Griñán contempla un "ligero" déficit si el crecimiento fuera inferior del 2%

  • El aumento del PIB interanual andaluz bajó drásticamente del 3,5% al 2,6% en el primer trimestre de 2008 y se queda a una décima menos que en el conjunto español · La Junta ve "poco probable" bajar al 2%

Del 3,5 al 2,6%. La economía andaluza también da señales de deterioro como en el caso de España. El crecimiento interanual de la comunidad autónoma, en términos del PIB, fue del 2,6% en el primer trimestre del 2008, una décima menos que en el caso español. Si se compara este primer trimestre de este año con el último del 2007, el crecimiento sólo llega al 0,5%. Sin embargo en este caso, y según los datos aportados ayer por el Instituto de Estadística de Andalucía, la cifra es de dos décima superior al caso español, que fue del 0,3%. La lectura que ayer hizo el vicepresidente económico, José Antonio Griñán, en la comisión parlamentaria, es que el crecimiento andaluz es superior al español. Según Griñán, la "buena salud" de las finanzas públicas es el principal sostén del optimismo del Gobierno andaluz ante la actual coyuntura económica. Tan es así que, según el vicepresidente económico, las arcas andaluzas están preparadas para resistir hasta una caída del crecimiento económico por debajo del 2%, no descartando, llegado este caso, asumir un "ligero" déficit para impulsar políticas anticíclicas. Es la primera vez que desde la Junta se apunta a la posibilidad de déficit, un asunto que se trató en la última reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde las comunidades autónomas obtuvieron el permiso para entrar en déficit presupuestario si el PIB interanual cae por debajo del 2%.

A pesar del optimismo mostrado por José Griñán, la caída más acusada de la economía andaluza es preocupante, y es que en el caso de nuestra comunidad autónoma se está produciendo una caída del consumo y de la inversión, por el lado de la demanda, y de la construcción, por el de la oferta. La mayor dependencia de la economía andaluza al sector del ladrillo hace previsible que la evolución sea peor que en la media del conjunto nacional. Además, según los datos publicados ayer por el Instituto de Estadística de Andalucía, las tablas que no consideran los factores estacionales indican un descenso negativo, del menos 1,2% en el primer trimestre. Bien es cierto que las estadísticas asumidas por los institutos asumen que el buen dato del PIB es el que considera la estacionalidad.

Para José Antonio Griñán, es poco probable que el PIB interanual llegue a situarse por debajo del 2%. La Junta mantiene ahora la previsión anual del 2,4%, después de rebajarla en un punto a finales del pasado mes de abril. El presidente, Manuel Chaves, ha contado en varias ocasiones que confía en una perspectiva de recuperación del 3% para finales de 2009. Es más, José Antonio Griñán insistió en el Parlamento en que la comunidad sigue "en situación de crecimiento", para lo que recurrió al crecimiento intertrimestral que lo estableció en 6 décimas -un 0,5% según el Instituto Andaluz de Estadística- , haciendo hincapié en que es el "doble" de la media española. Esto le llevó a aseverar que Andalucía no está en crisis y que está "muy lejos de la recesión". Con estos argumentos, Griñán intentó rebatir a la oposición sus críticas a la gestión que el Gobierno andaluz está haciendo de la actual situación económica y su empeño por eludir el término "crisis". El vicepresidente económico admitió que existe una "crisis financiera indudable, una crisis de liquidez y una crisis inmobiliaria internacional" que, aunque repercute en Andalucía, ésta la afronta bien al estar "más fuertes" que en anteriores periodos. Una solvencia que situó, en parte, en el "riguroso compromiso" del Ejecutivo andaluz por mantener la estabilidad presupuestaria, y que advirtió que van a seguir manteniendo, ya que esto ha favorecido en el periodo 2004-2007 un "importante" incremento del ahorro público bruto del 2 al 3,5 % del PIB que ha servido, precisamente, para sufragar medidas contra la desaceleración.

Los portavoces de Economía de los partidos PP e IU, José Enrique Fernández de Moya y Pedro Vaquero, respectivamente, en nada compartieron la visión del consejero, al que reprocharon el empeño de la Junta y del PSOE desde hace meses por calificar de desaceleración lo que es una crisis en toda regla, y haber querido "engañar" al ciudadano ante la cita con las urnas del 9-M.

También le reprocharon la debilidad de las medidas adoptadas hasta el momento.

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