintero y Félix Machuca.

La entrega del premio tuvo lugar durante una cena en la Fundación Tres Culturas (pabellón de Marruecos en la Expo 92) a la que asistieron el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín; el responsable de la Fundación Caja Sol, Fernando Vega, y el director de la Fundación Tres Culturas, Gerardo Ruiz Rico.

En su intervención, a José Aguilar le salió una pieza con la agudeza y calidad que acreditan las columnas que diariamente y bajo el epígrafe de La esquina publica en los nueve periódicos del Grupo Joly. Aguilar hizo un saque de esquina para que el gremio fuera al remate en la defensa de un bien "supremo y precario" como la libertad de expresión, un derecho "primigenio y fundamental" de cuya aprobación como decreto por las Cortes de Cádiz se acaban de cumplir doscientos años.

Llegar al oficio fue su premio, vino a decir quien ya soñaba con ser periodista "cuando estudiaba por libre y mi padre me llevaba en una vieja moto a examinarme del Bachillerato al instituto de Jerez". Estudió Ciencias Políticas quien se consagraría como analista político de referencia dentro y fuera de Andalucía, firma habitual en revistas imprescindibles del antifranquismo y la transición (Triunfo, Cuadernos para el Diálogo, Posible, La Calle, Guadiana) y en proyectos periodísticos de ámbito andaluz de corta vida y largo anhelo, precursores de la autonomía política: Tierras del Sur, La Ilustración Regional, Torneo.

"La vida nos ha dado la oportunidad de haber estado aquí en un momento de singular creatividad, entusiasmo y trascendencia para nuestra gente. Este es el único mérito que me reconozco", dijo Aguilar Villagrán. Fue una noche marcada por cruces de fechas: treinta años de la firma del Pacto de Antequera, treinta y un años de la manifestación que se saldó con la recuperación de la bandera y un mártir cívico, Manuel José García Caparrós. También los treinta años que hoy mismo se conmemoran del referendum de una Constitución que en su artículo 20 consagra la libertad de expresión.

"Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida". El director de Opinión del Grupo Joly citó el conocido pasaje en el que don Quijote se dirige a Sancho para decirle que ni "los tesoros que encierran la tierra y el mar" pueden igualarse a la libertad, "uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos".

En su intervención, Aguilar dio las gracias a dos presidentes: el del Consejo Editorial, Manuel Clavero Arévalo, "otro prohombre de la vanguardia más fértil de Andalucía", y el del Grupo Joly, su tocayo José Joly Martínez de Salazar, "que me renuevan constantemente el privilegio de poder dirigirme todos los días del año, con entera libertad, a los andaluces".

Reivindicó la libertad de expresión como sinécdoque y bandera de la libertad a secas, que se seca y desvanece sin aquélla. El periodista es crítico por naturaleza. "El poder se siente mejor en un ambiente de opacidad, falta de transparencia y secretismo". Este axioma le dio al galardonado la mejor escuela de periodismo. "Yo pertenezco a la escuela de la sospecha. Sospecho siempre del poder". Por eso lo premiaron, por embarcarse en naves en las que sólo soplaba "el viento de sus convicciones", según refleja el acta del jurado. Aguilar concibe el periodismo como Ben Bradlee: "Un periódico debe consolar a los afligidos y afligir a los acomodados".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios