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Díaz celebra el 28-F como una fiesta de igualdad y libertad entre los españoles

  • La líder del PSOE-A advierte que no tolerará la creación de "comunidades de primera y de segunda" y reivindica a Chaves y Griñán

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Una auténtica fiesta con el humorista Manu Sánchez como maestro de ceremonias y la actuación del grupo musical Las Migas. Así ha celebrado hoy el PSOE-A el acto de conmemoración del 28-F ante más de 3.500 militantes venidos de toda Andalucía, que han desbordado la sala central del Cartuja Center Cite de Sevilla y han tenido que ser ubicados en salones laterales. En las primeras filas se encontraban no sólo el Gobierno andaluz al completo y ex consejeros como Aquilino Alonso o Carmen Ortiz y el ex presidente José Rodríguez de la Borbolla. También estaban el alcalde de Sevilla, Juan Espadas o el secretario de Relaciones Institucionales de la Ejecutiva federal, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

El momento cumbre del acto llegó cuando la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, tomó la palabra. Tras pedir disculpas por “el cambio de compás” después de los interludios humorísticos de Manu Sánchez, Díaz se refirió a las críticas a algunos actores por su forma de expresarse sin acento neutro en trabajos de cine y televisión, ha defendido que su acento "es el de (Federico García) Lorca, de (Pablo) Picasso, de Antonio Banderas, de Estrella Morente, de Paco Tous y Paco león, que gustaban mucho cuando hacían reír, pero ahora algunos dicen que no lo entienden cuando 'La Peste ' abre portada en toda España".

En este contexto, dijo que, frente al acento andaluz, "unos están quebrando, dividiendo, y haciendo que este país tenga buenos y malos con cuarenta años de democracia", para asegurar que "cuando algunos nos atacan porque utilizan el acento no de manera gratuita, y situar nuestro acento como el de vagos o gente ignorante, se produce cuando un andaluz o una andaluza destaca, porque cuando destacan, nos recuerdan que no estaba escrita la historia para eso".

En este sentido, Díaz reivindicó “la lectura de la Constitución en igualdad y libertad, con acento andaluz, que no es que sea difícil de entender, sino que no todos son capaces de hablarlo”. “No vamos a permitir que nunca más haya comunidades de primera y de segunda”, recalcó la presidenta de la Junta, que incidió en su orgullo de “ser andaluza y española”. “Contra Andalucía no se puede construir un proyecto de futuro para España. Y sin Andalucía tampoco se va a construir”, advirtió en referencia a la reforma constitucional en ciernes.

La líder del PSOE andaluz subrayó que llegó a la Presidencia de la Junta “en un momento muy difícil” y destacó el legado de sus antecesores, Rafael Escuredo, José Rodríguez de la Borbolla, y muy especialmente, “la decencia y la honestidad de Manolo Chaves y de José Antonio Griñán”. En cambio, no hizo ninguna referencia al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, con quien se verá el próximo miércoles en el acto institucional del 28-F en el que se entregarán los títulos de Hijos Predilectos y Medallas de Andalucía.

“Hemos hecho las cosas bien en un momento muy difícil”, sostuvo Díaz, que aludió a la caída del desempleo en medio millón de personas en cuatro años y al récord de exportaciones del año pasado para manifestar que la comunidad se ha encontrado en situación mejor que la que encontró hace cuatro años cuando llegó al Palacio de San Telmo.

La presidenta andaluza, Susana Díaz , en un momento del multitudinario acto La presidenta andaluza, Susana  Díaz , en un momento del multitudinario acto

La presidenta andaluza, Susana Díaz , en un momento del multitudinario acto / Juan Carlos Vázquez

El desempeño de las cuentas públicas de la Junta constituye otro de los motivos de orgullo para la presidenta andaluza. “Somos la primera comunidad que ha dicho que quiere salir a los mercados. ¿No decían que nuestra economía estába dopada?”, se cuestionó Díaz. El objetivo de esta decisión es doble. “Queremos financiarnos mejor, porque el FLA nos ha costado 1.800 millones en intereses. Y queremos ser autómomos, y que nunca más se nos use para asfixiarnos y obligarnos a objetivos de déficit que ellos no se aplican”, sostuvo.

Díaz tampoco olvidó la reforma de la financiación autonómica, una cuestión central para el Gobierno andaluz. “No queremos tener más de lo que nos corresponde a los andaluces, pero tampoco menos”, resaltó la presidenta andaluza, que abundó en que “cuando Rajoy no entiende mi acento, lo que le quiero decir es que cada euro que no llega a Andalucía no se lo quita a su Gobierno” sino a servicios básicos como la sanidad o la educación.

En la lista de reivindicaciones tampoco faltó la situación de inseguridad que se vive en el Campo de Gibraltar. Díaz aludió a su “lealtad” cuando el Gobierno destinó miles de policías y guardias civiles a Cataluña con motivo del referéndum del 1 de octubre. “Con la misma lealtad que apoyé al Gobierno y a España, reclamo que se deje de cuentos y envíe cuanto antes a los policías y guardias civiles que faltan en el Campo de Gibraltar y Andalucía”, agregó.

Díaz ironizó con la campaña del PP andaluz para el 28 de febrero, que muestra en cartelera al líder de este partido, Juanma Moreno, diciendo que "algunos salen en carteles para que se les conozca, pero como se les conozca se le votará menos aún", indicando que los andaluces "quieren a un partido que les defienda, y pensemos en nuestra tierra, lo que es bueno para Andalucía".

La presidente de la Junta recordó que el 28 de febrero es "una fiesta para recordar nuestro pasado y que nadie nos robe el futuro, sabiendo el camino que hemos hechos, cual fue la Andalucía de los hombres y mujeres que se pusieron al frente aquel 28 de febrero, que era una tierra atrasada y subsidiada, que se nos había privado de todo, que éramos el granero y el latifundio al que algunos venían a descansar".

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