Inmigrantes resistir o regresar

  • Más de 2.000 extranjeros aguardan en lista de espera para retornar a sus países debido a la crisis económica · Las oficinas de ayuda están colapsadas

Las peticiones de ayuda para el retorno voluntario de carácter humanitario -el billete de avión, 50 euros de bolsillo y otros 400 por adulto y 150 por niño para reintegrarse en su país- se han disparado desde el verano, según las ONG, y se han duplicado las salidas respecto a 2007 de personas en situación de exclusión: refugiados, solicitantes de asilo y, sobre todo, inmigrantes ilegales.

Entre resistir hasta no poder pagar el alquiler o regresar, la crisis económica que ha llevado al paro al 17,5% de los inmigrantes legales y deja a los "sin papeles" en situación más precaria, empieza a precipitar la decisión de retorno, una idea que hasta hace poco desechaban ocho de cada diez extranjeros.

En lo que va de año, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha retornado ya 1.350 personas, 827 Cruz Roja y 140 la Asociación Comisión Católica Española de la Migración (Accem), según datos facilitados a este periódico. Pero otras 2.500 aguardan su oportunidad en las listas de espera de las tres entidades, casi 200 residen en Andalucía. La mayoría de ellos son latinoamericanos y un 98% se encuentran en situación irregular, bien porque llegaron en busca de trabajo y no lo han encontrado o porque recientemente se han quedado en paro.

"El presupuesto que el Gobierno nos destina cada año quedó agotado en junio; por ello hay tantos inmigrantes en espera. Hemos tenido que pedir una segunda partida presupuestaria -que se aprobó hace poco-", declara Carmen Peñalba, directora de la OIM en Madrid.

Las cifras lo dicen todo. Desde 2003 hasta agosto de 2007, un total de 2.054 inmigrantes retornaron a sus países de origen. Este año, aún sin finalizar, la situación ha obligado a que 1.350 se marchen y más de 2.000 estén en lista de espera. Cada petición de regreso es analizada por una comisión de representantes de la OIM y de los Ministerios de Interior y Trabajo, que evalúa y estudia cada caso. Entre los motivos argumentados para el retorno destacan las razones personales, de desarraigo y económicas. De hecho -según cuenta Peñalba- la mayoría de las solicitudes recibidas proceden de trabajadores temporales o con empleos continuos, cuyo salario les impide ahorrar. Por nacionalidad, han regresado un mayor número de personas latinoamericanas, en su mayoría, de origen boliviano (421), ecuatoriano (355), argentino (238), brasileño (170) y uruguayo (137). Apenas marroquíes, que tienen más apoyo familiar en España, ni subsaharianos: "Estos -dice Marisa Jarandilla, coordinadora del programa de retorno voluntario de Cruz Roja Española (CRE) - vienen huyendo de una situación tan extrema que aquí, aunque no sea buena, agotan todas las oportunidades".

En el último semestre de este año, explica Jarandilla, han aumentado las peticiones de ayuda de inmigrantes legales que carecen de recursos, pero además la crisis vuelve a dividir a las familias que habían tardado años en reagruparse. "En algunos casos uno de los cónyuges parte con los hijos, mientras el otro se queda, de lo más precario, para poder enviar remesas que ayuden a su sostenimiento", comenta.

Vuelven a la situación que vivieron al emigrar. "Son los trashumantes del siglo XXI", afirma Jarandilla. Hasta septiembre de este año Cruz Roja ha retornado a 827 personas y casi 800 se encuentran en lista de espera para volver, lo que significa que en el tercer trimestre de este año la cifra se ha duplicado, manifiesta la coordinadora de CRE. En Andalucía, Granada, Málaga y Sevilla, están entre las provincias en las que más inmigrantes hay en esta situación.

En los primeros seis meses de 2008 han emigrado de Andalucía 36.974 inmigrantes de régimen general, sobre todo, ecuatorianos (más de 3.000), seguidos en menor medida de argentinos, senegaleses y marroquíes, según las estadísticas oficiales.

"Los programas humanitarios nos mantienen desbordados. En noviembre hemos sacado 400 personas y, lejos de disminuir, la lista de espera, sigue aumentando". El análisis de Peñalba coincide con el de las otras organizaciones consultadas: "Las cifras se dispararon en junio, pero desde septiembre la situación casi se escapa de las manos".

"La crisis está golpeando fuerte", dice Iván Matute, portavoz de prensa de la Secretaria Nacional del Migrante Ecuatoriano (Senami). En este organismo también ha aumentado la demanda de inmigrantes solicitando ayuda. "Hemos pasado de 60 visitas diarias a 100. Una avalancha diaria de inmigrantes sin trabajo, sobre todo, los que trabajaban en el sector de la construcción". Al parecer, según Matute, son los inmigrantes que más desean regresar a sus países de origen, ante la imposibilidad de volver a encontrar trabajo.

Otras organizaciones, como Andalucía Acoge, coinciden que han visto cómo cada vez son más los inmigrantes que acuden a pedir información acerca del plan de retorno voluntario. "Pero todo no es regresar. Cada caso es un mundo y muchos lo dejaron todo en sus países para venir a España, por lo que se lo piensan. Hay gente que prefiere esperar a que escampe el temporal, antes que regresar y estar peor que aquí". Eso piensa Rafael Lara, portavoz de la asociación andaluza por los Derechos Humanos.

Llegan buscando un futuro mejor pero no siempre logran su objetivo. Es entonces cuando se plantean regresar a su país o probar suerte en otros destinos. Desde la OIM, se aboga por mejorar las condiciones en los países de retorno. "Se trata de ofrecer incentivos en el lugar de origen para frenar la salida del país o hacer más atractivo el regreso", concluye Peñalba.

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