Griñán quiere cambiar la Constitución

  • El presidente considera que la reforma de la Carta Magna es el único modo de mejorar la financiación autonómica. El PP critica que su Gobierno "está paralizado, ha tirado la toalla".

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Sin una Constitución que aborde la financiación de las comunidades autónomas -en la actual sólo hay tres artículos sobre ello-, no hay modo de asegurar un reparto equitativo de los fondos. Ésa es la opinión del presidente de la Junta, José Antonio Griñán, que ayer, en la última sesión de control de 2013, ejerció de líder andaluz y, sobre todo, de opositor a Rajoy, un mensaje para Juan Ignacio Zoido, el presidente del PP andaluz, pero también para su partido, el PSOE, cuya dirección federal no se zafa del luto con el que se vistió tras las últimas elecciones generales.

Haga oposición, señor Zoido; haga oposición. Es lo único que le faltó reclamar a Griñán. "Para mí, la labor de oposición es más importante que la del Gobierno, porque es imprescindible". "Venga usted aquí sin los límites del despacho de la Alcaldía". Así finalizó el presidente andaluz la sesión de control, con un intento de corrección a su contrincante político, líder del PP y alcalde de Sevilla, dos personas enfrentadas y, aparentemente, con intereses muy distintos. Si Griñán se desliza cada día más hacia la política nacional -Rajoy fue el gran protagonista ausente en la sesión-, Zoido viene de la municipal, y en concreto de Sevilla, y no deja de desprenderse de sus responsabilidades hispalenses. En casi todas la sesiones habla del caso Mercasevilla o de asuntos relacionados con su ciudad, aunque el representante del PP ha ido soltándose con el paso de las semanas y le golpeó a Griñán allí donde, en lo personal, pudiera dolerle más. Usted -vino a decirle Zoido- no ha ganado ninguna elección desde que es secretario general, ni las municipales y generales de 2011 ni las autonómicas de 2012, y Griñán, al que le cansan estas alusiones y casi desprecia este tipo de dialéctica, somatizó más que nunca su hartazgo por la fiebre que arrastra desde hace dos días.

En contestación al portavoz de IU, José Antonio Castro, Griñán perfiló el cambio constitucional que viene solicitando desde hace semanas. No lo detalló, pero el presidente andaluz considera que el único modo de asegurar una financiación igualitaria para todas las comunidades autónomas pasa por una reforma de la Constitución. "La ley de leyes no previó el modelo territorial", aseguró el presidente. En realidad, no es que no lo previese, es que se desarrolló de un modo diferente a lo que nadie pensó, y por ello, sólo tres artículos de la Constitución se dedican a la financiación de unas autonomías cuyos nombres ni siquiera figuran en el texto. El presidente, con una propuesta federalista que llevará al Consejo Territorial del PSOE del sábado, insistió en la necesidad de incluir esto en la Constitución, así como en la reforma del Senado.

Estos son Griñán y Zoido, dos hombres que, posiblemente, nunca se entenderán. Líneas paralelas.

Por lo general, en las sesiones de control, las preguntas que formula al presidente el portavoz del grupo socialista -desde hace unos meses, Francisco Álvarez de la Chica- carecen de interés; son más jugosos los cara a cara con la oposición, pero desde hace tiempo Griñán aprovecha los interrogatorios de su compañero de partido para expresar su posicionamiento sobre el país e, implícitamente, sobre la oposición que sus compañeros de Madrid, los dirigidos por Alfredo Pérez Rubalcaba, deberían hacer. O, al menos, eso parece. En el día de ayer dejó sentenciada su opinión sobre el primer año de Gobierno de Rajoy del siguiente modo: "Nos dijo -se refirió al presidente del Gobierno- que más impuestos era más paro y más recesión, y así ha sido, es la profecía autocumplida; ha subido 27 veces los impuestos". Y Griñán calificó las reformas fiscales de Rajoy de "espasmódicas" -porque se producen con los vaivenes de los mercados-, "incongruentes" -porque profundizan la recesión-, "injustas" -porque recaen sobre las clases medias y trabajadoras- y "desleales" con las comunidades autónomas.

Y como ejemplo de esto último citó lo ocurrido con el impuesto sobre depósitos bancarios localizados en Andalucía. La Junta, como la de Extremadura, estableció este impuesto sobre la banca, aunque la cantidad podía ser aminorada en le medida en que las entidades invirtieran en la comunidad. El Gobierno central, para eliminar esta medida andaluza y extremeña, ha establecido este impuesto en todo el país, pero con un tipo cero. "Dígale a Rajoy que deje de meter el dedo en el ojo aquí", le espetó Griñán a Zoido, a quien retó, de nuevo, a que fuese con él a Madrid a solicitar al Gobierno central la cantidad del Fondo de Liquidez Autonómico que pidió Andalucía. "Si usted no lo hace, se autoexcluirá del Pacto por Andalucía", le dijo Griñán a Zoido. "Comience a gobernar", le instó el del PP. "Preside el Gobierno más paralizado de la historia de la autonomía", siguió. "Ha arrojado la toalla", remató. Pero los dos hombres -Zoido y Griñán- poco se parecen: no habrá acuerdo porque están en mundos distintos.

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